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Adiós

Murió Toots Hibbert, magnífico cantante y padre fundador del reggae

Líder de The Maytals, formación con la que recorrió el mundo, falleció por coronavirus, a los 77 en su natal Jamaica. Una canción suya da nombre al género y aun sin el predicamento de Bob Marley, influenció a músicos como Eric Clapton y Keith Richards y hasta Los Pericos hicieron un tema suyo


Todo género musical tiene un origen o un principio con un nombre detrás. La mayoría de las veces no es ese nombre el que quedará asociado a ese origen, sino algún otro que lo suceda de igual, menor o mayor envergadura pero que opacará indefectiblemente ese primer chispazo musical que se proyectaba de alto vuelo.

Hace un par de días murió Toots Hibbert, el pionero del reggae universal, cuyo denominación, la del género, proviene de una de sus canciones, llamada “Do the Reggay”, escrita en 1968 y que aludía a una nueva forma de moverse al ritmo de la música, aparecida, según Toots, en un sueño antes de despertar que lo hizo rápidamente componer el tema. Toots no fue tan conocido como Bob Marley, la palabra mayor del universo reggae pero su historia y su obra tienen un espesor del mismo tamaño que las del creador de “I Shot the Sheriff”.

Su nacimiento musical se dio a partir de integrar un coro en una iglesia del credo de los adventistas del séptimo día que sus padres practicaban; allí estuvo hasta los 14 años y su voz fue adquiriendo los matices que luego desplegaría con riqueza tímbrica.

Muy joven todavía, escuchó a Ray Charles y Otis Redding y con un trabajo en una gomería pudo comprarse discos que escuchaba hasta el hartazgo. Curiosamente, más adelante, ya reconocido mundialmente, de la forma de cantar de Toots se diría que tenía más de un parecido con la de aquellas dos estrellas, sobre todo de Otis, cuyas modulaciones eran un verdadero prodigio.

El peluquero que canta

Lo que realmente resultó formidable en Toots fue su manera de conciliar algunas rítmicas como el tradicional mento jamaiquino –a quienes muchos señalan como precursor de todos los demás ritmos surgidos en la isla– el ska, el rocksteady y el rock haciendo surgir lo que acabaría conociéndose como el reggae y antes que Marley lo popularizara.

Pero Toots no sería quien fue si no hubiera reunido una banda del calibre de los Maytals, a cuyo espíritu quedaría ligado y con la que conquistaría escenarios mundiales con la denominación Toots & The Maytals.

Todo comenzó cuando los cantantes Jerry Matthius y Raleigh Gordon fueron a afeitarse a la barbería más concurrida de Kingston, la capital jamaiquina.

Allí, mientras esperaba su turno, escucharon a uno de los empleados cantar una canción a capella, apenas marcada en su ritmo con el golpeteo de unas tijeras sobre un mueble de madera.

Ambos quedaron boquiabiertos porque esa canción sonaba como un mento pero a la vez se le colaba algo de ska y el estribillo parecía una balada rockera.

Ese empleado era Toots y allí nomás hicieron migas y lo invitaron a un primer ensayo que tendrían con otros músicos puesto que la intención era armar una gran banda que estuviera dispuesta a experimentar con los ritmos que en la isla hacían mover ya a un par de generaciones.

Así surgió esa formación que en poco tiempo compartiría escenario con otras figuras que ya venían pisando fuerte: el portentoso Jimmy Cliff, ya con un increíble predicamento en Estados Unidos; el malogrado y talentoso Peter Tosh; el multifacético Lee “Scratch” Perry, o el mismísimo Bob Marley.

Tal vez todo hubiera sido más rápido en el ascenso de The Maytals si Toots no hubiera sido encarcelado en 1967 a partir de una infundada acusación por tenencia de marihuana.

Evidentemente una experiencia traumática para el músico que luego la convertiría en una canción llamada “54-56 Was my Number”, donde recrea los horrendos meses que paso en prisión, donde casi fue apuñalado en una pelea en la que no pudo evitar participar.

