Ciudad

Dolor y tristeza

Murió reconocida ginecóloga que luchó por el aborto legal

Diana Polito tenía 58 años y desde hacía tres décadas acompañaba y asesoraba a las mujeres que no querían continuar el embarazo. “La clandestinidad nunca detuvo un aborto”, dijo acerca del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria. Pacientes y militantes la recordaron con cariño


Polito celebraba la marea verde de la que era parte y la consideró un maremoto que irrumpía en las calles.

“Siempre estuve de tu lado mujer”, publicó la ginecóloga Diana Polito en Facebook el día que Diputados debatía el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Militante y comprometida por la igualdad de derechos, Polito ayudaba, acompañaba y asesoraba a las mujeres embarazadas que no querían ser mamá. Lo hizo por tres décadas en su consultorio privado, en sindicatos y en efectores públicos, aunque eso le costara pelearse con médicos y policías. Tenía 58 años este domingo cuando falleció. Sus restos serán velados en Caramuto a partir de las 19.

Cuando el 14 de junio Diputados dio media sanción al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo Polito lloró. Le había estallado el corazón de emoción al pensar en las mujeres que acompañó, y también en las que murieron desangradas en alguna camilla después de practicar algún método alternativo por miedo a la condena social o porque no podían pagar los altos precios de la clandestinidad.

“No fue fácil para mí ni para muchxs trabajadorxs de la salud transitar el dolor de la inequidad. Porque esta lucha es una lucha de clases. Quienes pueden se internan en camas con sábanas asépticas de seda, las pobres arriesgan su vida y la pierden. Por eso celebro y brindo por este momento histórico, porque esta consigna, política y de salud se haga realidad: educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir”, posteó en su muro de Facebook el 13 de junio.

Polito contó que vio el debate con su hijo más chico y que el tema permitió que muchas personas cambiaran de opinión. “El aborto es clandestino o no”, dijo. Por eso celebró la implementación en la provincia del protocolo para la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) y la llegada del misoprostol que permitió que ninguna mujer en un efector público muera por un aborto. Para la ginecóloga, la ilegalidad, la clandestinidad, la condena social y la presión para que las mujeres lleven adelante un embarazo contra su voluntad nunca impidieron que abortaran.

“Cuando se han encontrado en el consultorio con alguien que las escuchó y que les dijo que existían las dos posibilidades y que ibas a estar acompañadas siempre, muchas mujeres exploraron su deseo y decidieron seguir con el embarazo. Cuando las mujeres tienen decidido abortar, lo hacen. No hay nada que lo impida. La clandestinidad nunca detuvo un aborto, sólo deja secuelas, y esa clandestinidad y esa culpabilización social la sufren todas las mujeres. Ahí sí que no hay distinción de clase. La despenalización hace que la mujer decida libremente, tranquilamente, sin la presión de pensar que la clandestinidad las puede poner en riesgo”, opinó Polito a Redacción Rosario en agosto de este año.
Las que la conocieron contaron que su nombre circulaba como un murmuro al oído de las mujeres y que la sala de espera de su consultorio estaba llena de chicas con el pañuelo verde al cuello.

Polito celebraba la marea verde de la que era parte y la consideró un maremoto que irrumpía en las calles. Este domingo la marea verde tiñó las redes sociales con recuerdos y mensajes de cariño hacia una luchadora. Su compromiso permanecerá en la memoria de todas las mujeres a las que ayudó y acompañó, porque Polito siempre estuvo del lado de la mujer.

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