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Los Patrones: condenan a Guille Cantero a 15 años de prisión

Fue en el marco del juicio oral que se llevó adelante en los Tribunales Federales de Rosario y que tuvo en el banquillo a 39 personas acusadas de integrar una organización dedicada al tráfico y comercialización de estupefacientes en la zona sur de Rosario


El Tribunal Oral Federal 3 integrado por los magistrados Ricardo Vázquez, Osvaldo Facciano y Eugenio Martínez.

El Tribunal Oral Federal 3 –integrado por los magistrados Ricardo Vázquez (presidencia), Osvaldo Facciano y Eugenio Martínez– condenó este jueves a Ariel Máximo “Guille” Cantero, sindicado como uno de los líderes de la banda Los Monos, a 15 años de prisión y a Jorge “Ema” Chamorro a 17 años por considerarlos organizadores de una banda que comercializaba, estiraba y traficaba droga en barrios de las zonas sur y sudoeste de Rosario. En esta calificación también están sus respectivas parejas Vanesa Barrios y Jésica Lloan, quienes recibieron una pena de 12 años. En la resolución solicitaron investigar la participación de fuerzas policiales en la organización. Las defensas adelantaron que apelarán el fallo ante Casación.

La madre de Guille, Patricia Celestina “Cele” Contreras, fue penada con 8 años, sentencia que se unificó en 10 por una condena previa por asociación ilícita y tenencia de arma de fuego. Su hija Macarena Cantero tendrá que hacer tareas comunitarias en barrio Las Flores. El proveedor de cocaína Diego Cuello recibió 11 años (unificada con una anterior en 12) y para el abastecedor de marihuana Elías “Patrón” Sánchez, el tribunal dispuso 14.

Dentro de los eslabones más cercanos a los organizadores se encontraba Gladis Barrios, tía de Vanesa, a quien sindicaron como la encargada de la logística y recibió una condena a 10 años. Horacio Castagno, conocido como Cocinero o Viejo, pasará 9 años y medio en prisión; fue señalado como quien estiraba la cocaína en un departamento de Corrientes al 1900. Y el proveedor de Castagno, Alejandro Flores, purgará 7 años.

El tribunal dictaminó cinco absoluciones que incluyeron a Juan Carlos Sánchez, Cristian Bustos, Analía Menéndez, Luis César Peñalba (padre) y Miguel Ángel Menéndez.

El veredicto se dio a conocer este jueves y cerró el juicio oral de la causa Los Patrones, que comenzó el 20 de septiembre pasado con 39 personas en el banquillo. El debate oral, que concluyó con 34 condenas y cinco absoluciones, constituye el primero por el delito de tráfico de estupefacientes a los eslabones superiores de la banda Los Monos, quienes –según investigadores judiciales y policiales– operan en ese mercado hace más de dos décadas. La resolución también ordenó el decomiso de seis autos, un camión y el dinero secuestrado durante los procedimientos ordenados en noviembre de 2015 por el juez federal Marcelo Bailaque. También, se pidió investigar la participación de fuerzas policiales en la estructura de la banda: “Hay evidencias que hemos encontrado en aparatos telefónicos que nos dan la pauta de una posible vinculación de la banda con fuerzas de seguridad”, dijo el fiscal Federico Reynares Solari ante los medios tras conocerse el fallo.

Eslabones más altos

“Lo importante de este juicio es que se juzgó a una organización. Se logró llegar a los eslabones más altos y no quedarse simplemente en los puntos de venta, es decir en el chico que vende con una mochila y por delivery: se subió en distintos escalones. Había unos que trabajaban físicamente en los puntos de venta; otros que se encargaban de esos puntos; otros de la logística y finalmente otros que tomaban las decisiones estratégicas”, explicó Reynares Solari, quien se mostró “satisfecho” con las penas.

La palabra de las defensas

Los abogados defensores del núcleo duro de la organización, Carlos Edwards y Fausto Yrure, adelantaron que apelarán la sentencia. “Consideramos que durante el desarrollo del juicio no se produjo ninguna prueba que acredite el grado de responsabilidad grave que se le adjudicó en la sentencia. Lo único que se produjo fueron unas escuchas tele-fónicas que no tienen ningún contenido ilícito y que a partir de las mismas de ninguna manera se puede inferir una responsabilidad penal como líder de una empresa criminal como se ve reflejado en el veredicto. Este pronunciamiento no se ajusta a derecho. Hay orfandad probatoria”, dijo Edwards, defensor de Guille Cantero.

