Edición Impresa, Policiales

Megacausa Monos

Monchi Cantero prometió sorpresas y apuntó contra el juez Vienna

Defensa y Fiscalía debatieron la cautelar respecto de uno de los líderes del clan Cantero.


“No soy un santo, no me baño en agua bendita, pero no soy responsable de los actos que me están imputando”, dijo Monchi en el final de la audiencia de ayer, en la que habló largo y tendido y lanzó acusaciones. En un extenso debate de revisión de prisión preventiva los defensores de Monchi, llamado Ramón Machuca, y Mariano Salomón cuestionaron duramente la medida y apuntaron sus cañones hacia el primer juez instructor del caso conocido como megacausa Monos. Fueron tres las resoluciones cuestionadas, dos de ellas en el marco de este expediente, donde se dictó una medida cautelar contra el dúo, y la restante en la investigación por la muerte de la adolescente Lourdes Cantero, ocurrida en mayo de 2013, donde Machuca fue procesado. La Fiscalía de Cámaras no dudó en defender la investigación de primera instancia y solicitó la confirmación de la medida. Por su parte, el camarista Carlos Carbone pasó a un cuarto intermedio para resolver.

Además de fojas y fojas, la megacausa Monos acumula horas y horas de audiencias orales ante la Cámara Penal. Ayer no fue la excepción con el dato distintivo de la cantidad de personal policial que custodió el debate, lo que incluyó uniformados con pasamontañas, armas largas y detenidos con chalecos antibalas. Machuca y Salomón fueron los últimos detenidos en la causa; se mantuvieron unos tres años prófugos hasta que cayeron en Buenos Aires, tras lo cual se generó, en cada caso, un mediático traslado. Ya en Rosario fueron imputados, en el caso de Monchi como jefe de una asociación ilícita dedicada a cometer delitos y por el homicidio de Lourdes Cantero. Estas decisiones tuvieron lugar en septiembre y octubre pasados y en las mismas, además de trabar embargo por 30 millones de pesos, la jueza Alejandra Rodenas dictó la prisión preventiva de los imputados. Posteriormente rechazó un pedido de morigeración de la prisión que presentó la defensa de Salomón.

Vienna en la mira

Las tres resoluciones fueron apeladas. Los abogados Fausto Yrure y Carlos Edwards por Monchi y José Nanni y Marcelo Piercecchi por Salomón aplicaron artillería pesada para lograr torcer la decisión. Edwards basó su exposición en un pedido de nulidad de las resoluciones y de todo lo actuado. Resaltó que Rodenas fundó su fallo en la investigación que hizo el primer instructor, Juan Carlos Vienna, fuertemente cuestionado por las defensas. Todos coincidieron en plantear la parcialidad del juez Vienna e hicieron un recorrido histórico-social del momento en que se llevó adelante la pesquisa. Edwards habló de una puja en 2012 de las autoridades provinciales y nacionales, la detención del entonces jefe de la Policía Hugo Tognoli, y el inusitado activismo judicial en delitos vinculados con tráfico de estupefacientes, sostuvo. A su vez agregó que Vienna comenzó investigando un homicidio –donde la víctima fue Martín “Fantasma” Paz, en septiembre de 2012, caso que nunca tuvo imputados– que viró en una asociación ilícita. Refirió que Vienna continuó cuando no era el juez natural. A ello sumó que el magistrado tuvo un avocamiento directo al homicidio, se presentó en el lugar, cuando debía llevar la investigación la Fiscalía NN y agregó la relación de este juez con el padre de Paz, Luis, que se vio reflejada en fotografías y planillas migratorias  que muestran que salieron del país con un minuto de diferencia. La vinculación fue negada mediática y judicialmente por el juez, refirió.

Los letrados puntualizaron en la falta de elementos, sostuvieron que en la causa sólo hay escuchas y testimoniales como material indiciario. Cuestionaron la figura de la asociación ilícita y afirmaron que no hay permanencia en la asociación ni se determinó cuál es el aporte que realizan. Nanni afirmó que esta figura se utilizó para agravar la situación de los imputados. En cuanto a los delitos que le achacan a la banda, los defensores sostuvieron que no hay referencia de ellos, es decir cuáles son las amenazas, las tenencias de arma de fuego o qué delitos encubren; todo ello se imputó a su cliente por transcripciones de comunicaciones telefónicas, refirieron.