Por ese tema, que un productor grabó y llevó a Inglaterra, Toots comenzó a estar en el circuito de artistas jamaiquinos que comenzaban a sonar en las radios inglesas y estadounidenses sobre todo.

Un genuino reconocimiento

Grandes bandas como The Clash tocaron temas de Toots (“Pressure Drop”); The Maytals oficiaron de teloneros de The Who y de Eagles y lograron un récord que figura en los anales de las maratones del rock: en 1980 grabaron, editaron y distribuyeron un disco en vivo, al que llamaron Live at the Palais en tan solo 24 horas, una eficacia profesional que no solía abundar en el universo reggae.

En su momento, el periodismo musical apuntó que ese “suceso” fue el que provocó la separación de la banda, que ocurrió apenas tres meses más tarde y que tuvo que ver con desacuerdos acerca del sonido del disco.

La formación volvería a reunirse recién 17 años más tarde pero algunos de sus integrantes ya no estuvieron allí. Las canciones más conocidas de Toots fueron “Country Road”, que tuvo versiones de Steel Pulse y de UB40; “Funky Kingston”, que grabaron Linton Kwesi Johnson y Capital Letters, bandas de reggae que consolidaron un movimiento del género en la Gran Bretaña de los 80, y hubo un tema, “Sweet and Dandy”, utilizado como parte de la banda de sonido de The Harder They Come, el film de Jimmy Cliff que contribuyó a dimensionar el carácter del género en Estados Unidos a través de potentes imágenes y una música que había venido para robar corazones en todos los barrios populares de costa a costa.

También Amy Winehouse y hasta Los Pericos –el hermoso “Amandla”– grabaron sus temas. El disco titulado Funky Kingston, como el tema homónimo, fue el que definitivamente lanzó a los Maytals al mundo entero y fue el que les posibilitó giras que jamás hubieran pensado.

En Inglaterra saturaron el estadio de Anfield, la morada del equipo de fútbol Liverpool, como pocas bandas habían hecho a excepción de Led Zeppelin, Genesis y The Who y Toots se consagraría como un frontman que hacía mover multitudes con sus impecables y seductores fraseos.

Reggae con anclaje social

Toots Hibbert tuvo un tiempo en que fue solista y por alguno de los registros de ese tiempo –los años 80– fue candidato a los Grammy, pero recién conseguiría alzarse con uno en 2004, por su disco True Love, ya nuevamente con los Maytals, donde se recreaban los “grandes” temas de Toots con magníficos músicos como Willie Nelson, Eric Clapton, Keith Richards, Bonnie Raitt y la creativa banda de ska No Doubt.

La excelencia sonora de Toots entusiasmó a muchos músicos que no consideraban demasiado al reggae para incorporarlo a su repertorio pero que luego admitirían lo equivocados que estaban.

Buena parte de sus letras eran representativas de las problemáticas sociales de Jamaica pero también de todos los barrios suburbanos y marginales alrededor de cualquier gran metrópoli. Hablaba de pescadores y trabajadores manuales, de madres de diez hijos obligadas a mendigar, del hacinamiento en las cárceles, del racismo y también de cultivar el espíritu individual para accionar y atender al otro, al necesitado.

En agosto 2021, vacuna contra el coronavirus mediante, Toots Hibbert & The Maytals hubieran engalanado el festival Rototom de Benicàssim, en España, un festival que celebra fundamentalmente las expresiones de ska y reggae y donde se presentan las formaciones más reconocidas de esos géneros.

A fines del reciente agosto, Toots dio a conocer Got to Be Tough (un título que hasta sonaría a presagio) el que sería su disco póstumo, que había grabado luego de diez años y que ya la crítica especializada considera como un discazo.

Allí, Ziggy Marley canta a dúo “Three Little Birds” uno de más lindas canciones de Bob. Estos días, el mismo Ziggy hacía expresa su tristeza tuiteando que el reggae perdía a su padre fundador.

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