Gremiales, País

Conflicto sin solución

Los gremios aceiteros rechazaron una nueva propuesta salarial y continúan en huelga

El paro lleva 19 días ininterrumpidos y el gobierno convocó a las partes a una reunión el martes próximo. "Nos propusieron un aumento fraccionado. Nosotros pedimos un 25 por ciento para 2021", dijo Daniel Yofra, secretario General de la Federación de Trabajadores Aceiteros


Daniel Yofra, secretario general de la Federación Nacional Aceitera

Desde hace 19 días ininterrumpidos que los gremios aceiteros de todo el país están de paro en reclamo de una recomposición salarial. Las cámaras aceiteras presentaron una nueva propuesta que fue rechazada este miércoles por el Sindicato Aceitero de San Lorenzo (Soea), la Unión de Recibidores de Granos y Anexos (Urgara) y la Federación Aceitera (FTCIODYARA), que aglutina a los gremios del sector de todo el país, a excepción del Soea del Cordón Industrial.

Según informaron, para el próximo martes a las 11 se convocó a las partes a una nuevas reunión en el Ministerio de Trabajo, con el objetivo de destrabar el conflicto.

Daniel Yofra, secretario General de la Federación de Trabajadores Aceiteros, dijo que la situación seguía igual: sin avances en cuanto a los reclamos, sin ceder en cuanto a las medida de fuerza: “Estamos de huelga nacional y no llegamos a ningún acuerdo. Las cámaras nos proponen un aumento fraccionado. Un 13% en enero, un 6% en abril y un 6% en julio. Desde el gremio pedimos 93 mil pesos de sueldo básico, a partir del 1° de enero. Es decir, un 25 por ciento para 2021 porque dentro de seis meses vamos a necesitar un 20% más”, advirtió el dirigente.

El Gran Rosario es el polo sojero más importante del mundo. En total, hay unos 20 mil trabajadores (incluidos los de Urgara y Soea). San Lorenzo y Rosario tienen unos 7 mil trabajadores, y Córdoba cerca de 3 mil. Entre Vicentín y Buyatti –en la zona norte de la provincia– hay otros 500 empleados.

Cabe resaltar que en mayo de 2015 hubo una huelga histórica: los trabajadores aceiteros pararon durante 25 días. Ahora la medida de fuerza, que atravesó la Navidad, se está aproximando. Y además, con otros gremios emparentados. “No tenemos planes de hacer otra medida. Es un hecho histórico que iniciamos conjuntamente con Urgara y Soea. Los trabajadores son conscientes de lo que quieren y por eso aguantan tanto”, cerró Yofra.

Las entidades que integran la Intersindical Marítima Portuaria y Afines del Cordón Industrial (Impaci) del Gran Rosario, afecta a la totalidad de puertos agroexportadores del país de las empresas Cargill, Bunge, ADM, Dreyfus, Glencore, Cofco, Terminal 6, Molinos Río de La Plata y Aceitera General Deheza (AGD), como así también a las plantas que proveen el mercado interno, todas empresas agrupadas en la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) y en la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPCC).

Los gremios aceiteros remarcaron: “No nos caben dudas de que la intransigencia patronal tiene dos objetivos directos. Por un lado, disciplinar a los trabajadores y enviar un mensaje para el resto del empresariado y la clase trabajadora, la reactivación económica que se espera para el 2021 se la quedarán las empresas (en este caso tres o cuatro vivos que forman un oligopolio); y la salida de la pandemia tan esperada no traerá alivio para las familias que viven de su trabajo, sino que irá a engrosar las ganancias del capital concentrado”,

Además, para los gremios el otro objetivo es extorsionar al gobierno nacional e inclusive desestabilizarlo. “No sólo buscan la aprobación de su proyecto de ley presentado por el Consejo Agroindustrial que ellos mismos crearon y presiden, que implica nuevas rebajas de retenciones para las agroexportadoras y otros beneficios fiscales, sino que al no liquidar divisas continúan apostando a una nueva devaluación del peso argentino que también redundaría en una nueva recomposición de sus extraordinarias ganancias”, dice una parte de un nuevo comunicado intersindical sobre la continuidad de la medida de fuerza.

“El aumento que proponen a los aceiteros, que no recompone el salario de 2020 y se escalona hasta dentro de 8 meses. Y sería no remunerativo, es decir, que las empresas que más ganan no piensan pagar las cargas y contribuciones patronales correspondientes, desfinanciando al Estado nacional en un momento crítico como el que atravesamos desde la llegada de la pandemia. La quieren toda para ellos”, resaltaron desde la intergremial.

En ese escenario general, también destacan lo realidad particular: “Los recibidores de granos continúan sin recibir propuestas serias, dignas de ser analizadas”, reza otro tramo del comunicado.

“Los trabajadores y nuestras familias pasamos la Navidad en la huelga, única herramienta de la clase trabajadora para lograr sus objetivos, defendiendo lo que nos llevó años conseguir. Un salario que cubra nuestras necesidades y que nos permita una vida digna”, cerró el secretario general de la Federación Nacional Aceitera.

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