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Entrevista

Myriam Bregman: “Llenar las calles de gendarmes es una receta que ya fracasó”

La legisladora nacional del PTS en el Frente de Izquierda participó del 31º Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario; sostuvo que “la militarización de ninguna manera puede ser la solución para los problemas sociales”.


“Llenar las calles de gendarmes para combatir la inseguridad es una receta que ya fracasó en distintas ciudades del país e incluso aquí mismo. Ya han venido antes gendarmes a Rosario y a la provincia y esa receta sólo incrementa el gran delito organizado”. La definición es de la diputada nacional por el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) Myriam Bregman.

La legisladora nacional participó del 31º Encuentro Nacional de Mujeres que se realizó en Rosario del 8 al 10 de este mes y en la oportunidad dialogó con El Ciudadano sobre distintos temas.

—En estos días, el gobierno nacional y el gobierno santafesino acordaron la llegada de unos 3 mil gendarmes a la provincia ante la creciente ola de hechos delictivos, ¿qué opinión le merece?

—Esta es una receta que ya fracasó. Fracasó en distintas ciudades del país e incluso aquí mismo. Ya han venido antes gendarmes a Rosario y a la provincia de Santa Fe y es una receta que sólo incrementa el gran delito organizado. En Santa Fe, cuando investigaron el narcotráfico, terminó preso el jefe de la Policía de la provincia, lo mismo pasó en Córdoba. Entonces, reforzar esa idea de que las fuerzas represivas ocupando la calle son las que van a dar solución al problema del narcotráfico no hace más que incrementar la violencia social y organizar mejor el gran delito. Para nosotros, ahí es donde hay que poner el foco y no en la militarización, que siempre termina indefectiblemente aumentando las cifras de gatillo fácil, las cifras de represión policial e incrementando el gran delito.

—¿Qué proponen al respecto?

—Nosotros queremos discutir en serio el tema, porque todo el mundo sabe dónde se vende droga, dónde funcionan los desarmaderos de automotores. Últimamente, la mayor cantidad de muertes se dan por homicidios en ocasión de intentos de robo de vehículos, las llamadas “entraderas”, siempre hay un vehículo involucrado. Pero ese auto robado va a parar a un desarmadero que todo el mundo sabe dónde está. Eso funciona, es un negocio que está alimentado por un delito y la Policía sobre eso no actúa, a lo sumo cobra coimas para que puedan seguir funcionando esos negocios. Por eso, la militarización de ninguna manera puede ser la solución a los problemas sociales.

—Mientras tanto, es preocupante la creciente ola de violencia y en los últimos tiempos también hubo varios intentos de hacer “justicia por mano propia”…

—Es muy preocupante y ya es más que justicia por mano propia, es pena de muerte por mano propia. Porque lo que se está justificando es que una persona mate a otra, a veces por un delito contra la propiedad. Y volvemos a lo mismo: ¿quién organiza el gran delito?, ¿quién organiza el delito callejero? Creo que todo el tiempo se intenta poner el foco en una cuestión que de ninguna manera puede resolver un problema social. Y en estos casos se pone el foco en estos supuestos “justicieros”, que después cuando se investiga siempre tienen causas anteriores, ya cometieron hechos violentos.

—¿Qué opina acerca de cómo se refleja esto en los medios de comunicación?

—Es una expresión de la barbarie más grande, pero que se fomenta desde los medios de comunicación. Y cuando el presidente de la Nación, Mauricio Macri, dijo que “el carnicero es un hombre sano” (en referencia al comerciante que mató a un presunto delincuente), debe conocer poco de la historia de la criminalidad, del derecho penal, porque el tema de “ser sano”, a la hora de cometer delitos, nos remite a Mussolini, a Hitler, a una concepción lombrosiana, hoy perimida. Y es pena de muerte por mano propia porque se está justificando que una persona asesine a otra sin que haya claramente delimitado quién cometió el delito y cual es la jerarquía entre esos bienes: el robo de un celular versus la vida. Creo que lo único que hace este tipo de discurso es justificar la militarización de la sociedad, justificar el aumento del control social sobre la población e incrementar la violencia social. Es muy preocupante que ese sea el discurso que se baja desde el poder.

