Coronavirus, Política

Segunda ola

Los expertos coinciden: hay que restringir actividades y bajar la circulación

El comité de especialistas que asesora a la provincia propuso restricciones más estrictas. Sugieren limitar el horario de circulación, aumentar los testeos y prohibir en forma temporal todo tipo de encuentros sociales o recreativos. No hay consenso sobre qué hacer con las clases presenciales.


El comité de expertos que asesora al gobierno provincial en el marco de la emergencia por coronavirus sugirió mayores restricciones a la circulación, lo que implicaría cerrar actividades o disminuir los horarios con el objetivo de aplacar la segunda ola de contagios.

En línea con lo que manifestaron en las últimas horas la ministra de Salud Sonia Martorano, el intendente Pablo Javkin y las autoridades de los hospitales públicos, distintos integrantes del comité asesor plantearon la necesidad de avanzar con mayores restricciones en la provincia de Santa Fe, sobre todo en las localidades más afectadas por la pandemia.

Lo que más preocupa a los especialistas es la saturación del sistema de salud, tanto público como privado, ante la aceleración de la curva de contagios. Para contrarrestar esa tendencia, sugieren restringir la circulación y, en particular, las actividades recreativas y sociales durante los fines de semana.

El ex ministro de Salud de la provincia e integrante del comité de expertos, Miguel Ángel Cappiello, sostuvo que “de acuerdo a los datos que se están manejando, fundamentalmente de internación, se encienden las luces y ese semáforo ya está en naranja. No solo hay Covid, sino que sigue habiendo accidentes, violencia e infartos”.

“Estamos en momentos muy críticos y los investigadores del Conicet dicen que el pico va a llegar recién el 20 de mayo”, advirtió Cappiello.

Según el ex ministro, para frenar la segunda ola es necesario prohibir la circulación desde las 22 horas, todos los días, y “cerrar todo” durante sábados y domingos “porque es cuando más se mueve la gente”. Ese cierre abarcaría a la gastronomía, los shoppings y los comercios.

“Lo haría con todo el dolor del alma –planteó el ex funcionario–, sabiendo que las situaciones complicadas requieren soluciones odiosas”. No obstante, dijo que “dentro de lo posible” las escuelas deberían seguir abiertas, aunque con protocolos más estrictos.

Cappiello detalló: “No iría a un esquema tan estricto como el de Buenos Aires, porque la gente no cumpliría con una vuelta a Fase 1. Ante la posibilidad de desobediencia civil, sería lo más contemplativo posible, pero con los mayores controles que se puedan hacer para perseguir aglomeraciones y fiestas clandestinas que diseminan el virus”.

“Hay lugares en la provincia que ya están al 100% de ocupación de camas críticas y tienen que derivar pacientes. Si la ciudad de Santa Fe está muy sobre demandada y Rosario tiene estos números, no va a quedar otra alternativa que cerrar”, añadió Cappiello.

Entre otras medidas, propuso que en los sistemas público y privado de salud se suspendan las cirugías programadas: “Habrá que hacer un decreto, porque hasta ahora solo hay una recomendación que no los obliga a hacerlo. Eso liberará camas. También aumentaría los testeos para salir a buscar casos por todos lados, ya que si los agarramos a tiempo probablemente no necesiten internación”.

Por su parte, la infectóloga del Grupo Oroño y asesora del comité provincial, Carolina Subirá, dijo que si no se logra bajar la ocupación de camas y la curva de contagios será necesario modificar el paquete de medidas que rige hasta el 30 de abril.

Entre otras recomendaciones, la médica propuso reducir la circulación en las calles con un cierre desde las 19 hasta las 6 y adherir a las restricciones emitidas en la provincia de Buenos Aires: cerrar las actividades comerciales a las 19, que la gastronomía cierre al público y continúe trabajando por delivery, suspender las actividades recreativas, sociales, culturales, deportivas y religiosas en lugares cerrados y que las clases vuelvan a ser virtuales “en conjunto con el resto de las medidas y no como un hecho aislado”.

Sobre la ocupación de camas de terapia intensiva, Subirá dijo que hay que bajarla al 85% o menos porque “eso daría un margen de maniobrabilidad”, pero aclaró que “en este momento tan álgido de casos, llegar a ese lugar puede tomarnos tiempo”.

Encuentro virtual de Perotti junto a expertos

Alta preocupación por el porcentaje de camas críticas ocupadas.

Estamos en un momento donde habrá que tomar medidas antipáticas porque no se ha cumplido con los protocolos y cuidados requeridos, por gran parte de la sociedad.

Las clases por el momento hay que mantenerlas.

Cancelar encuentros sociales, culturales, religiosos, sobre todo en espacios cerrados.

Encuentros sociales coinciden que son un gran problema, donde no se respeta ningún protocolo.

Evaluar de reducir el horario de cierre de lugares de esparcimiento.

Ir hacia el teletrabajo o home office todo lo que se pueda.

La segunda ola es mucho más fuerte, hay que tomar conciencia de la gravedad.

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