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Los playeros evalúan dejar de vender naftas a las motos

Es una de las medidas que tratarán mañana en asamblea frente a los repetidos casos de inseguridad.

El asesinato de un playero en la estación de servicio ubicada en 27 de Febrero y avenida de Circunvalación el último sábado dejó al descubierto la grave situación de inseguridad que afecta al sector. Tanto los estacioneros como el sindicato que nuclea a los trabajadores de los surtidores coinciden en la necesidad de “urgentes medidas” para frenar los hechos delictivos por lo que ya pidieron sendas audiencias con distintos funcionarios. Los últimos, quienes se encuentran en estado de alerta, se reunirán mañana en asamblea para debatir qué medidas tomar pero ya adelantaron que evalúan dejar de vender nafta a las motos, ya que éste es el vehículo usado mayormente por quienes cometen los asaltos, hasta que se atienda a sus pedidos. Además, pedirán que se use a las estaciones de servicio como “puntos  seguros” dentro de la ciudad, esto es dotándolas de presencia policial y colocando cámaras para monitorear distintos los movimientos que allí ocurran. También, anunciaron que buscarán el apoyo de otros gremios para fortalecer el reclamo.

El titular del Sindicato de Empleados de Estaciones de Servicio, Ismael Marcón, señaló que se viene registrando “un particular incremento de asaltos y violencia contra los trabajadores del sector”. “Tenemos casos muy puntuales como uno que ocurrió hace un tiempo donde una chica fue asesinada de un garrotazo en una estación de servicio. A otro muchacho, Mario Cardozo, le amputaron varios dedos. Tenemos otro caso de un muchacho que fue herido de bala en el abdomen y tiene la bala alojada cerca de la columna. Y hay que pensar que hay una gran cantidad de hechos que directamente no se denuncian a raíz de que son robos menores”, explicó.

  “Lo que pasa es que la estación de servicio se ha convertido en el lugar ideal para cometer los hechos delictivos porque aparece el asaltante, quien suele aparecer en una moto con el casco puesto, y el playero se ve obligado a atenderlo, a recibirlo, con dinero encima. Allí lo que se da naturalmente es que el maleante saque un arma y lo robe. Es la forma más fácil de robar. Lo que pasa es que, en su mayoría, los playeros no tienen mucho dinero, más allá de 50, 60 o 100 pesos, y eso generalmente saca de quicio al delincuente y por eso terminan ocurriendo hechos de sangre”, agregó.

Más adelante, Marcón recordó que mañana el sindicato realizará una asamblea para evaluar los pasos a seguir. “También les hemos solicitado una reunión al jefe de Policía de Rosario y al secretario de Seguridad, Horacio Ghirardi, donde esperamos tener una respuesta lo antes posible. A la vez, queremos sumar a distintos gremios que están pasando por lo mismo como los remiseros, los taxistas y la UTA (Unión Tranviarios Automotores) para que juntos tengamos alguna propuesta”, relató.

“Además de hablar de corredores seguros, también habría que sumarle un puesto o un punto seguro en las estaciones de servicio donde muchos de los estacioneros estarían de acuerdo en colocar cámaras. También podría colocarse una cabina con un patrullero en forma permanente en las estaciones de servicio para que sea de buen uso para toda la sociedad en general. Porque quién más, quién menos tiene un hijo o una hija que va a bailar o a salir o a trabajar y entonces al bajarse del taxi, el remís o el colectivo, van a tener un lugar seguro que se sumaría a los que tiene ya la Policía en la ciudad. Eso nos aportaría 120 puestos seguros a toda la ciudad y aumentaría en esta emergencia alguna posibilidad concreta a la gente de poder protegerse del problema que estamos padeciendo”, remarcó.

El representante de los playeros añadió que el teléfono de la sede sindical no para de sonar con distintos reclamos. “Los muchachos están llamando en forma permanente y la idea que ha surgido es no venderle nafta a ninguna moto en la ciudad de Rosario hasta tanto no se provea ninguna medida de seguridad concreta. Lamentamos que muchas veces paguen justos por pecadores pero también va la vida en ello. Hay estaciones de servicio que fueron robadas tres o cuatro veces en el mismo día”, subrayó.

“Se da un caso en Santa Fe de una estación que tras haber sido asaltada ocho veces, en una ocasión un ladrón fue robado por otro ladrón en el momento que se iba. Esto es algo tragicómico pero es lo que ocurre. A mí me preocupa que los funcionarios en general crean que éste es un tema político y no es para nada un tema político. Creo que acá la sensación de inseguridad es una situación real. Me parece que a los funcionarios tendrían que dejar de escribirles el libreto y que salgan a la calle y vean qué está pasando. Día a día hay un herido, un muerto o un apuñalado”, indicó.

El sindicalista recordó que dada la manera en que se realizan los actos delictivos es muy difícil la individualización de los delincuentes. “Muchas veces las denuncias no se realizan porque las motos no tienen patentes y el conductor lleva un casco puesto. Podemos argumentar que llevaba una remera verde, azul o celeste pero eso no es dato como para que pueda ser detenido”, explicó.

“Tenemos el caso puntual de hace dos semanas donde un playero fue apuñalado en las costillas y le cortaron los dedos. Ahora me acaban de informar que frente al casino, en la estación de servicio que está cerca del Libertad, esta mañana a una chica dos pibes la quisieron robar con un tenedor, poniéndoselo en el cuello, o sea que la violencia no es algo que se haya parado o detenido: es algo grave y que sigue creciendo”, continuó.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio, Garages y Afines de Rosario (Cesgar), Daniel Giribone, comentó que sus negocios están “triplemente expuestos porque trabajan las 24 horas”. “No pasa una semana sin que haya un hecho de robo o de violencia. El tema es que necesitamos alguna solución ya que a nosotros los ingresos no nos alcanzan para mantener una custodia privada. Los que nos tienen que traer la solución son los funcionarios del gobierno. Uno hace sus aportes, paga los impuestos, y en ellos está pagando para poder trabajar y vivir medianamente seguro”, concluyó.

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