Los microdepartamentos de entre 15 y 18 metros cuadrados se consolidan como uno de los productos más demandados del mercado inmobiliario porteño. Según Gabriel Maioli, director de M&M Propiedades, dos desarrollos en la Ciudad de Buenos Aires agotaron sus unidades en apenas dos semanas y sin campañas publicitarias. Uno de ellos, ubicado en Perón al 1200, fue adquirido casi en su totalidad por inversores para alquiler turístico, mientras que otro proyecto en Luis Sáenz Peña al 400 repite la tendencia.
A pesar de su reducido tamaño, estas unidades están diseñadas para maximizar la funcionalidad, incorporando cocina compacta, baño y espacios de guardado. Además, los edificios compensan la falta de metros privados con amplios amenities, como pileta, gimnasio y áreas comunes.
El principal atractivo es su precio de acceso, que permite comprar una propiedad por valores significativamente inferiores a los de un departamento tradicional. Esto las convierte en una opción para inversores y para personas que buscan una primera vivienda, especialmente solteros, jubilados o quienes atraviesan cambios familiares.
En el caso del edificio de Perón al 1200, las unidades pasaron de valer unos USD 35.000 a cotizar entre USD 55.000 y USD 65.000. También generan ingresos mediante alquileres temporarios, aunque la ocupación turística cayó del casi 100% a alrededor del 60%.
Como ventaja adicional, los desarrolladores ofrecen planes de financiación en cuotas y sin anticipo. Sin embargo, estos microdepartamentos enfrentan una limitación importante: la mayoría no cumple con la superficie mínima exigida para acceder a créditos hipotecarios, que actualmente es de 22 metros cuadrados.