Ciudad, Edición Impresa

#NiUnPibeMenos

Marcharon contra las drogas


“Rosario no escapa a la lógica de las grandes ciudades con grandes sectores excluidos. Tiene los mismos desafíos que el conurbano bonaerense y es importante que este llamado no sea sólo para la ciudad sino una voz que se expanda por todo el país”, dijo José María Di Paola. El sacerdote, que trabaja con adicciones en villas de emergencia, visitó ayer Rosario y marchó junto a las organizaciones del Foro de Adicciones bajo la consigna “Ni un pibe menos por la droga”. La primera movilización en Rosario con eje en el consumo problemático de drogas partió pasadas las 14 desde plaza Pringles hacia el Monumento Nacional a la Bandera. Representantes de instituciones, gremios, agrupaciones de madres, políticas y estudiantiles reclamaron por mayor intervención estatal en la prevención. Las demandas quedaron en un documento consensuado por las organizaciones que integran el foro que será entregado a las autoridades provinciales.

“Tenemos un aumento del consumo y del narcotráfico, y pocos dispositivos que respondan a esta realidad. Hay poca conciencia y trabajo organizado. El Estado tiene que buscar políticas y ayudar a las organizaciones. Son las que no se olvidaron de los adictos”, señaló a El Ciudadano el padre “Pepe”, quien responsabilizó a todos los niveles del Estado, a las organizaciones sociales, instituciones, medios de comunicación, parroquias, clubes y escuelas. “Si trabajamos bien y con un mismo propósito podemos cambiar muchas cosas”, agregó.

“El consumo data de varias décadas, pero cualquier política que tienda a mantener la exclusión va a hacer que esto se agrave”, dijo Di Paola en relación con las políticas aplicadas por el gobierno de Cambiemos. El sacerdote celebró el encuentro y dijo que le gustaría que se replique en otras ciudades.

Efecto país

“Hay una pelea que no está dada por parte del Estado, sino desde las organizaciones sociales, religiosas, de madres y de pibes que pelean todos los días por recuperarse”, dijo Mercedes Meier, diputada provincial del Frente Social y Popular. “La masividad de esta marcha habla de un hecho social y político que se expresa en la unidad de los distintos partidos. Vemos que hay condiciones para dar batalla a las adicciones”, agregó y dijo que existe una naturalización del consumo en los más jóvenes. “Hace más o menos 20 años que no hay una campaña de prevención en consumo de drogas legales e ilegales. Eso hizo un terreno fértil para que el narcotráfico se desarrolle”, contó Meier y concluyó: “Hay que pensar en prevención y exigirle al Estado que abra centros de contención y rehabilitación”.

La diputada celebró la media sanción en la Cámara baja del programa de prevención y tratamiento de consumos problemáticos del gobierno provincial Abre Vida. En particular, que el proyecto incorporó puntos del FSP como que las organizaciones se registren, puedan servir como consultoras del Estado y a la vez veedoras de cómo ejecutan las políticas. “Que el gobernador haya mandado ese mensaje a la Legislatura habla de una intención de cambio de rumbo”, agregó Meier.

Críticas y contención

Desde la agrupación Madres Territoriales Contra las Droga, Betina Zubeldía dijo que es importante que las familias con algún integrante involucrado en un consumo problemática busquen ayuda. Según una encuesta de la organización los más desorientados en cómo buscar asistencia son los menores de edad. “Queremos visibilizar los espacios que pueden contenerlos. Tenemos que luchar entre todos”, señaló.

Vicente Bondi, de la Asociación Civil Nazaret, dijo que las principales demandas del foro al Estado son aumentar la prevención en los trabajos y escuelas y combatir el narcotráfico. “Si bien hubo modificaciones en los últimos dos años, seguimos atrás del problema”, dijo Bondi y refirió al debate legislativo y la creación de programas de prevención para colegios a nivel provincial. Nazareth funciona desde hace más de 25 años. Contiene a personas de entre 11 y 80 años y cuenta con 14 sedes en las provincias de Córdoba y Santa Fe. En Rosario asiste a unos 100 chicos, un número que va en aumento, según aseguró Bondi. Hace 10 años había 200 chicos en las 14 sedes de Nazareth de Argentina. Hoy son 500. “Hubo un aumento porque se relativizó el problema de las drogas. Se discute sin conocimiento ni seriedad. Hoy la discusión queda en legalizar o no, pero se perdió el pensamiento crítico de lo que hay detrás: el contexto social, el papel de los medios de comunicación, la sociedad y los partidos políticos”, sostuvo Bondi.

“Sabemos que van cayendo muchos pibes. En lo que va del año perdimos dos chicos de los que concurren a los centros de día en manos del narcotráfico”, dijo José Tavella, de la Comunidad Padre Misericordioso. “Cuando las drogas se instalan en una sociedad empiezan a multiplicarse. Las adicciones son una enfermedad crónica, endémica y mortal. No es privativo de un contexto social. Los pibes consumen diferentes sustancias”, sostuvo Tavella.

Por los pibes

Chicos de barrio La Lata también acompañaron la movilización. “Queremos que los pibes dejen la droga y salgan a la calle. Todos los días se ve y cada día más”, dijo Estefanía, mientras sostenía una bandera con la consigna “Ni un pibe menos”. Jonatan, un amigo del barrio, dijo que estuvo en la droga y quiere que los chicos salgan. “Un día me cansé y salí. Quiero que los demás también lo hagan”, dijo.

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