Reafirmar el #NiUnaMenos

Bregman, quien también integra la agrupación de mujeres Pan y Rosas, destacó la participación que el PTS y ese colectivo tuvieron en el 31º Encuentro Nacional de Mujeres y puso de relieve que su columna, caracterizada por el color lila, fue la más numerosa el día de apertura del evento en el Monumento a la Bandera. Bregman, que es abogada de la fábrica recuperada Zanón y de la empresa recuperada ex gráfica Donnelley, también destacó la participación de trabajadoras de esas empresas autogestionadas en el Encuentro.

“Uno de los ejes que nosotros trajimos al Encuentro es cómo discutir para que no haya ni una menos. La violencia machista está cobrando muchas vidas en la Argentina. Antes se decía que había una mujer muerta por violencia de género cada 30 horas, ahora las estadísticas ya están hablando de que hay una mujer muerta cada 26 horas. Es tremendo”, señaló.

“A veces, se nos dice que fracasó el #NiUnaMenos porque pese a que comenzamos a movilizarnos, nos siguen matando y nosotros creemos que es al revés, que los que fracasaron son los funcionarios de los gobiernos nacionales y provinciales que son los que tenían la obligación de tomar medidas elementales, como los refugios, como las licencias laborales para las mujeres que sufren violencia de género, como las vacantes en las escuelas, para que una mujer que se tenga que ir de su casa encuentre rápidamente una vivienda, una vacante para sus hijos en una escuela”, puntualizó.

“Nosotros creemos que no fracasó el Ni una menos, al contrario, lo que hizo fue visibilizar esta problemática. Las mujeres denuncian más, están generando conciencia de que no tienen por qué soportar la violencia machista. Pero los que sí fracasaron son los funcionarios de Estado, que se sacaron la foto en forma bastante oportunista con el cartelito del Ni una menos, pero después no tomaron las medidas necesarias para paliar esta situación”, agregó.

“Sabemos que la violencia machista tiene que ver con una sociedad patriarcal que no se va a erradicar porque uno tome una medida por un decreto, es una lucha mucho más profunda, cultural y social, pero sí hay medidas urgentes que se pueden tomar para evitar tantas muertes y no se han tomado”, subrayó.

“En el Congreso nacional, se está discutiendo el Presupuesto 2017 y la discusión es cómo el país se endeuda, cómo se le paga a los buitres, pero en ningún momento se discute la agenda de las mujeres como prioridad. Tenemos que discutir el presupuesto. Bueno: veamos qué parte se destina a estas medidas que las mujeres tanto reclaman”, dijo la legisladora.

—Usted y el diputado Nicolás del Caño presentaron un proyecto para declarar un plan nacional de emergencia. ¿Qué apoyos tuvieron?

—No tuvimos la misma suerte que el proyecto de pago a los buitres, que entró un día y a la semana ya estaba aprobado. La verdad, es que cuesta mucho que estos temas se puedan discutir en el Congreso. Por eso digo que hay un alto grado de demagogia: una cosa es lo que se dice por televisión y otra cosa es lo que pasa después puertas adentro del Congreso.

Aborto, un debate pendiente

“El otro tema que nosotros trajimos al 31° Encuentro Nacional de Mujeres y también muestra cómo funciona el Congreso es el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Porque esta discusión hay que analizarla integralmente”, remarcó Bregman.

“La primera cuestión es nuestro derecho a decidir. El derecho de las mujeres a decidir la interrupción voluntaria del embarazo. Pero también hay otro problema que ya es un problema de salud pública que no se puede obviar, que es que 300 mujeres mueren por año en la Argentina en abortos clandestinos. Se calcula que se hacen unos 500.000 abortos. Es un número altísimo y las consecuencias son esas: cientos de muertes, o mujeres que quedan con consecuencias muy graves en la salud, hay casos de lesiones graves, lesiones permanentes”, puntualizó la legisladora.

“Este es un debate que no se puede obviar y los sucesivos gobiernos nos han negado la discusión. Las últimas encuestas indicaban que el 80% de la población estaba dispuesta a discutir el tema de que se legalice para algunos casos y el 60% pedía que directamente se despenalice. Entonces, es evidente que hay una discusión que la sociedad reclama”, finalizó la diputada Bregman.

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