La lectura del veredicto duró media hora, desde poco después de las 15 de ayer, en los Tribunales federales de Oroño al 900. Veintiún acusados escucharon las sentencias desde el penal federal de Ezeiza, desde donde siguieron el juicio por videoconferencia. Una de las mujeres condenadas, Elizabeth Cocimi, oyó la sentencia que la penó con tres años (ya cumplidos) desde el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de la ciudad de Corrientes, mientras que los restantes, en su mayoría mujeres, lo hicieron en Rosario.

La organización, los roles y la logística

El fiscal de Federico Reynares Solari argumentó en el debate oral que la investigación comenzó el 19 noviembre de 2014 a raíz de dos puntos de venta de estupefacientes en Laprida y Chávez y el otro en Platón al 1400, desde el cual se empezó a desentrañar una organización con distintos roles y jerarquías que llegó hasta Guille Cantero y Ema Chamorro, entonces presos por delitos provinciales en el penal santafesino de Piñero. De esa cárcel y a través de un teléfono fijo que estaba en una oficina del Servicio Penitenciario en ese penal impartían órdenes a sus respectivas esposas, Vanesa Barrios –acordó una probation en la causa Monos– y Jésica Lloan, sentenciadas a 12 años como organizadoras de la banda.

La organización tenía a su cargo cuatro puntos de venta, dos de los cuales –en Platón al 1400 y Laprida y Chávez– eran manejados directamente por los Reyna: Norma Bullón, sus cuñadas Patricia y Vilma Reyna, todas condenadas a 6 años y 6 meses, mientras que su concuñado Juan Carlos Sánchez, pareja de esta última fue absuelto.

Otra hermana de los Reyna que quedó involucrada en la causa Los Patrones fue “Cele” Contreras, madre de Guille, quien este jueves recibió una pena a 8 años de prisión, la cual llegará a 10 por una causa anterior.

Para la acusación, Gonzalo Rodríguez –penado a 6 años y medio– junto Eric Quintana –recibió tres años y quedó en libertad– eran los encargados de los puntos de venta mencionados. Kevin y Alan, hermanos de Eric, oficiaban como soldaditos y fueron condenados a tres años.

Otros dos búnkers estaban bajo la órbita directa de Jésica Lloan y Vanesa Barrios, a través de la tía de esta última, Gladis Barrios, y de su hija, Daiana Suárez penada a 6 años. Para el fiscal, Gladis era la encargada de la logística y de garantizar la distribución de la droga en los diferentes puntos. Ayer el tribunal le impuso 10 de cárcel.

Otro que fue condenado como proveedor es Alejandro Flores, quien recibió una pena de 7 años.

En la boca de expendio de Piedras al 2100 (Balcarce al 6000) terminó detenida Jésica Lencinas –fue condenada a 4 años y medio de prisión– mientras que la boca de expendio restante funcionaba en Madre Cabrini al 2300 (Alvear al 5900), al lado de la casa de otro de los encausados, Daniel Monserrat –condenado a 8 años que se sumaron a una anterior y quedó en 10–, sindicado como un ayudante de quien se dedicaba a estirar el clorhidrato de cocaína en un departamento de Corrientes al 1900: Horacio Castagno, conocido como el Cocinero o Viejo. El hombre purgará 9 años y medio en prisión.

En la causa a Analía Menéndez, pareja de Monserrat y a su suegro, Miguel Menéndez, los sindicaron como colaboradores y ayer fueron absueltos. En el centro de acopio de Melián y pasaje 509 quedó detenida Dora Insaurralde. La sentenciaron a 4 años y seis meses.

Con respecto a los proveedores, Diego Cuello –dueño de la llamada Narcochacra de Alvear donde en abril de 2013 la Policía provincial dijo haber hallado armas y 19 kilos de droga, causa en la que luego fue absuelto– fue condenado a 11 años y 6 meses como quien abastecía de cocaína a los Cantero.

En tanto, para la Justicia, quien facilitaba la marihuana era el correntino Elías Javier “Patrón” Sánchez, a quien –en medio de la pes-quisa– le incautaron en noviembre de 2015 un camión con 340 kilos de cannabis prensado mientras transitaba por la localidad chaqueña de Santa Sylvina; otro tanto fue secuestrado en un galpón de Corrientes, desde donde había salido el vehículo con destino a la zona sur de Rosario. En ese operativo, el Patrón iba junto a Elizabeth Cocimi en un auto.

Además, la pesquisa describió que Patrón Sánchez hacía las transacciones con la intermediación de un padre y un hijo, oriundos de Ibarlucea y ambos llamados Luis Peñalba. Luis padre fue absuelto, mientras que su hijo recibió una pena de 10 años y 6 meses, sentencia que se unificó con una causa previa que tramitó en Cañada de Gómez

 

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