Asociativismo

Lento despacho

Más de 30 cooperativas de comunicación esperan licencias para prestar servicios

Hay unas 35 de todo el país que esperan, con fibra óptica tendida, que el Ente regulador expida las licencias para funcionar. La ex diputada nacional UCR y luego legisladora porteña del PRO Silvana Giúdici es quien debe firmar y no lo hace


Unas 35 cooperativas de todo el país esperan que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) expida las licencias para la prestación del servicio de televisión por cable, entre ellas tres de la provincia de La Pampa, según informó el diario La Arena.

Las cooperativas de servicios de General Acha, Macachín y Guatraché, todas con sus redes de fibra óptica tendidas y en funcionamiento, esperan que Silvana Giúdice, titular del Enacom, estampe la rúbrica en los expedientes que se amontonan en su despacho, con ya listos todos los engorrosos y largos trámites previos.

En el ámbito cooperativo esperaban que Giúdice, ex legisladora nacional por la UCR y que más tarde saltara al PRO, pusiera fin a la espera antes del cierre de 2018, pero eso no ocurrió y tampoco hay señales de un pronto despacho sobre las licencias, por lo que ya empezó a circular la idea de organizar algún tipo de reclamo conjunto.

Ayer, el diario La Arena confirmó la información que del total de cooperativas de todo el país, La Cooperativa de Servicios Públicos de General Acha (Cosega) es de las entidades más “grandes” que esperan una definición.

 

Discriminadas

La historia reciente señala que en agosto de 2018, y tras una visita oficial al Enacom, los directivos de Cosega anunciaron que la licencia estaba a la firma luego de superar con éxito el análisis de la oficina de Defensa de la Competencia, el escollo más complicado por la resistencia que de prestadores privados, ya sea los grandes operadores o propietarios de pymes locales, que se niegan a perder el privilegio de ser monopólicos.

Alberto Calvo, gerente de relaciones institucionales de La Cooperativa de Provisión y Comercialización de Servicios Comunitarios de Radiodifusión (Colsecor), cooperativa de segundo grado que agrupa a entidades prestadoras de los servicios de comunicaciones, confirmó que 35 es “más o menos el número” de expedientes muy retrasados. “Pero a nosotros no nos llama la atención, las cooperativas siempre hemos sido discriminadas en este asunto”, lamentó y denunció.

Calvo recordó que “los trámites y trabas burocráticas son muchos y en Defensa de la Competencia los prestadores privados tienen la chance de por lo menos estirar los tiempos a su favor, presentando objeciones”. En el caso específico de General Acha, no encontró motivos valederos para la demora, aunque también estarían listos para la firma los casos de Macachín y Guatraché. “Esperábamos que la firma estuviera para antes de fin de año, incluso desde Colsecor enviamos una nota a Giúdici pidiendo pronto tratamiento a esos expedientes. Pero no hemos obtenido ninguna respuesta. Puede ser producto del calendario, veremos en los próximos días”.

Sin embargo, la inquietud, no sólo de las cooperativas pampeanas sino de todas las que están en igual situación, derivará “en alguna acción de reclamo conjunta, pública, de esta integración” que reúne a las cooperativas de comunicaciones, indicó Calvo.

“Son las pymes las que más corcovean. La razón es que están constituidas hace mucho tiempo y no quieren que nadie entre en el negocio. En este momento de los desarrollos tecnológicos y de infraestructura, las cooperativas tenemos ventajas”, agregó Calvo.

Y reveló: “De un universo de poco más de quinientas cableras pymes, en estos dos años que llegan van a quedar al margen por lo menos trescientas”.

“La necesidad de inversión en lo tecnológico y sus costos hará que la mayoría sean vendedoras. Y ahí hay una oportunidad para las cooperativas, ya que la dependencia que tienen las pequeñas empresas de lo que imponen las grandes es muy importante, y la mayoría no podrá soportar hacer las inversiones que se necesitan. Tampoco veo que se puedan fusionar con cooperativas, es muy distinta la visión que hay respecto de cómo llevar adelante el negocio que es para ellos y la prestación de un buen servicio barato que tienen las cooperativas”.

Y graficó: “Los empresarios, por pequeños que sean, están acostumbrados a llevársela toda, incluso de ser ricos ellos con una empresa pobre, con poca inversión en calidad de servicio. Es decir lo contrario que hacemos desde las cooperativas, que es invertir lo que deja para estar siempre a la vanguardia”.

Las tres cooperativas pampeanas que aguardan la firma de la licencia ya tienen o están a punto de terminar el desarrollo de sus redes de fibra óptica, por la que ya llegan al usuario con internet. En el caso de las cooperativas de Macachín y Guatraché, no lo anunciaron en forma oficial. Dudan todavía si el tradicional servicio de televisión por cable es lo ideal en el mundo actual o alcanza con proponer alternativas de contenidos mediante la óptima señal de internet que permite la fibra.

El caso de Cosega es distinto; realizó su anuncio oficial y espera por la licencia. En este marco, las afirmaciones de Calvo en relación a que quienes ponen “palos en la rueda son las prestadoras privadas”, suena verosímil. Y más en el marco de una gestión de gobierno que no se caracteriza por el apoyo a la economía social y solidaria, y que encuentra sus vínculos más sólidos en los sectores concentrados de la economía.

Comentarios