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Neurólogas aconsejan acciones para actividad mental post-covid

Aprender un idioma, un oficio o música, leer para recordar e incorporar nuevas palabras, tener una vida social o vía tecnológica activa, además de llevar una dieta equilibrada, hacer deporte y realizarse evaluaciones son algunas de las recomendaciones para paliar secuelas que afectan el cerebro


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Aprender un idioma, un oficio o música, leer para recordar e incorporar nuevas palabras, tener una vida social o vía tecnológica activa y mantener rutinas además de llevar una dieta equilibrada, hacer deporte y realizarse una evaluación neurológica son algunas recomendaciones de neurólogos para mantener la mente activa en caso de haber tenido secuelas de coronavirus, que puede afectar al sistema nervioso central y el periférico.

“Ante síntomas compatibles con secuelas post-covid-19 sugerimos primero la interconsulta para una evaluación neurológica, test cognitivos y contención por parte del equipo de salud mental”, aseguró la médica especialista en neurología del Hospital Clínicas y de Neurología Integral de Buenos Aires (Neiba), Verónica Tkachuk, en la víspera del Día Mundial del Cerebro, que se conmemora hoy.

Tkachuk indicó que las complicaciones derivadas del coronavirus “pueden afectar al sistema nervioso central y al periférico”.

El sistema nervioso central comprende al cerebro y la medula espinal, y a partir de este sistema se extiende el periférico que conecta al central con los nervios, músculos y órganos.

Estimular y mantener activo el cerebro

Las manifestaciones neurológicas post-covid 19 varían desde síntomas como mareos, dolor muscular, pérdida de olfato-gusto que en ocasiones pueden ser prolongados, hasta síndromes específicos como meningitis, encefalitis, síndrome de Guillain-Barré, ACV y mielitis transversa, entre otros, según enumeró la médica, quien precisó que el 5% de los pacientes puede padecer cefalea residual.

En tanto, quienes transitaron la enfermedad de forma grave pueden padecer complicaciones neurológicas como hipoxia cerebral cuando el flujo sanguíneo disminuye, y polineuropatía o miopatía del paciente crítico después de largas estadías en terapia intensiva, lo que implica debilidad por alteración de los nervios periféricos o músculos, detalló.

El covid-19 demostró que puede provocar síntomas de bajo rendimiento cognitivo, tales como fallas en la memoria, la atención, la capacidad de resolver problemas, la agilidad mental y síntomas conductuales, como depresión, ansiedad, estrés, fatiga excesiva, señaló Tkachuk, quien dijo que “algunos autores denominan este cuadro como niebla mental”.

Según la neuróloga, los pacientes que tuvieron coronavirus pueden recuperarse en pocos meses y aunque no hay evidencia acerca de cuánto tiempo perduran las secuelas de la enfermedad “se recomienda estimular y mantener activo al cerebro”.

Un buen estado emocional influye en la función cognitiva

Otro eje central en torno a la función del cerebro son los cambios generales que atraviesan las personas en el proceso de envejecimiento con deterioro de las funciones cognitivas, lo que también le puede ocurrir a pacientes que se contagiaron covid-19.

En ese sentido, la neuropsicóloga e investigadora adjunta del Conicet en el Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba), Carolina Feldberg, apuntó que “la mente necesita ejercicio para mantenerse alerta y activa”.

“La plasticidad neuronal es la capacidad que tiene el cerebro de modificar sus redes de conexión ante la aparición de nuevos estímulos en el ambiente; cuanto más novedosos sean los estímulos a los que nos exponemos, más rico y complejo será nuestro entramado cerebral”, explicó.

Para mejorar la memoria y prevenir el deterioro cognitivo, ambas especialistas recomendaron “estudiar algo nuevo como un idioma, oficio, música, entre otros; leer rutinariamente para recordar y aprender nuevas palabras, realizar ejercicios que estimulen la mente, tales como acertijos, crucigramas, cálculos”.

Además, Tkachuk mencionó la opción de utilizar aplicaciones en celulares con juegos de estimulación cognitiva.

Procurar tener una vida social activa es otra de las buenas prácticas “para mantener un buen estado emocional, lo que influye directamente en la función cognitiva”, sostuvo la médica, quien sugirió que en contexto de pandemia también se puede utilizar la tecnología para estar en contacto con familiares y amigos.

Actividades novedosas y desafiantes

Por su parte, Feldberg señaló que el entrenamiento cognitivo “puede ser más eficiente si se realiza con otras personas, no sólo porque sea más divertido, sino porque también puede aumentar nuestro nivel de esfuerzo y ayudarnos a superar barreras como el aburrimiento”. La neuropsicóloga remarcó como características de la actividad elegida, “que sea algo novedoso y desafiante”.

“Cuanto más alejada esté la actividad de las tareas que realizamos habitualmente en el trabajo o en el tiempo libre, mejor, y es muy importante que sea algo que nos guste para que sea sostenible en el tiempo con una duración de entre 30 y 60 minutos diarios cada dos días”, agregó.

Ambas médicas coincidieron en la necesidad de realizar ejercicio físico y llevar una dieta equilibrada para “mejorar la circulación cerebral evitando que se tapen las arterias y prevenir la demencia vascular”.

Mantener el orden y rutinas organizadas es otro punto destacado ya que “ayuda a recordar mejor las cosas; incluso escribir una lista de tareas y tildar a medida que se hagan o tener números telefónicos, direcciones de familiares y amigos a mano”, dijo Tkachuk, quien destacó como positivo practicar técnicas de relajación como yoga, meditación o mindfulness y realizar talleres de rehabilitación cognitiva.

“Ayudan a soltar las tensiones emocionales que afectan la atención plena en cada momento, sobre todo para la recuperación de las secuelas de covid”, afirmó la neuróloga.

Finalmente, la médica subrayó la importancia de evitar automedicarse, “acudir a la consulta, promover hábitos de vida saludables, tales como evitar fumar y tener rutinas de sueño adecuados”.

El Día Mundial del Cerebro, que se celebra cada 22 de julio, fue impulsado por la Federación Mundial de Neurología (WFN) con el fin de difundir la importancia de la salud cerebral e informar sobre estrategias de prevención y tratamiento de enfermedades cerebrales frecuentes.

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