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Opinión

Lo que nunca se discute sobre el gasto municipal


¿Por qué nunca se ejecuta el total de la obra pública presupuestada en Rosario?

Un estudio de la Fundación Apertura revela el crecimiento exponencial del gasto en el sistema de recolección de residuos, subsidios al transporte y la seguridad. Estos gastos, más la inversión en salud que le da una particularidad a nuestra ciudad, estrechan cada vez más las posibilidades de ejecutar obras públicas.

La obra pública es el único rubro al que se le puede echar mano en momentos de estrechez presupuestaria, a pesar de que la ciudad no tenga un endeudamiento que pueda considerarse complicado.

Lo que siguen son algunos ítems que sirven para entender la estructura del gasto público municipal, no sólo las partidas que se asignan a cada rubro, sino también la dinámica de su ejecución durante cada ejercicio.

1-Salud pública: Rosario es la única ciudad de la provincia que atiende con fondos propios la salud pública. De cada  $100 que gastamos, entre $25 y $30 se destinan a salud. Y el 40% de los agentes públicos trabajan en esa área. En este sentido, desde 2009, la provincia ha comenzado a revertir esta tendencia devolviendo parte del gasto en salud. Así, por ejemplo, el año pasado devolvió el 40%.

2-Transporte público: En estos últimos 15 años creció la necesidad de subsidiarlo y consume actualmente casi el 5% del presupuesto.

3-Recolección de residuos: Desde que los choferes y barrenderos cambiaron del convenio de “Recolectores” por el de “Camioneros”, que acuerda salarios mucho mayores, el costo del sistema pasó del 5% al 11%/12% del gasto anual.

4-Seguridad: En todo el país, La seguridad se atiende con fondos federales y provinciales. Así en la década del noventa, la ciudad no afectaba fondos a esta partida. Pero la urgencia de la seguridad hizo que en este momento destine el 3% del gasto.

5-Sistema injusto de remuneración estatal: En Rosario, las remuneraciones se llevan el 50% del presupuesto. Este enorme esfuerzo de recursos no repercute en la calidad de las prestaciones que reciben los ciudadanos, porque el sistema salarial falsamente igualitario, paga lo mismo al empleado que trabaja con compromiso o al que falta o no trabaja. Esto deteriora la motivación de los agentes y hace que los ciudadanos perciban que el estado no resuelve las demandas.

Dinámica de la ejecución

Todas las ciudades del país tienen una situación fiscal comprometida; al igual que las provincias. Rosario también presenta un déficit desde hace varios años; pero si se compara con la información disponible de otras ciudades, no está en situación crítica.

Rosario subejecuta las partidas de obras públicas, como sucede en todas las ciudades, provincias, y en el propio estado nacional, desde hace 15 años. Porque es la única parte del presupuesto que se puede dejar de gastar, en caso de que otras imputaciones necesitasen más fondos o que disminuyan los recursos presupuestados.

Los sueldos de los agentes públicos generan las mayores reasignaciones presupuestarias, principalmente, debido a que las paritarias se cierran en marzo-abril del año posterior a la aprobación de los presupuestos y siempre por montos mayores a los previstos. Esto hace que se re-asignen fondos de las partidas para obras y se envíen a las de sueldos. En muchas ciudades, además, los aumentos salariales se dan como no remunerativos (en negro), usando un mecanismo ilegal para nivelar el gasto.

Los sueldos consumen entre el 45% y 70% del gasto total, según cada ciudad (en Rosario consumen el 50%). Normalmente los presupuestos se aprueban a fin de cada año en los consejos deliberantes; y los aumentos de salarios posteriores generalmente obligan a reasignar partidas y subejecutar obras.

Por otra parte, en Rosario se sobreejecuta la salud pública, porque es imposible no hacerlo cuando hay enfermos dentro de los hospitales y a fin de año se agotaron las partidas.

Y asimismo, se sobre-ejecuta también la partida destinada a transporte cada vez que los aumentos de las tarifas no se ajustan a los incrementos reales. La diferencia se neutraliza con aportes del tesoro Municipal y, en consecuencia, se genera una disminución de las partidas para obras.

En resumen, Rosario presenta 5 problemas estructurales en la dinámica de ejecución de su presupuesto, vinculados con las partidas de Salud, Transporte, Recolección de residuos, Seguridad y Salarios públicos, que deberíamos analizar en forma conjunta, porque complican la situación económica financiera de la ciudad, desde la década de los noventa hasta ahora.

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