Ciudad

Masiva marcha

Marihuana: crece el pedido para despenalizar el autocultivo

Cientos de personas se convocaron este sábado en la plaza San Martín. También reclamaron una nueva ley de drogas.


Foto: Juan José García

Con el pedido de una ley de drogas que despenalice la tenencia para consumo personal y “la no persecución penal al autocultivo” de cannabis como bandera, Rosario se sumó -como todos los años- a la 11° Marcha Mundial de la Marihuana en la plaza San Martín. La movida se multiplicó en diferentes ciudades del país y del mundo. “No más presos por cultivar medicina”, “Contra el narcotráfico, plantate” y “Auto cultivo ya”,  fueron algunas de las consignas. El encuentro estuvo motorizado por la Asociación Rosarina de Estudios Culturales (Arec).

Con banda musical de fondo, de a poco, miles de jóvenes y -no tanto- colmaron la plaza. Luego se movilizaron hasta el Monumento a la Bandera. Pidieron “una política de drogas más justa, eficaz y humana”.

Quienes salieron ayer a hacerse oír  buscan modificar  la ley de drogas 23.737. El fin es  terminar con la penalización de la tenencia y consumo de todas las drogas ilegales, comenzando por el cannabis. Y particularmente por una reglamentación de la ley de uso terapéutico de esa droga para que los pacientes estén más seguros.

También se pidió por el fin de las detenciones a personas que cultivan con fines medicinales o recreativos para autoconsumo.

 

Desde Arec

Daniela Morales es una de las integrantes de Arec y además coordina el dispositivo de usuarios terapéuticos.

“Todos los años se suman actores. En un principio eran los usuarios recreativos los que veníamos a pedir por la regulación del cannabis. Hoy se suman los consumidores medicinales, que son muchos y no están pudiendo acceder de forma segura”, sostuvo.

Y siguió: “Están siendo vulnerados doblemente. Por un lado, porque pagan un costo altísimo del aceite de cannabis, alrededor de 4 mil pesos, que lo testeamos y no tiene cannabis. Y por otro lado, le quitan a una persona poder tratar una patología”.

Convulsiones refractarias, dolores reumáticos y esclerosis múltiple son algunas de las enfermedades que pueden ser tratadas con este medicamento de origen natural.

“Es bueno tomar la bandera del autocultivo porque es la que va a permitir que todos puedan acceder de forma soberana y autónoma. Que la sociedad lo tome como una lucha propia, independientemente si consume o no”, dijo.

Desde Aupac

Ignacio Canabal, presidente de la Asociación de Usuarios y Profesionales para el Abordaje del Cannabis (Aupac), dijo que el autocultivo no tiene que ser eje de persecución policial. Sí, en cambio, la venta estupefacientes y el narcotráfico.

“Queremos reglas claras y leyes que acompañen. Y que el Estado sea el encargado, junto con los usuarios y los profesionales de trabajar en el cannabis medicinal y para el que lo necesita”, concluyó.

Por su parte, Silvia Inchaurraga, directora del servicio asistencial en Drogadependencias y Sida (Sadys)  expresó a <El Ciudadano> que desde hace 17 años reclaman por una nueva ley de drogas y nuevas políticas.

“Cada vez hay más personas que consumen drogas y menos bandas de narcotraficantes detenidos. Avanzar en un debate como la desfederalización es poco feliz. Es decir, que no sólo se seguirá colmando los Tribunales Federales con causas de drogas con los pequeños perejiles, con los usuarios, con los auto cultivadores. Sino que además se involucra a la policía y juzgados provinciales. Vamos a contribuir en relación al mal llamado narcomenudeo, a llenar las cárceles con la población más vulnerable”, señaló Inchaurraga.

“En el presupuesto oficial sólo se destina el 5 por ciento en prevención y asistencia y un 95 por ciento a represión. En Rosario, una de cada cinco causas, sigue siendo para tenencia de uso personal y simple. La mirada del Estado sigue estando focalizada en el pequeño consumidor y el usuario”, agregó.

 

Un antes y un después

Sigrid Carnevale tiene dos hijos con autismo: Germán  de 11 años y Tomás de 9. El mayor  tiene síndrome de asperger y el menor, el clásico. “En lo que se diferencian son en las manifestaciones de cada uno”, contó la mujer.

“Mis dos hijos tienen problemas de sociabilización, sensorial y de comunicación. El menor,  que tiene autismo clásico, es el que tiene síntomas más evidentes. Entre ellos,  problemas intestinales, que son implícitos al autismo y es intolerante al gluten, como la mayoría. Es decir, que el gluten es veneno para él”, detalló la mujer.

“Me estaba desesperando. La medicina tradicional no me daba ninguna respuesta”, continuó.

Sigrid pasó muchas noches sin dormir buscando, leyendo e investigando sobre el aceite de cannabis. “Nunca lo pensé para el autismo. Llegué al aceite de cannabis por los problemas de Tomás. Lo comencé a medicar y el cambio en su conducta fue brusco. Cuando le di la primera gota de aceite, mi hijo dejó de tener dolores. Antes se pegaba en la cabeza y se mordía del dolor”, rememoró Carnevale.

La vida de su hijo tuvo un antes y un después del aceite de cannabis. A modo de anécdota, contó: “Generalmente a Tomás no lo podía llevar al supermercado porque es un ambiente sobrecargado de luces fluorescentes, de ruido. Después de una semana de estar medicado con el aceite de cannabis, caminó solo en todo el supermercado, fijaba la vista y hasta cargó la mercadería en el changuito. No lo podía creer. Un cambio inesperado”, dijo la mujer.

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