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Moja y sube

Maxi le dio la victoria a la Lepra en el cierre ante el Sabalero

La Lepra derrotó a Colón en un partido condicionado por una lluvia y quedó a dos del líder.


Ni la lluvia pudo parar a la Lepra. Newell’s sufrió horrores un terreno anegado que no le permitió jugar, pero tuvo una dosis de suerte, mostró ser un equipo bien plantado y encontró el momento mágico de Maxi Rodríguez. Otro más y van… Así se quedó con un triunfazo que lo pone a sólo dos puntos del líder Estudiantes.

La torrencial lluvia desvirtuó el partido. Y el hecho de jugar con un campo impredecible fue un factor en contra de la Lepra, ya que Colón se adaptó mejor. Tal vez la otra versión del Newell’s de Osella hubiera disfrutado del escenario molesto para el juego. Pero este equipo tiene intenciones de poner la pelota al piso y ayer se le hizo cuesta arriba.

No funcionó el doble cinco en la contención y Colón se hizo de la pelota. Tampoco aportó demasiado Amoroso, una vez más, y Formica, Maxi y Scocco quedaron empantanados.

Por suerte para la Lepra, Moiraghi devolvió todo lo que le pasó cerca y además el rival no tuvo potencial para molestar demasiado a Pocrnjic.

Una increíble carambola tras un despeje de Ledesma que dio en el pie de Prediger y se coló por encima de Broun, le permitió a Newell’s estar arriba. Pero ni siquiera esa ventaja le dio comodidad en el partido.

Una imprudente derrapada de Paz ante un Silva que se iba mano a mano generó un penal para el Sabalero. La jugada no fue clara, pero en cancha era cobrable. Y Blanco puso el empate con un zapatazo potente.

Newell’s siguió sufriendo el partido. Incómodo con la cancha y la lluvia. Molesto e impreciso. Tuvo una chance clara con Formica, que hizo lucir a Broun, pero fue producto de un error en la salida de la defensa sabalera.

Osella se cansó de Amoroso y arriesgó con Figueroa. Y como Prediger estaba en la cuerda floja mandó a la cancha a Isnaldo. Nada cambió. Y entonces el DT se dio cuenta que era mejor aferrarse al punto y puso a Elías por Formica. Cuando no se puede ganar…

Pero la Lepra tiene un jugador distinto. Un iluminado. Justo en el día que cumplió doscientos partidos con la rojinegra, con la camiseta con el 200 y el nombre de sus hijas debajo y botines especiales para la ocasión, Maxi Rodríguez apareció cuando el partido se moría y definió por debajo de Broun para lograr una victoria de un valor incalculable.

Es cierto lo que dice Osella, suena irresponsable hablar de candidatos al título cuando apenas va un tercio del torneo. Pero la realidad es innegable. Newell’s está a dos puntos del líder y hoy por hoy ese lugar en la tabla no es producto de la casualidad. La Lepra sigue a paso firme. Los rivales pasan, buenos, malos y regulares, y sin importar las formas, suma y se mantiene en el lote de arriba. Ni la lluvia lo pudo parar.

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