El Hincha, Fútbol

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Miguel Russo, campeón en Colombia

El ex entrenador canalla festejo con Millonarios y lo disfrutó con su familia


Millonarios de Bogotá, al mando del argentino Miguel Ángel Russo, se consagró campeón de la Liga colombiana, tras igualar 2-2 en el encuentro de vuelta con Santa Fe y conservar la ventaja de 1-0 que había conseguido en el primer encuentro. Así, Millonarios se quedó con su primer título en cinco años y jugará la fase de grupos de la Copa Libertadores de 2018.

En medio de la alegría por salir campeón como técnico de Millonarios, Miguel Ángel Russo sabía que tenía que tener al lado suyo a su familia, la misma que ha estado en los malos momentos; su inspiración, su bastón y su mayor motivación.

En la rueda de prensa posterior al título, el entrenador argentino rompió el protocolo y llamó a Natalia, Lautaro e Ignacio, sus hijos, así como a su esposa Mónica; mientras que desde el comienzo cargaba en sus piernas a Pedro, su primer nieto.

El sitio Fútbol Red habló con el resto de la familia Russo, la que está alejada de los entrenamientos y el estrés de los partidos; pero que también sufre con las tristezas de Miguel y celebra sus logros. En especial el conseguido el domingo con Millonarios, al que le dio la estrella 15 de su historia.

“Es un ganador y un luchador. No sólo del fútbol sino también de la vida. A todos nos enseñó que todos los días hay que levantarse temprano, trabajar y trabajar, y a luchar siempre por lo que se quiere. En un gran ejemplo como padre y abuelo”, aseguró Natalia, la hija mayor de Russo y la madre de Pedrito.

El primero de los varones, Lautaro, tal vez el de menos palabras en la familia, atinó a decir que su padre “recibió el premio a su entereza, a su manera de ver los retos que trae día a día la vida y el fútbol. Su mensaje de brindar confianza a los suyos, lo convierte en un líder y en un amigo. No sé si los jugadores de Millonarios han sentido eso, pero yo lo viví en equipos como Rosario Central, Vélez Sarsfield o Boca”.

Ignacio es el menor de los hijos de Miguel y el más futbolero. No en vano está en las categorías menores de Rosario Central, equipo al cual Russo le tiene enorme afecto y su hijo es hincha. “Esto es una locura. Estuve en los dos títulos anteriores, pero era chico; ahora que estoy grande y siento esto, no me lo puedo creer”, dijo Nacho.

“Se sufre muchísimo. No tenerlo al lado y poderlo abrazar en los momentos difíciles es duro. Mi padre ha perdido pocos clásicos en su vida, pero hoy ganó uno de los más importantes”, mencionó Ignacio, y luego apuntó: “Siempre está para todos y para todo. Le mandás un mensaje y está. Siempre que necesité un consejo, un consuelo, un abrazo, él siempre está. Es un gran padre y entrenador”.

Los Russo tienen en su padre a un guía, a un hombre que sabe que en la vida no hay nada fácil, y menos alcanzar la gloria. “Su principal enseñanza es que hay que luchar siempre; que si se sufre un golpe, hay que levantarse enseguida; en que si estás mal, hay que ponerse bien de nuevo. Su mentalidad es increíble. No lo miro como mi papá, lo veo como técnico y me sorprende su filosofía”, comentó Ignacio.

Lautaro, por su parte, dijo que la mejor enseñanza de su padre es que “hay que ser buena persona, siempre leal con todos, que hay que querer y valorar a tu familia; porque no sólo se anda bien en la profesión que se escoge, hay que llevarla bien en la vida cotidiana”.

Nunca ha mostrado mala cara ante la prensa y ante la gente. Miguel Russo a veces pasa por un ser distinto, tal vez tiene una coraza que no deja ver su esencia en la intimidad. Sin embargo, Miguel Ángel Russo es un abuelo cariñoso, que extraña a Pedro, con quien tenía mucha cercanía antes de llegar a Colombia.

“Iba por mi hijo al colegio todos los días, está enamorado de su nieto, y justó salió la posibilidad de Millonarios y le pegó duro irse, así como a Pedro. Lo extrañamos mucho, pero el fútbol es lo que él ama y debemos hacer esfuerzos”, dijo Natalia.

Su actual esposa, Mónica, sin querer entrar en detalles aseguró que “han sido muchos sacrificios, muchas cosas que han pasado en nuestra familia y que estamos luchando por todo esto, nos lo merecíamos. Mi esposo es maravilloso, ha hecho un sacrificio terrible, creo que lo hicimos todos, y sabíamos que esto llegaría”.

Ignacio recordó que “cuando perdió con Nacional, en la semifinal de la Liga, lo llamé y me respondió llorando, porque siente mucho su trabajo, a Millonarios, y a mí me dolió mucho saber que estaba así. Ahora que está celebrando, no lo puedo creer pero me alegra porque es un ganador, que sabe que ningún camino es fácil”.