El Hincha

Clásico Rosarino

Los goles de Lema y Riaño rompieron el molde de un Clásico con pocas emociones

La Lepra abrió la cuenta en una pelota parada y lo empató rápido el Canalla. De ahí en adelante se mostró más agresivo el local, pero se encontró con un rival que tomó recaudos defensivos en los últimos minutos. Los dos se llevaron un puntito para la tabla de promedios


Barbieri y Albertengo, protagonistas del Clásico. Foto: Silvio Moriconi.

El Gigante volvió a vestirse de azul y amarillo para recibir una nueva edición del Clásico Rosarino. Con estadio repleto e hinchas que se quedaron afuera a media hora de que comience el partido. Central y Newell’s, alistados para afrontar una batalla futbolística sinigual, que no se consigue en ninguna parte del mundo.

Foto: Alejandro Guerrero.

 

Rosario, dividida por dos banderas. Por dos ideologías futboleras. Rosario, dividida por dos pasiones pero unida a la vez por la urgencia en común de ambos equipos de sumar bajo cualquier circunstancia. El promedio se ha transformado en un espectro acechante en la actual temporada de la Superliga. Para ambos.

Foto: Silvio Moriconi.

 

Con pierna fuerte y músculos crispados se consumieron los minutos iniciales. Cuando Central se lo permitió, la apuesta de Newell’s se recostó por el lado de Gabrielli con un par de centros sin destinatario certero. Maxi y Denis estuvieron bien controlados por Rinaudo y Gil. Y entonces recibieron la pelota más de espaldas que de frente al arco. Entonces las llegadas fueron meras aproximaciones, sin inquietar al arquero Ledesma.

Central procuró salir más rápido en velocidad, por intermedio de Zabala. Mayoritariamente incurrió en pelotazos frontales al uruguayo Ribas para apostar por la segunda jugada. No le rindió la fórmula mucho que digamos. Aguerre también se transformó en un espectador del Clásico Rosarino.

Foto: Silvio Moriconi.

Cuando se asociaron Denis y Maxi luego de un rechazo corto de Barbieri, se produjo la primera situación de riesgo de la tarde. Al mayor de los Rodríguez le quedó el ángulo muy cerrado de definición. Ni Albertengo ni Denis pusieron llevarse la pelota encima para convertir el gol de Newell’s.

El Gigante se paralizó cuando Denis gozó cinco metros para encarar hacia adelante y perfilado como zurdo sacó un disparo que se estrelló en el travesaño. En la réplica, Ribas no pudo darle potencia al remate.

Foto: Alejandro Guerrero.

 

Con otra decisión salió a jugar Central la segunda etapa. Primera intervención de Aguerre en un derechazo con rosca de Zabala. Pasó cerquita un tiro libre del Colo Gil.

En un ratito se rompió el molde de un Clásico Rosarino discreto y monótono. Lema metió un cabezazo terrible por detrás de todos en un córner de Bíttolo. Y al minuto lo empató Riaño tras un pase de cabeza del Colo Gil. Lo tuvo Maxi en la siguiente jugada pero Molina rechazó en el área chica.

Cocca y Kudelka movieron los bancos. Gamba tuvo espacios de maniobra entre Cacciabue y Gabrielli. Apareció Rinaudo en el anticipo. Numéricamente prevalecieron los volantes de Central sobre mediocampistas y defensores de Newell’s.

Por las bandas trianguló Central. Se sucedieron los centros cruzados de Rius y Gamba. Más participativo se mostró Gil. Le costó salir a Newell’s. Se rompió la dinastía Rodríguez en cancha con las salidas de Denis y Alexis.

A Newell’s pareció sentarle bien el empate. Evitó el ataque por ataque y tomó precauciones. Y a Central le faltó juego interno. Buscó por afuera pero no tuvo resolución en el juego aéreo.

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