Ciudad, Edición Impresa

Luchan por traer a un chico haitiano

Estaban en la fase final de adopción, pero ahora el trámite se demora.

“Hace más de veinte días que mi hijo de nueve meses está durmiendo a la intemperie, entre los escombros, tomando agua en mal estado y ni siquiera sé cuál es su estado de salud”, contó Gerardo Corroto. Este comerciante de Sunchales forma parte de una de las catorce familias que adoptaron en Haití mucho antes de que la tragedia convirtiera a Puerto Príncipe en una ciudad en ruinas, pero que a pesar de tener la custodia aún no logran traer a los niños a la Argentina. Junto al resto de los padres, los Corroto le piden al gobierno que eleve la autorización que les permitirá rescatar a Eric, el chico cuya guarda les fue adjudicada, del caos imperante en el país del Caribe.

Gerardo y Fany iniciaron los trámites de adopción internacional en enero de 2009, por medio del orfanato Foyer de la Nouvelle Vie (Hogar de la Nueva Vida), y habiendo completado el proceso documentario hace tiempo, planeaban recibir a Eric en Sunchales en mayo o junio. Según asegura el grupo de familias adoptantes, después de una catástrofe como la que produjo el sismo en Puerto Príncipe, Unicef detiene las nuevas adopciones pero a la vez habilita a las que están en trámite avanzado para que se resuelvan, ya que de otra manera corren serio peligro.

En el caso de Eric la cuestión es que las autoridades haitianas que intervenían en la adopción perecieron en el sismo.

“El propio presidente de Haití pidió a los gobiernos del mundo que autoricen la visa humanitaria. De esta manera, los niños adoptados pueden viajar a sus nuevos hogares. Lo único que falta es que la presidenta dé el okey”, aclaró Corroto.

Mientras le ruegan a Cristina Fernández en persona y por medio de la prensa una respuesta inmediata, con o sin éxito los Corroto decidieron viajar a Haití el próximo miércoles junto a cuatro padres más para cuidar a los hijos que les adjudicaron y llevarles víveres.

“Tuvimos la suerte de establecer contacto con una argentina que realizaba tareas humanitarias en el orfanato y sabemos que todos los bebés sobrevivieron, así que vamos a ir a llevarles medicamentos y alimentos a nuestros hijos”, le dijo Gerardo Corroto a El Ciudadano. Según pudieron saber los adoptantes tras el sismo se derrumbó el 70 por ciento del edificio donde vivían los niños, por lo que su sobrevivencia es “una bomba de tiempo”.

Ésta será la segunda vez que la familia de Sunchales se traslada a Haití para estar junto a su hijo antes de que la adopción sea un hecho, y previamente al terremoto, ya estaban los pasajes para que Fany viajara a Puerto Príncipe en marzo. La pareja está casada hace cinco años y son papás de Esteban, su primer hijo de tres años, también adoptado, nacido en el norte argentino. Si esta vez eligieron adoptar en el país centroamericano fue porque, al reincidir en su intención, en la Argentina encontraron todas las puertas cerradas. En cambio, cumplían con todos los requisitos solicitados por el hogar de huérfanos haitiano donde vive hasta ahora Eric. “Hace tres años que mi primer nene vive con nosotros y todavía no tiene mi apellido. Adoptar en la Argentina a veces puede resultar imposible”, se quejó Corroto.

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