Edición Impresa, Policiales

Mató y enterró a su familia

Un playero de 29 años apuñaló a su ex pareja, a su hijo de seis años y a una beba de ocho meses y luego los calcinó y sepultó en el jardín de la casa. Después se “quebró” y confesó el sangriento crimen.

Un playero de una estación de servicio fue detenido acusado de matar a puñaladas a su ex pareja, su hijo de seis años y a una beba de ocho meses y luego haber calcinado a la mujer y enterrado a todos en el fondo de su casa de la localidad bonaerense de El Talar de Pacheco, partido de Tigre.

Fuentes policiales señalaron que el apresado, identificado como Carlos Martín Torres, de 29 años, se quebró y confesó los crímenes a los primeros efectivos que llegaron a la propiedad, ubicada en Juan Manuel de Rosas 1849, luego de que se recibiera un llamado al 911 alertando de lo sucedido.

De acuerdo con la primera reconstrucción que se pudo realizar de los hechos, todo comenzó anteayer cerca de las 14 cuando Torres le pidió a su ex pareja, Sabrina, que fuera a su casa con una excusa y allí tomó la decisión de matarla con un arma blanca tanto a ella como al hijo de ambos y a una bebita que era sólo hija de la víctima, refirieron fuentes policiales.

Luego llevó los cuerpos a un pozo de más de dos metros que había estado cavado por lo menos desde hacía cuatro días en el fondo de la casa, arrojó los cuerpos de los niños y por último el de su ex mujer, a quien le tiró combustible y luego prendió fuego, aseguraron los voceros.

Cerca de las 19, la actual mujer de Torres, identificada como Zafira y hermana de la mujer asesinada, llegó al domicilio.

“Al observar que su hermana no estaba y no se escuchaban los chicos, decide salir y se dirige a la casa de un vecino y ahí anoticia a la Policía, la cual se hace presente en forma inmediata y no le da tiempo a este sujeto a darse a la fuga”, relató el comisario mayor Sergio Rodríguez, de la Jefatura Distrital de Tigre.

Dijo que “posteriormente se observa en un patio interno que había tierra removida, se solicita colaboración a los bomberos de General Pacheco, los cuales comienzan a cavar la tierra” y hallan los cuerpos.

“No hay dudas de que se trata de un tema plenamente pasional entre el detenido y su ex mujer. Esta bestia cometió el aberrante hecho y así él mismo lo declaró ante la Policía”, aseguró a Télam Rodríguez.

Lo que aún no está claro es el rol de la hermana de la víctima, ya que según los investigadores por ahora en la causa es sólo testigo, pero algunos vecinos dijeron que estaba al tanto de los hechos y por eso se había ido de la casa al momento del triple crimen.

Tras el hallazgo de los cuerpos, los bomberos y efectivos de la Policía Científica trabajaron durante toda la tarde y la noche para sacarlos y recolectar pruebas en la casa, la cual estaba “impecable” y parecía haber sido recientemente “baldeada”, dijo un investigador.

Esto también lo confirmó el mismo vecino al que la mujer del playero pidió auxilio –que dijo llamarse Ricardo–, y fue llamado por la Policía para ser testigo del hallazgo y acotó que en la casa “había mucho olor a combustible y se encontró un bidón vacío”.

“Martín, ¿qué es lo que pasó?”, aseguró el vecino que le preguntó al acusado cuando la Policía llegó y que éste le respondió: “Eso quisiera saber yo”, cuando todavía no había confesado lo ocurrido.

Los vecinos que se agolparon frente a la casa tras conocer lo sucedido dijeron a la prensa que el detenido y la chica asesinada “son muy conocidos en el barrio y desde hace un año estaban separados, pero seguían vinculados por ser padres del nene”.

A raíz de la tenencia del niño por parte del padre los fines de semana, ambos discutían a menudo, ya que la mujer acusaba a Torres de maltratar al chico. 

Además, tras el distanciamiento, el empleado de la estación de servicio comenzó a tener una relación sentimental con su cuñada, de 22 años.

El episodio es investigado por la Unidad Funcional de Investigación (UFI) a cargo de la fiscal Laura María Capra y el juez de Garantías Criminal 5º, Diego Marti, quienes dispusieron que el acusado quede detenido en la comisaría 6ª de Pacheco.

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