Política

Rumbo a las urnas

Monteverde: “Estamos en condiciones de gobernar la ciudad”

Ciudad Futura junto al Frente Social y Popular buscará disputarle la intendencia a los partidos tradicionales. El precandidato Juan Monteverde confía en generar “un poder que supere los límites del Estado y de las elecciones” en Rosario


Foto Franco Trovato Fuoco

A cuatro años de haber logrado una elección histórica con el ingreso de tres concejales, Ciudad Futura intentará repetir esa performance en la pelea por la intendencia. Juan Monteverde será el precandidato a intendente de una fuerza que sentó sus bases en 2005 y que ahora irá por el objetivo que se planteó en aquel entonces: gobernar Rosario.

Desde Ciudad Futura confían en el recorrido por el territorio y la gestión en el Concejo Municipal. “Con el tiempo mostramos que se podía y este año se juega la principal parada para mostrar que la gente en la que uno cree puede gobernar”, confesó Monteverde. De hecho fue más allá y aseguró que una victoria en Rosario sería la muestra de una posibilidad de alternativa a nivel nacional.

Tras el acuerdo con el Frente Social y Popular, buscarán contener a un electorado que dispersó los votos en 2017. El referente de Ciudad Futura explicó que se trata también de atender un pedido de “hacerle frente al avance de la derecha y al grado de retroceso a nivel nacional”.

Monteverde además planteó una agenda para atacar la inseguridad en el corto y largo plazo, y un plan para desarrollo estratégico de la ciudad, además del aprovechamiento de zonas productoras de alimentos para abastecer a la ciudad.

—¿El acuerdo con el bloque del diputado provincial Carlos Del Frade fue producto de una lectura política de la actualidad?
—Desde 2015 a esta parte una gran porción de la ciudadanía le está pidiendo a la política hacerle frente al nivel de retroceso que estamos teniendo a nivel nacional e internacional. Hay una situación en la que vienen avanzando valores de derecha, por eso fue que después de 2017 salimos a proponerles a todas las fuerzas políticas una estrategia diferente para enfrentar esa situación, ese avance de la derecha. Siempre intentando que la corporación política no esté por encima de la gente. Con esa propuesta nos encontramos con los límites de los partidos tradicionales y lo bueno fue que con Del Frade logramos ir juntos a las elecciones. A final de cuentas los únicos que hicimos caso a ese pedido de juntarnos, que hacía la gente, fuimos nosotros.

—¿Cómo se logra el salto necesario para disputarle la ciudad a los partidos tradicionales?
—Quince años de militancia y de construir alternativa política eran para esto, para ser una alternativa de gobierno. Ya demostramos que con otras lógicas, sin bajar ninguna bandera, en el 2015 salimos terceros. De la nada pudimos irrumpir en la escena política, la gente nos votó en 2015 por todo lo que hicimos por fuera de las instituciones. Nuestra vida no pasa solamente por las elecciones, los partidos tradicionales van por ahí, pero nosotros desarrollamos una serie de proyectos que hablan hoy de cómo queremos que sea la sociedad mañana. Eso lo podemos transformar en política de Estado, porque ya lo venimos haciendo. ¿Qué te da más experiencia?, ¿ocho años adentro de un municipio o hacer producir la tierra y generar buen precio de alimentos? Ahí están las claves para gobernar en el siglo XXI.

—¿Qué pueden ofrecer de distinto hoy a esa discusión entre partidos tradicionales?
—Hoy la cosa está mucho más pareja y creo que podemos ofrecer algo diferente en función a que el resto ya mostró lo que puede hacer, para bien o para mal. Nuestros competidores ya gobernaron algo, ahora llegó el momento de probar otra lógica. Para nosotros en la ciudad está la clave para construir un proyecto de largo plazo, porque entendemos que en la ciudad se puede desarrollar un tipo de poder diferente, un poder que supere los límites del Estado y de las elecciones. Si asumimos vamos a tener cuatro años de mucha intensidad y de generación de derechos, la gran diferencia es que si ganamos esta elección y perdemos la siguiente, todo lo que construimos va a quedar para defenderlo de cualquier gobierno que lo quiera venir a sacar. Le tenemos que dar poder a la sociedad organizada, a los docentes de las escuelas en los barrios, a los clubes. Queremos darle poder a la gente para garantizar futuro.

