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Históricas elecciones

México elige presidente en medio de un clima de violencia

El candidato del PRD Andrés López Obrador es el gran favorito para imponerse en los comicios. Un triunfo del dirigente de centroizquierda rompería la histórica alternancia en el poder del PRI y el PAN durante las últimas nueve décadas


Si las encuestas no se equivocan, México tendrá un presidente que no pertenezca al Partido Revolucionario Institucional (PRI) o al Partido de Acción Nacional (PAN), las dos únicas formaciones que se han alternado en el poder durante las últimas nueve décadas. Se trata de Andrés Manuel López Obrador, un viejo conocido de la política mexicana: alcalde de la ciudad de México entre el año 2000 y 2005 y dos veces candidato a la presidencia de México por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el partido tradicional de la izquierda mexicana.

Mil veces enterrado políticamente, logró, sin embargo, reponerse de ambas derrotas (hubo también otras antes) y puede que su tenacidad (terquedad, obstinación o mesianismo, dirían algunos) obtenga por fin recompensa ahora que debería estar pensando en jubilarse.

Andrés Manuel López Obrador tiene 64 años pero eso no le ha impedido volver a recorrer el país de cabo a rabo. Ha cerrado los tres meses de campaña con más de 280 mítines a sus espaldas. Presume de ser el candidato que mejor conoce el país y, desde luego, parece que ha sido el que mejor ha sabido leerlo.

Ese desencanto con el partido que gobernó el país durante 71 años seguidos y al que los mexicanos quisieron dar una nueva oportunidad, sumado al recuerdo de las expectativas frustradas en los 12 años de gobierno del PAN, parecen haber animado a los mexicanos a probar la única alternativa que les quedaba, la de la izquierda.

López Obrador se enfrentará con el histórico Partido Revolucionario Institucional (PRI). El tricolor, que gobernó México durante 70 años y recuperó el poder con la victoria de Enrique Peña Nieto en 2012 se aferra a su potente maquinaria –maquinación para algunos– para librar el batacazo que le auguran las encuestas. La apuesta es por José Antonio Meade, primer aspirante del partido que no milita en el PRI.

Ricardo Anaya, con escasa experiencia política y sin haber ganado ninguna votación en las urnas, inició su repentino ascenso como presidente interino del PAN en septiembre de 2014. Se consolidó al frente del partido durante 2015 y amasó un “triunfo histórico” –como él lo calificó– en 2016 al ganar siete de las 12 gobernaciones que estaban en disputa. Con ese crédito cerró la alianza para crear el Frente por México y quitar del camino al grupo fiel al ex presidente Felipe Calderón y a su esposa Margarita Zavala, para presentarse como candidato independiente.

Dominada por el terror

La campaña presidencial en México dejó para la historia una estela de miedo y agresiones a candidatos, precandidatos y políticos que son parte del proceso violento que se vive en el país por la fragmentación y reacomodo de los cárteles de la droga, que ante el cambio de poderes buscaron imponer a sus candidatos para lograr nuevos acuerdos con las autoridades entrantes.

Desde el 8 de septiembre de 2017, día en el que inició la preparación del proceso, y el 26 de junio, hubo 543 agresiones en contra de políticos, siendo asesinados 132, de los cuales 48 eran candidatos o precandidatos.

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