El Hincha

Primera semiprofesional AFA

Maira Sánchez denunció que la echaron del plantel de Central por besarse con una compañera

En su despedida pública la futbolista apuntó contra el club. Desde la institución de Arroyito argumentan que la decisión fue "deportiva" y el INADI se expidió tras una denuncia colectiva por violencia


“Estuve 6 años en la institución y me echaron por un beso”. Las palabras son de Maira Sánchez, jugadora de Central. Un beso con una compañera. El martes por la noche hizo pública su despedida del club con el que vivió gran parte de su carrera como futbolista. Porque a pesar de no tener un vínculo contractual con la institución y no haberlo tenido nunca, su profesión es esa: jugadora de fútbol.

Maira comenzó a jugar en Central en el 2015, fue parte del plantel tricampeón de la Rosarina, jugó la Liga Casildense. En aquellos tiempos era delantera. Fue parte del equipo que disputó un partido preliminar en el estadio contra Estudiantes, un amistoso y cumplió el sueño de meter un gol en el Gigante de Arroyito con público en las tribunas.

Si bien era extremo por derecha, cuando se “profesionalizó” el futbol la DT la paró de lateral por derecha. Y Maira se sintió bien, cómoda. debutó en el Campeonato de Primera División de AFA 2019-20 con Roxana Vallejos como entrenadora en la cuarta fecha. Acumuló cinco presencias en el certamen que finalmente fue declarado desierto; sumó otro partido en el Torneo Transición 2020. En el Apertura jugo 1 y en el Clausura 8.

En noviembre de este año la entrenadora del equipo, Roxana Vallejos, le comunicó que no iba a continuar en Central porque la vieron besándose en el predio con otra compañera. Ese fue el argumento que cuenta Maira que le dieron cuando le comunicaron que la camiseta que vestía hace 6 años ya no la iba a seguir vistiendo. “Me sorprendió”, le cuenta a El Hincha.

“Después del entrenamiento, dio una lista de jugadoras que se tenían que quedar a charlar con ella. Nos llamaba a uno de los vestuarios de forma personal. Ahí me dice que no podía seguir en el equipo, que uno de los directivos le había pedido que me expulsara por esa razón, que ella nunca me había visto, que la sorprendía pero que no le quedaba otra que expulsarme”.

Maira dice que la primera reacción que tuvo fue la de pensar que la estaba “cargando”. “Días antes me había dicho que tenía un proyecto a futuro conmigo, de que pudiera jugar 90 minutos al máximo, porque yo venía de una lesión”, continúa.

“Por eso me sorprendió. Yo creo que mí no me hecha por eso”, agrega. Se refiere a que el día anterior a la “despedida”, antes de comenzar el entrenamiento hicieron una charla con todas las jugadoras del plantel para hablar de cosas que les resultaban extrañas en relación a la conducción del equipo. “Eran cosas que queríamos modificar para el bien del club, situaciones que habíamos vivido en lo personal y colectivo que nos hacían sentir incómodas”, detalla.

Inmediatamente después de que le comunicaron que no iba a continuar y la razón por la que era expulsada del plantel, Maira le pidió el nombre de la persona: “Le dije que me parecía injusto que no se tratara mi trabajo en serio, ella no supo que explicar, solo decirme que era una decisión de directivos”.

La charla se extendió y Maira salió de la Ciudad Deportiva “shockeada”. No entendía lo que estaba pasando. Después le cayó “la realidad”. “No iba a poder seguir entrenando en ese lugar en el que fui durante años todas las tardes”, explica.

Después del hecho y en conjunto con otro grupo de compañeras, decidieron pedir una reunión con directivos del club. Fue Ricardo Carloni quien se hizo presente, también responsables políticos del fútbol femenino. Las futbolistas solicitaron que esté el cuerpo técnico presente, pero decidieron no estar. “Planteamos un montón de puntos, ese día nos dice que iban a suspender los entrenamientos”, cuenta. De la reunión se fueron conformes, se sintieron escuchadas. Sin embargo, a lo días se enteraron que los entrenamientos volvieron y de la renovación de Vallejos en la dirección técnica.

