Economía, Política

Protección social

Moratoria previsional: la Cámara alta sancionó una nueva norma y tiene la palabra Diputados

De aprobare, la norma abrirá un camino solución para más de 800 mil personas en edad de jubilarse y para quienes puedan avanzar en una regularización de aportes. La oposición restó apoyo, pero el oficialismo logró mayoría de 38 votos a 6, con 18 abstenciones


Sin el apoyo de la oposición, el oficialismo logró en el Senado de la Nación la media sanción del proyecto de nueva moratoria previsional. La iniciativa permitirá que miles de personas en la Argentina que se encuentran en edad jubilatoria pero que no cuentan con los años de aportes suficientes puedan acceder al Plan de Pago de Deuda Previsional que crea la iniciativa y regularizar su situación para acceder al retiro.

El proyecto, cuyos autores son los kirchneristas Mariano Recalde y Anabel Fernández Sagasti, obtuvo 38 votos afirmativos, seis negativos y 18 abstenciones. El proyecto se giró a Diputados, donde el oficialismo deberá apelar a consenso para aprobarlo antes del 24 de julio, cuando expira la moratoria que está vigente desde 2014.

Se calcula que hay 500.000 personas con edad jubilatoria ya cumplida que podrían adherirse a la Unidad de Pago de Deuda Previsional contemplada en la iniciativa, mientras que otras 300.000 estarían en condiciones de incorporarse al régimen jubilatorio en 2023. Asimismo, otras 800.000 personas podrán adelantar su deuda previsional estando en actividad, explicó la senadora oficialista Juliana Di Tullio.

La iniciativa establece que el plan de beneficios se conformará de una Unidad de Pago y de una Unidad de Cancelación de Aportes para trabajadores en actividad. Los períodos a incluir en el plan comprenderán lapsos que sean anterioreres a diciembre de 2008 inclusive para quienes adhieran a la Unidad de Pago y anteriores al 31 de marzo de 2012 para la cancelación de aportes.

En el caso de la Unidad de Pago regirá por el término de dos años contados a partir de la entrada en vigencia de la ley y podrá ser prorrogado por igual período.

Para acceder a esa Unidad de Pago, será necesario que cumplan con la edad jubilatoria o la cumplan dentro del plazo de dos años desde la vigencia.

De igual modo, tendrán derecho a adquirir la Unidad de Pago aquellos derechohabientes –viudas, viudos, convivientes, hijas e hijos solteros e hijas viudas– siempre que existiera inscripción previa del causante al deceso como afiliado al Sistema Integrado Previsional Argentino.

El valor de la Unidad de Pago será equivalente a un valor del 29 por ciento de la base mínima imponible de la remuneración y podrá cancelarse en cuotas mensuales, que no podrán superar un máximo de ciento veinte (120), en tanto que la Anses será el organismo encargado de establecer los parámetros objetivos para el acceso.

Las cuotas incluidas en el Plan de Pagos, previa aceptación por parte de la persona solicitante, serán descontadas por Anses de manera directa del haber jubilatorio que se obtenga a través del programa.

Para acceder a la Unidad de Cancelación de Aportes, en tanto, será necesario ser mayor de 50 años la mujer y 55 el hombre y menor de 60 años la mujer y 65 años el hombre.

También se puso como requisito acreditar ingresos que permitan la justificación del pago de la Unidad y haber residido en el país y no haberse encontrado prestando servicios bajo relación de dependencia registrada o en carácter de autónomo/a y/o monotributista en el período que se pretende adquirir el beneficio.

Di Tullio, consideró que el proyecto es “automáticamente un puente hacia un derecho que es la jubilación para varones y mujeres”.

“Este no es un plan de segunda categoría. Es un plan de plenos derechos en cuestiones previsionales”, señaló, dijo la legisladora al sentenciar que el proyecto pretende beneficiar a 850 mil personas: “De no aprobarse esta ley, dejaríamos en el peor de los mundos”.

“El costo fiscal es de 0,02 este año y 0,3 del PBI para el año que viene. No es una buena excusa para no votar este proyecto”, sostuvo la senadora ante la negativa de la oposición a avanzar con el tratamiento.

De hecho, el radical Víctor Zimmermann se preguntó si el proyecto “no impactará en el compromiso asumido con el Fondo Monetario Internacional” y pidió que el tema no fuera aprobado, volviera a comisión y fuera también girado a la comisión de Presupuesto y Hacienda “para poder invitar al equipo económico”.

La oficialista mendocina Anabel Fernández Sagasti dijo que “el Senado está siguiendo la agenda de 800 mil familias que están esperando una respuesta contundente”.

“La Ley de Reparación Histórica del macrismo no reparó nada y, al contrario, generó una inmensa litigiosidad contra Anses”, indicó.

“No me gusta este proyecto. Además, tiene los números en el aire. Pero algo tenemos que hacer con nuestros jubilados para que puedan tener una jubilación mínima digna. Por eso votaré de manera positiva”, adelantó la cordobesa Vigo.

El porteño Martín Lousteau cuestionó: “Este tipo de moratorias no sólo presentan inequidades con respecto al régimen general, sino que no prevén ninguna solución estructural al sistema”.

“Todas las moratorias que se hicieron desde 2006 hasta hoy tienen en común que se hicieron en vísperas de un año electoral. El derecho debe ser permanente, no discrecional. No puede estar a merced de la voluntad política de alguien”, destacó.

Finalmente, el oficialista Mariano Recalde, uno de los autores de la iniciativa, defendió: “Beneficia a gente que sí trabajó, pero que no tuvo los aportes y no por culpa de ellos. Son víctimas de las circunstancias políticas y económicas de nuestro país, de actitudes poco apegadas a la ley de sus empleadores o de un sistema que no reconoce su trabajo”.

Comentarios