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Presentación disco

Los Tabaleros: “Somos víctimas del cambalache de los años 90”

El guitarrista y cantante Beto Martínez adelanta el regreso a la ciudad de Los Tabaleros, que vuelven este jueves por la noche con su nuevo trabajo de estudio bajo el brazo, el cuarto de su recorrido, titulado “Chuy”


Con una singular estrategia musical en la que parecieran convivir Lou Reed con Alfredo Zitarrosa o el Festival de Cosquín con Los Chalchaleros, en un combinado de esos en los que suenan viejos discos de pasta del cancionero popular argentino, Los Tabaleros vuelven este jueves por la noche a Rosario con su nuevo trabajo de estudio bajo el brazo, el cuarto de su recorrido, titulado Chuy.

En respuesta a una época de cruces, hibridaciones y fusiones musicales, la propuesta de Los Tabaleros, que del folclore coquetea con el punk y el rock, acerca públicos y rompe con franjas etarias.

La banda está integrada por Beto Martínez (guitarra, voz), José Martínez (guitarra, voz), Daniel Giannico (guitarra, voz), Nacho Díaz (percusión), Félix Mateos (bombo y voz) y Joaquín Lagos (bajo y voz), con Tobías Fabio como músico invitado, la mayoría músicos de entre 30 y 40 años que hacen un culto de la libertad a la hora de pensar no sólo en el sonido sino también en las temáticas de sus ingeniosas canciones.

“Hay un momento importante para nosotros que fue cuando Los Chalchaleros tocaron para sus cincuenta años. Fue cinco años antes de la eterna despedida, cuando con mi hermano los vimos en vivo y no podíamos creer que esos cuatro viejitos tuviesen tanta fuerza, tanto empuje, tanto rock. En realidad, ya los veníamos escuchando pero fue ahí que se terminó de saldar el amor que sentimos por el género”, dijo Beto Martínez a El Ciudadano. Y amplió: “Decidimos que queríamos hacer algo así, y al poco tiempo de empezar, intentando ser una banda que quería ser como Los Chalchaleros, nos dimos cuenta que lo que realmente queríamos era tener una voz propia y decir las cosas que nos pasaban a nosotros o ese mundo de fantasía que queríamos expresar; encontramos en el folclore todo lo más lindo que tenemos”.

“Primero fuimos una pandilla de secundaria, de los desplazados y malos de la secundaria, algo que se prolongó en una adolescencia que dura hasta hoy”, dijo el músico que reconoció que Tabaleros viene de taba, “porque era asociarnos a algo ilegal, algo no bien obtenido; en aquella etapa fundacional de la banda nadie contaba con una formación estricta en cuanto a la música. Pretendíamos hacer mucho ruido casi sin saber los acordes. La Taba funcionaba como los dados de los «buenos muchachos», pero con una cuota más rupestre”, dijo Beto, uno de los fundadores de Los Tabaleros, dueño de un gran sentido del humor.

Nueva música de raíz

Con cuatro discos editados, Carmesí de 2009, Lolita de 2013, Tuy de 2015 y Chuy de 2018, Los Tabaleros lograron crear un estilo en el que la fantasía y el eclecticismo ocupan un lugar fundamental. Y del mismo modo que pueden compartir una grilla con el Dúo Coplanacu o Mala Fama, también son invitados de Los Auténticos Decadentes o Las Pastillas del Abuelo.

“La banda ancha de Los Tabaleros está entre los 30 y los 40; yo estoy más en el borde de arriba (risas), y ahora tenemos sangre nueva, una joven incorporación de tan sólo 18 años. El grueso de los integrantes del grupo creció en la Ciudad de Buenos Aires en los años 90, cuando el eclecticismo era total, más allá de que no era algo que se veía en el folclore. La radio te pasaba música de la escena mundial y al mismo tiempo rock nacional junto con la canción del verano. Somos víctimas del cambalache de los años 90, al mismo tiempo que tenemos una formación particular por ser hijos de provincianos en relación con el amor por la guitarra que quizás no es algo que se vea tanto en los escenarios; es nuestra herencia del folclore, algo que viene del boom de los años 60”, expresó Martínez. Y continuó: “Más allá de todo, a la música la tomamos con mucha naturalidad, nunca nos enfrentamos a lo que escuchaban nuestros padres; en todo caso absorbimos lo que nos parecía interesante y al mismo tiempo fuimos buscando nuestras propias influencias, esos lugares donde nos hicimos más sensibles. Y eso, con un poco de alcohol, hace Los Tabaleros (risas)”.

“Sucede que para nosotros –se explayó el músico– es un gran placer poder jugar a las cartas en esto que es como un trampolín al género; si decís folclore se acerca más gente y desde ahí podés ver lo nuestro, o cómo los huaynos son muy parecidos a la cumbia y que no hay nada más electrizante que una chacarera. Pero nuestros mejores poetas están muertos, entonces no hay otro camino que el de investigar y en ese acto hay que divertirse. Cuando empezamos no había internet: íbamos a un parque, comprábamos vinilos, anotábamos las canciones, muchas veces mal. Ahora están dadas todas las condiciones para ir para atrás e indagar si te gusta un género, investigar y darte cuenta que hay canciones que son maravillosas. Por eso elegimos hacer música de raíz pero con nuestra impronta”.

El cuarto disco

El cuarto y último disco de estudio de Los Tabaleros, Chuy, remite a una provincia imaginaria, sensual y colorida. El material contó con la coproducción artística de Los Auténticos Decadentes (Martín Moska Lorenzo y Mariano Francescheli) y la participación especial de Diego Tuñon (Babasónicos), al tiempo que fue grabado y masterizado en los estudios Del Abasto Monsterland por Álvaro Villagra.

“En el disco hay una gran convivencia musical; en estos años aprendimos que es bueno que los hilos no se vean y que la locura que llevamos para vivir dentro de nuestras familias los integrantes de la banda, que es lo más normal para nosotros, al mismo tiempo nos hace distintos. Por eso nos hacemos fuertes en ese lugar y vamos para adelante”, expresó el guitarrista y cantante.

“Este disco se llama Chuy y el anterior se llama Tuy –cerró el músico–; son como un el yin y el yang de nuestro vocablos norteños porque hablan del frío y el calor, aunque más allá de eso, nosotros asociamos los dos términos con el verano, que en el caso de Tuy está más claro porque es calor, pero en Chuy, que es frío, representa para nosotros una cerveza bien helada dentro de una bombucha que viaja a gran velocidad y estalla sobre la persona que uno ama (risas)”.

Para agendar 

Los Tabaleros presentan Chuy este jueves por la noche, a partir de las 21, en Mono Club de Música, de Santiago y Santa Fe. Las anticipadas se venden en Córdoba 1369 (Local 9) o a través del sistema ticketek.com.ar

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