Policiales

San Lorenzo

Murió el joven bailarín de cumbia que había quedado en la línea de fuego

Rodrigo Gigena tenía 26 años. La noche del martes último estaba en la puerta de su casa familiar cuando dispararon desde un auto. Suponen que el ataque era a una vivienda cercana. Una de las balas le dio en el abdomen. Un día después, medio centenar de vecinos demolieron un búnker cercano


Rodrigo Gigena tenía 26 años y vivía en la ciudad de San Lorenzo, donde con parte de su familia integraba la academia de baile La fuerza de la Cumbia. En la noche del martes último, quedó en la línea de fuego de un ataque armado perpetrado por los ocupantes de un auto. Estaba en la vereda, frente a la casa de sus padres. Recibió un tiro en el abdomen, por lo que desde entonces permanecía internado en grave estado en el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. En la madrugada de este viernes, los médicos informaron que Rodrigo había fallecido a causa de un “shock séptico”.

Fueron entre siete y diez los disparos que se escucharon alrededor de las 22 del martes pasado en la cuadra de calle Albelo al 3600. Algunos proyectiles calibre 9 milímetros quedaron incrustados en el frente de la casa de los Gigena, donde además funciona una despensa. Otros, en un auto estacionado. Y uno, atravesó el abdomen del músico y le afectó un riñón y un pulmón. A Rodrigo lo llevaron sus familiares hasta el hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo, pero enseguida lo derivaron al Eva Perón por la gravedad de las heridas. Allí falleció cerca de las 2 de este viernes por una infección generalizada, describieron los voceros judiciales y policiales.

Lo que hasta el momento no queda claro para los investigadores es contra quién estaba dirigida la andanada de balas. La Justicia tampoco identificó a los autores, aunque algunos vecinos del lugar interpretaron que el ataque fue contra una vivienda ubicada a dos casas de la de los Gigena y que se debió a otro capítulo de una disputa entre bandas de narcomenudeo por el liderazgo del territorio.

Rodrigo y su familia son conocidos por la academia. Y queridos. Inmediatamente después del ataque, allegados y vecinos comenzaron a publicar en las redes pedidos de oración por la salud del joven bailarín.

La fiscal de San lorenzo, Melisa Serena tiene a cargo el caso. Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) señalaron que hay medidas en curso que se mantienen en reserva.

Ataque a un búnker, en un clima de hartazgo

Unas cincuenta personas asumieron la hipótesis de un ataque narco en el hecho que terminó con la vida de Rodrigo, como justificativo para arremeter en la tarde de este miércoles contra un domicilio de Juanario Luna 1241, también en San Lorenzo. Desmantelaron el lugar y se llevaron hasta las aberturas antes de prenderle fuego y demoler parte de las paredes a mazazos. Dijeron que allí funcionaba un búnker de venta de drogas, que regenteaban los posibles autores de los disparos de los que fue víctima el joven bailarín. Otros aseguraron que hacía un tiempo que el “kiosco” estaba desactivado.

El del martes, a la vez, no fue el único incidente violento en la ciudad del cordón industrial. Cuatro días antes, en la noche del viernes 2 de agosto, hubo otro ataque en el que falleció Jorge Acosta, de 30 años  y oriundo de la capital provincial, por dos balazos en tórax y abdomen. Estaba en un pasillo casi frente a una casa, ubicada en la cuadra de Fournier al 1100, donde los vecinos indicaron que funcionaba un punto de venta de drogas. Acosta estaba con Julian I., de 19 años, quien recibió tiros en muslo y zona lumbar. El más joven permanece internado en el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. A su compañero le encontraron un envoltorio con cocaína entre sus ropas.

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