El Hincha, Rosario Central

Panorama auriazul

Los números del Kily en Central no acompañan y su ciclo depende de los próximos resultados

Cuestionado por gran parte de los hinchas, Cristian González es consciente de que el margen de error se redujo prácticamente a cero. A cinco fechas del final del torneo, el técnico sabe que está obligado a recomponer la imagen del equipo y conseguir buenos resultados


En jaque. Las últimas dos derrotas que sufrió Central generaron un foco de tormenta que tiene como epicentro a Cristian González. Cuestionado por gran parte de los hinchas auriazules, el Kily es consciente de que el margen de error se redujo prácticamente a cero. A cinco fechas del final del torneo, el técnico canalla sabe que está obligado a recomponer la imagen del equipo y a conseguir resultados. La chance de renovar contrato, que finaliza el próximo 31 de diciembre, asoma hoy como algo lejano. ¿Podrá revertir la situación?

Por ahora, con el próximo partido a más de diez días de distancia, la directiva centralista respalda la continuidad de Cristian González en el cargo. Y si bien la idea de quienes gobiernan la entidad de Arroyito es que el Kily complete lo que resta del torneo, los resultados podrían modificar esa intención. Hay sensación de que habrá evaluación de situación para el DT partido tras partido.

Los números de Central en el ciclo que comanda Cristian González son regulares. En 56 partidos, los de Arroyito consiguieron 74 puntos de los 168 que hubo en juego. Eso representa un 44 por ciento de eficiencia. Un número aceptable para la dirigencia, que aprovechó este último año y medio que lleva el Kily al frente del equipo para reducir el presupuesto del fútbol, lo que repercutió en la pérdida de jerarquía del plantel profesional.

Lo que complicó a Cristian González, entre otras cuestiones, fue el desempeño de su Central en este segundo semestre de 2021. Enfocado en tratar de avanzar en los playoffs de Copa Sudamericana, con un plantel “corto”, el DT desatendió el torneo local. Y cuando quedó eliminado de la competencia internacional, en cuartos de final a manos de Bragantino (NdR: finalista), Central había perdido mucho terreno en el campeonato doméstico.

Los números del segundo semestre en curso, sumado a la pobre producción del equipo en los últimos partidos, encendieron todas las alarmas. Lejos de corregirse, las preocupantes fallas defensivas que venía cometiendo Central se agudizaron. Las derrotas con Unión (3-1) y Defensa (3-0) dejaron al descubierto la situación, sacando provecho de la fragilidad auriazul.

Sobre 24 partidos disputados en esta segunda parte del año, Central perdió 12, la mitad; ganó 8 y empató los 4 restantes. Es decir que sobre 72 puntos en juego rescató apenas 28, lo que representa un pobre 38,88 por ciento. En estos partidos, el equipo convirtió 33 goles. Pero padeció 38, un promedio de más de 1,5 gol en contra por encuentro.

Además, y siempre hablando del segundo semestre de 2021, Central no pudo dejar nunca su valla en cero jugando como visitante en 12 partidos. Y el equipo del Kily padeció una racha negativa de 6 derrotas consecutivas, que incluye 4 partidos del torneo local y los 2 encuentros de cuartos de final de Sudamericana con Bragantino.

Esta merma de rendimiento repercutió también en la tabla anual, que es la que define quiénes participarán de las copas que organizará Conmebol en 2022. En ese escalafón, Central mantiene chances matemáticas de quedarse con uno de los pasajes para jugar la próxima edición de la Sudamericana. Pero las últimas dos derrotas padecidas pusieron al equipo del Kily en situación de ganar muchos de los últimos 15 puntos que quedan en juego si pretenden alcanzar el objetivo.

Como atenuante, y a diferencia de lo que sucedió en su primer año como entrenador canalla, el Kily dispuso a cuentagotas en este semestre de Emiliano Vecchio. El 10 no estuvo a disposición en muchos partidos y su ausencia se sintió. Principalmente por cuestiones físicas, Vecchio solo jugó 3 de los últimos 9 encuentros: fue titular ante Racing, e ingresó desde el banco ante Patronato y Platense. Además, sobre los 24 partidos disputados en este semestre, participó en 13 (10 del torneo local y 3 de Sudamericana).

¿Y la situación del Kily González? El ciclo está claramente debilitado. Un mal resultado ante Atlético Tucumán en Arroyito podría ponerle fin. Aunque la intención de los dirigentes es la de sostener al DT al menos hasta que finalice la temporada. Eso sí, para que la directiva canalla decida sentarse a renovar el vínculo de Cristian González, debería darse un cambio radical tanto en lo que viene mostrando el equipo como en la cosecha de puntos.

Vuelta al trabajo

El plantel canalla retomó los entrenamientos luego de la dura derrota del último viernes en Florencio Varela ante Defensa y Justicia, ya con vistas al próximo desafío por la Liga Profesional, que se disputará luego de la fecha Fifa, ante Atlético Tucumán en Arroyito, con día y horario a confirmar, aunque teniendo en cuenta los problemas que sufrió una de las torres de iluminación del Gigante recientemente, se descarta que el partido arrancará lo más temprano posible, probablemente a las 17 debido a las nuevas restricciones producto del intenso calor.

Con Gastón Ávila trabajando en la Selección Argentina, la principal preocupación de Cristian González es la de poner a punto físicamente a Emiliano Vecchio. El 10, pilar fundamental en el proceso que encabeza el Kily, jugó apenas un puñado de minutos en los últimos partidos y Central lo extraña. Es por eso que la intención es que pueda estar de entrada ante el Decano.

Justamente ante los tucumanos se produciría el regreso de Gino Infantino, ausente en cancha del Halcón por límite de amonestaciones. Además, el DT también volverá a tener disponible a Damián Martínez.

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