Policiales

Proceso por narcotráfico

Los Patrones: comenzó la etapa de los testigos

El primero en declarar en el juicio a Los Monos fue el subcomisario de la Policía Federal, quien coordinó la pesquisa e investigó a las 39 personas que hoy están en el banquillo, acusadas de pertenecer a una organización dedicada a la comercialización y tráfico de estupefacientes


Foto: Juan José García

La cuarta jornada en el juicio oral Los Patrones que tiene en el banquillo a 39 procesados y como líderes a integrantes de la banda Los Monos siguió este martes con la declaración del primero de los 269 testigos que desfilarán por el edificio de los Tribunales Federales de Rosario, en bulevar Oroño al 900. Se trató del subcomisario Raúl Hirch encargado de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal delegación Rosario. Hirch estuvo a cargo de la investigación que comenzó en 2014 con la detección de un puesto de drogas de Laprida y Chávez. Tras este descubrimiento, la Fiscalía Federal Nº 3 junto a la Procunar ordenaron medidas para determinar roles y responsabilidades. En 2015 y tras un megaoperativo la Justicia federal llegó a los máximos responsables no sólo de la comercialización sino también del fraccionamiento y de proveer de cocaína y marihuana a la organización que era coordinada por Ariel Máximo Cantero, alias Guille, y Jorge “Ema” Chamorro desde la cárcel de Piñero, a través de sus parejas.

En la audiencia de este martes, el fiscal de juicio Federico Reynares Solari fue el primero en entrevistar a su testigo.

El fiscal hizo reproducir algunas de las escuchas telefónicas desarrolladas en ese año de investigación y Hirch explicó la relación y los roles de Guille Cantero, de 29 años, con su pareja Vanesa Barrios, de 33, y de Jorge “Ema” Chamorro para con Jésica Lloan, de 25. Los cuatro están sindicados como organizadores.

Además, el subcomisario de Drogas de la Policía Federal explicó la tarea de proveedora mayorista para otros puntos de ventas de drogas que tenía Gladys Barrios, de 51 años y tía de Vanesa. A Gladys la llamaban Kiara o Kiki y estaba bajo las órdenes de Horacio “Viejo” Castagno, el hombre de 60 años que se dedicaba a cocinar la cocaína, en este caso a estirarla o cortarla. Gladys era la encargada de abastecer diariamente los cuatro búnkers detectados, dice la acusación.

La audiencia de este martes culminó con las preguntas de la Fiscalía a este testigo, quien continuará con su declaración el próximo jueves cuando sea el turno de las defensas para interrogarlo.

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