En cuanto a Salomón sus defensores explicaron que nunca hubo orden de captura en su contra. Ni se dictó la rebeldía. Piercecchi sostuvo que no se cumplimentaron los requisitos de la prisión preventiva. A lo que sumó que la madre de Salomón denunció amenazas por parte de Luis Paz y que el día en que Salomón fue indagado su casa amaneció regada de cartuchos de escopeta. A la vez, cuestionó el rechazo a la morigeración de la medida cautelar por cuestiones de salud. Salomón sufre problemas cardíacos y de presión.

El crimen de Lourdes

Lourdes Canteros fue asesinada en el interior de su casa, en mayo de 2013, mientras miraba televisión junto a su hermana en Conscripto Bernardi al 6300. Esa noche frenó una moto y roció a balazos el frente. Machuca fue procesado en este hecho a raíz de unas escuchas telefónicas. Su defensor rechazó la calificación del procesamiento. “O es autor, o instigador o cómplice, ello no se sabe”, refirió. Sostuvo que la jueza viró la calificación de la indagatoria porque la primera escucha ya determina que no hay instigación. Y agregó que le aplicó la calificante de pago o promesa remuneratoria, pero ello no surge de la prueba. Hizo mención a la escucha que toma la jueza para encuadrar el hecho en este delito. Según Yrure, la trascripción de la comunicación habla de un dinero que un tal Gaby, el interlocutor, tenía que ir a cobrar y luego la conversación hace referencia a una balacera. Está claro que no hay acuerdo previo ni hay un pacto para matar”, opinó. “No hay alusión a un homicidio porque no hay intención de matar”, dijo y añadió: “No hay delito, en todo caso un acompañamiento moral que puede ser reprochable, pero aquí juzgamos hechos”, detalló y sumó que esta charla se produjo 15 minutos antes del hecho.

Contrapunto

Yrure sostuvo que Machuca y Salomón son producto emergente de la demonización, lo que fue criticado por la fiscal de Cámaras María Eugenia Iribarren –acompañada por el fiscal Gonzalo Fernández Bussy–; la funcionaria rechazó todos y cada uno de los agravios de los defensores y sostuvo que el relato histórico es parcial. Sostuvo que Tognoli está condenado y defendió la tarea del juez Vienna. Iribarren planteó otro escenario. Sostuvo que Rosario ha podido ver y padecer un contexto de violencia, grupos dedicados al narcotráfico que han entrado y se han expandido a base de violencia y han ingresado en todas las grietas que han encontrado, especialmente con relación a los más pobres.

Afirmó la fiscal: “Se hicieron esfuerzos por atacar este virus, esta situación tan dañina para la sociedad”. Y refirió que esta causa fue eso: sacar a una de las bandas que operaba en la ciudad, aunque se preguntó si sigue operando. Sostuvo que hay una insistencia de los defensores de atacar la causa, especialmente a su instructor primario, aunque no se hizo lugar a ninguna recusación: el juez se terminó excusando. Y agregó que el homicidio de Paz fue el origen de la investigación y que a raíz de algunos nombres que surgieron vinculados con el clan Cantero se iniciaron las escuchas que derivaron en la causa por asociación ilícita.

“¿Qué pasó en Las Vegas?”

“La última vez que hice una entrevista con (el periodista) Martín Ciccioli recibí amenazas de dos miembros del Poder Judicial; por ahora no voy a dar los nombres: «Este pibe está loco; cómo se va a mostrar desafiante así. Ahora que se atenga a las consecuencias». Yo nunca me mostré desafiante, dije verdades que nadie se anima a decir y siempre aposté afuera. Yo fui el que encontré los papeles de Migraciones (sobre los viajes de Vienna y Paz), el que encontré la foto (de ambos en una pelea de box en EE.UU.), la moto (incautada por la Justicia federal en una concesionaria propiedad de un narco y que supuestamente estaba a nombre de Vienna), yo fui el que hizo grabar (cuando presuntamente recibían dinero de otro narco, en un video) a los mercenarios de (la brigada policial que llevó el peso de la investigación, la División) Judiciales. Después veo que el juez Vienna se despide de la causa porque no tiene otra salida, y se despide porque la novia le dijo que no lo iba a encubrir en sus negocios y se despide para que no se cite (a declarar) a la novia y si somos todos iguales ante la ley la tienen que citar a la novia a declarar para ver qué paso en Las Vegas, quién pagó los viajes, si en algún momento tuvieron (el juez y su pareja) acercamiento con Paz. Lo del juez Vienna en marzo o abril se van a llevar una gran sorpresa: tengo las pruebas pero las están terminando de encauzar”, dijo Monchi.

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