—¿Se pueden trasladar o adaptar al municipio las iniciativas que llevan a cabo hoy como partido en los barrios?
—Ahí está la clave, no es cuestión de repetir lo mismo. Una propuesta es convertir los 32 ex centros Crecer en escuelas para pibes y pibas que no tienen escuela. Lo que sabemos hacer tenemos que construirlo en una política de Estado. Otro ejemplo es el tema de los alimentos, la primera propuesta que presentamos es recuperar el cinturón verde de Rosario, son 800 hectáreas ociosas en el sudoeste para poner a producir alimentos y fábricas para procesarlos y generar mano de obra local. Ya lo vimos estos días previos a las Paso, cuando generamos una alianza con Cotar para vender a 33 pesos el litro de leche. Eso es una política de gobierno, y muestra cómo entendemos nosotros el gobierno. Hay un problema, vamos y vemos como lo resolvemos. Si lo hacemos desde el llano, como no lo vamos a hacer desde el Estado.

—¿Se puede generar ese tipo de acuerdo a gran escala o con otros alimentos?
—La idea ahora es sentarnos con todos los actores, supermercadistas, almaceneros y mercado de productores, y ver como generamos una política para todos. El principal problema ahora es que los pobres financian a las grandes empresas. El precio de la leche hoy lo podemos ofrecer a ese precio no solo por sacar intermediarios, sino por eliminar una cadena insustentable, pasa por una cuestión de como se produce el alimento. Ese va a ser un eje importante, no solo para acceder sino también para saber como accedemos, de donde viene, no le podemos regalar todo al mercado y después pagar cualquier cosa, se trata discutir la soberanía alimentaria y el rol de la ciudad en ese tema.

—¿Por dónde piensan comenzar a abordar el tema seguridad?
—Para nosotros lo que explica la tasa de homicidios tiene que ver con el narcotráfico que hace que todas las economía delictivas sean más violentas que en cualquier otro lado. Lo que hay que hacer es ir por la ruta del dinero narco, en Rosario se instaló el narcotráfico porque lo que se distribuye se lava en la misma ciudad. Un intendente ya tiene hoy las potestades para ir detrás de esa ruta. Por eso uno de los primeros proyectos que presentamos en el Concejo fue la agencia de justicia urbanística, donde jueces y fiscales puedan atacar ese delito, ir contra la ruta narco, lograría desactivar todo el circuito. Eso a largo plazo, atacar la ruta del dinero narco, y a mediano plazo una educación emancipadora en los barrios que empodere a los compañeros. En el mientras tanto, hacer ciudad, mejorando lugares y recuperando los lugares públicos.

—¿Qué recursos no explotados aún se pueden explotar en Rosario?
—Todavía tenemos la oportunidad de discutir como crecemos en lo que queda para crecer. Nadie puede negar un crecimiento en los últimos años, pero ese crecimiento no fue desarrollo. El crecimiento no es de largo plazo y no es equidad e igualdad. El plan de desarrollo para nosotros es en tres puntos estratégicos: en el sudoeste, 800 hectáreas para producir alimentos, en el noroeste hay hectáreas para uso residencial, hoy lo podemos discutir porque estuvimos diez años defendiendo esa tierra. Y el tercer proyecto estratégico está en el oeste, con la primera línea de tren de cercanía, para dar un salto con respecto al transporte, una línea que una Roldán, Funes, Fisherton y Barrio Belgrano. Esos tres proyectos articulados son el puntapié para un plan de desarrollo.

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