Ciudad, Política

Político de raza

Murió el ex intendente Héctor Cavallero, el Tigre, el día de su cumpleaños número 81

Había nacido en Las Parejas. Se trasladó a Rosario para sus estudios universitarios. Una carrera política iniciada como estudiante que incluyó una participación en la CGT de los Argentinos. Asumió en el Palacio de los Leones tras las elecciones para completar el mandato del renunciante Usandizaga


El ex intendente de Rosario Héctor Cavallero, a quien todos conocían por su apodo El Tigre, falleció este viernes justo en el día de su cumpleaños número 81. Desde hacía años, padecía una enfermedad que finalmente terminó con su vida.

Cavallero había nacido en la ciudad de Las Parejas el 2 de octubre de 1939. Allí hizo la primaria, en la escuela Ovidio Lagos. Los estudios secundario los cursó en Córdoba, en el Liceo Militar General Paz. Y llegó a Rosario para los universitarios: se recibió de bioquímico en 1965 en la facultad de Ciencias Médicas, que entonces dependía de la Universidad Nacional del Litoral.

En 1983, retornada la democracia tras la sangrienta dictadura cívico militar, El Tigre fue candidato a gobernador de Santa Fe. Dos años después, ocupaba una banca en el Concejo Municipal de Rosario por el partido Unidad Socialista. Hasta que en 1989, ante la renuncia del entonces intendente radical Horacio Usandizaga, se convocaron elecciones para elegir a quien finalizara el mandato. Allí, como candidato de la Unión Socialista, fue jefe del Palacio de los Leones hasta 1991. Y consiguió la reelección para el período 1991-1995. Sus mandatos marcaron las políticas públicas de la ciudad, en particular en el área de la salud.

Sus inicios en la política fueron de joven. Delegado de cursos en su paso por la Universidad, consejero estudiantil de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario y luego de la Universidad Nacional del Litoral. Llegó a ser presidente de la Federación Universitaria del Litoral y estuvo en la conducción de la Federación Universitaria Argentina. Desde ese lugar, participó en 1964 como delegado en el 8° Congreso de la Unión Internacional de Estudiantes, en Sofía, Bulgaria, y en el comité preparatorio del Congreso por la Paz y la Liberación Nacional de los Pueblos de Argelia.

Ya como bioquímico en el Hospital Carrasco, fue delegado del personal entre 1966 y 1968 y secretario seccional del Sindicato de Trabajadores Municipales entre 1969 y 1971. Integró el Consejo Directivo de la CGT de los Argentinos Regional Rosario, organización desde la cual participó de las luchas por la recuperación de la democracia durante la dictadur de Juan carlos Onganía, y antes contra el represivo plan Conintes durante el gobierno de Arturo Frondizi.

Ya en el Partido Socialista Popular, participó de las movilizaciones contra la última dictadura cívico militar.

Luego de su tarea al frente de la Intendencia de Rosario que marcó un quiebre en la impronta política del Ejecutivo local, fue otra vez candidato a gobernador en 1995, elecciones en las que perdió por menos del 1% de los votos.

En 1996 inicia su alejamiento del PSP, con la fundación del Partido del Progreso Social (PPS), más afín al peronismo y a partir de 2009, integrante del Frente para la Victoria.

En 1997 asumió como concejal de Rosario por el PPS. Y dos años después, como diputado nacional por la misma fuerza, hasta 2003.

En 2009 retornó al Concejo Municipal, por tercera vez.

“El mejor intendente”

El diputado provincial por el Frente Social y Popular, Carlos Del Frade, publicó un homenaje a quien consideró “el mejor intendente” que tuvo Rosario y uno de los constructores de una “izquierda popular” como espacio político nacional aún en deuda.

“El Tigre Cavallero soñó con una izquierda popular, nacional y cercana con el pueblo y lo logró a su manera. Fue el mejor intendente de Rosario. Hasta hace tres semanas nos llamaba para denunciar y aportar datos sobre el lavado de dinero de Vicentín y fue el primero en denunciar el narcotráfico en su amada ciudad. Me fascinaba escuchar sus historias y en los últimos años compartimos conferencias de prensa y casi todos los pedidos de informe que nunca nos contestaron. En el colmo de la coherencia se murió el mismo día en que nació. Chau Tigre querido. Te voy a extrañar mucho mucho. Gracias por los aciertos y por los errores, gracias por la tozuda convicción de no callarte nunca”, señaló Del Frade.

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