Maira insiste, durante toda la charla telefónica, que antes de hacer público los motivos por los cuales las futbolistas no continúan en el club de sus amores, agotaron todas las instancias. Hablaron con la Secretaría de Género, “que trabajan siempre por amor a los colores”, le dijeron que lo que había pasado estaba “muy mal”, pero no obtuvieron respuestas suficientes.

Las futbolistas como grupo y Maira desde lo personal encararon una denuncia en el INADI.

“La necesidad fue por agotar todos los medios de comunicación con el club y para que a ninguna chica le vuelva a pasar, son muchas las niñas que se están formando y tener que aguantar este tipo de abusos y prejuicios, más que nada de las personas que nos educan en lo deportivo, no está bien. Tenemos que cambiar el fútbol femenino, estos no son los modos de trabajar”, explica.

Maira no va a continuar vistiendo la camiseta de Central, pero dice que más allá de todo se queda con lo positivo: “Pude cumplir mi sueño, tuve el honor de meter un gol en el Gigante, que la gente grite un gol mío. Me llevo muchos afectos y emociones, más allá de todo”.

La despedida

“Hoy debo despedirme del club Rosario Central. De estos colores que amo desde la cuna, que orgullosa y respetuosamente defendí por 6 años. Me llevo mucho aprendizaje, muchas amigas y recuerdos increíbles porque acá pude cumplir mi sueño. Por motivos extrafutbolísticos y de una manera muy injusta no voy a vestir más esta camiseta.

El 9/11/21 me llamaron a uno de los vestuarios y a solas me comunica nuestra DT que me echaba del plantel “profesional” por haberme, supuestamente, besado dentro del club con una compañera. A dónde está la Secretaría de género? A dónde están las personas que defienden nuestros derechos? Por qué no se me valora cómo deportista? Acaso mi vida personal tiene más peso que mi rendimiento deportivo?
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Espero que de ahora en adelante no se encierren en un cuartito después de los entrenamientos para ser profesionales, para poder tener contrato, para sentirse importante, para poder gozar de beneficios y privilegios, porque ese no es el fútbol femenino que queremos y menos en Central. Ojalá puedan aprender los verdaderos valores que este deporte tan lindo tiene y que además sea un espacio en donde no confundan las cosas personales con la disciplina. Eternamente agradecida a las personas que siempre me apoyaron. Que viva el FÚTBOL Y CENTRAL”.

La respuesta del club

Desde el club argumentan que la decisión de desvincular a la futbolista fue estrictamente deportiva. “Cuando se decidieron las desvinculaciones fueron todas por motivos deportivos”, afirmó Carla Facchiano, vocal y responsable política del fútbol femenino de Central. En tanto que desde la Secretaría de Género se confirmó que estaban al tanto del tema y que “estamos trabajando en eso”.

El INADI se expidió

Melisa García es abogada feminista, fundadora y presidenta de Abofem Argentina y representó a las denunciantes contra Rosario Central por discriminación, violencia y hostigamiento. En diálogo con el Hincha explicó que las denuncias “tienen que ver con la discriminación, el hostigamiento sostenido frente a la diversidad sexual, específicamente el caso de Maira y con cuestiones específicamente de sus roles como jugadores profesionales, el maltrato y la violencia ha imperado y que en definitiva frente a la intención de hacer las denuncias correspondientes dentro del club, agotando protocolos y no obteniendo respuestas decidieron recurrir al INADI”.

El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, sede Santa Fe, ya se expidió: “El INADI Santa Fe manifiesta su preocupación ante una serie de hechos de hostigamiento y discriminación, que fueran denunciados en nuestro Organismo por las jugadoras de fútbol de la primera división femenina del Club Atlético Rosario Central. Los hechos denunciados, habían sucedido durante el último año y fueron puestos en conocimiento de las autoridades del mencionado Club, como así también se solicitó la intervención de las áreas de genero de dicha institución. Según el relato de las jugadoras, ninguna de esas intervenciones tuvo algún efecto positivo. En ese sentido, La labor de las deportistas argentinas generalmente encuentra obstáculos puestos por dirigentes varones que en muchos casos no se muestran permeables a los avances de la igualdad de género, ya que siguen viendo el deporte como un ámbito exclusivamente masculino. En ese marco ideológico, no sorprende que los reclamos y demandas sean desestimados o contemplados a medias”.

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