Policiales

La mataron, la quemaron y la tiraron a la basura

Lo condenaron a 25 años de cárcel por el femicidio de María del Rosario Vera

La víctima tenía 23 años y cuatro hijos. El 4 de enero de 2018 fue hallada sin vida dentro de un contender de basura con parte del cuerpo calcinado. Recién en diciembre de 2019 el crimen fue calificado como femicidio, pero el tribunal no aplicó a figura. La familia criticó el fallo; Fiscalía apelará


El tribunal integrado por los jueces Rafael Coria, Rodolfo Zvala y María Isabel Mas Varela resolvió ayer por unanimidad condenar a Néstor Sánchez a 25 años de prisión como autor del homicidio de María del Rosario Vera, mientras que los otros dos acusados, su primo Alberto Sánchez y Nahuel Segovia, fueron absueltos.

María del Rosario Vera tenía 23 años y cuatro hijos. El 4 de enero de 2018 fue hallada sin vida dentro de un contenedor de basura con parte del cuerpo calcinado. Recién en diciembre de 2019 el crimen fue calificado como femicidio, aunque la condena aplicada ayer fue por el delito de homicidio simple.

A María del Rosario le decían Sico. El 4 de enero de 2018, dos pibes que revolvían un volquete de basura en zona oeste, a la altura de Felipe Moré y Gaboto, la encontraron envuelta en una frazada y con parte del cuerpo quemado. La autopsia determinó que la causa de muerte fue la asfixia por ahorcamiento. Tenía una soga alrededor del cuello con dos piedras atadas en los extremos, restos de semen en su ropa interior, un fuerte golpe en la cabeza y lesiones post mortem en distintas partes del cuerpo.

El primer detenido en la causa fue Andrés Nicolás Miguez, un suboficial del Comando Radioeléctrico, de 32 años, quien se entregó a los dos días del crimen. El fiscal Florentino Malaponte (luego designado juez provincial) lo acusó de encargar el crimen bajo la figura de homicidio calificado por relación preexistente al entender que el uniformado lideraba una banda dedicada al narcomenudeo y mantenía una relación sentimental con Sico.

Según los mensajes que la joven le envió a su familia la última semana de vida, había empezado una relación de pareja con el policía, apodado Martín, hasta que las cosas se complicaron porque le robó parte de las drogas que el uniformado había escondido en su casilla. Desde entonces lo soldaditos de Martín la tenían amenazada. “Ahora se viene la mafia, te metiste con la banda de la 19. Te metiste con el diablo”, es uno de los mensajes de texto que recibió la joven los días previos a ser asesinada.

En su descargo, el policía desmintió las acusaciones. Declaró que conoció a Sico cuando ella llamó al 911 para denunciar por violencia al padre de sus hijos pero negó haber comenzado una relación sentimental, lo que no convenció a la Fiscalía por las fotos de Facebook de la víctima y el reconocimiento de uno de sus hijos menores en Cámara Gesell.

Un mes después, en febrero de 2018, cayó el principal sospechoso del asesinato: Néstor Hugo Sánchez, de 45 años, que fue condenado ayer a 25 años de cárcel como autor material del homicidio. Su ADN apareció en el cuerpo de la víctima.

El tercer sospechoso, primo de Huguito, fue detenido un año después del crimen. Su aprensión benefició la complicada situación del policía. Se trata de Alberto Martín Sánchez, de 35 años, imputado como autor material del crimen. Al parecer, la investigación dio un vuelco y apuntó a que la relación de Sico era con este último, lo que motivó que el uniformado recuperara la libertad en diciembre de 2018 luego que su defensor, José Luis Giacometti, alcanzara un acuerdo con el fiscal Malaponte, y su situación se perfile rumbo a la absolución, medida que provocó un fuerte malestar en la familia de María del Rosario, particularmente en las hermanas que se hicieron cargo de sus cuatro hijos. Sin embargo, los jueces absolvieron a estos últimos por el beneficio de la duda.

La Fiscalía va a apelar

Tras la decisión del tribunal el fiscal del juicio Alejandro Ferlazzo adelantó que apelará el fallo “para que sea revisado”, ya que no está “conforme con la calificación legal”, ya que a su criterio debió aplicarse la figura de femicidio y no de homicidio simple.

“No compartimos la interpretación que hace el tribunal”, dijo el fiscal, quien agregó que “las pruebas reunidas en el juicio daban cuenta de esta figura legal (femicidio) y para condenar en estos términos”.

“Las personas que fueron absueltas, según entendemos y hemos probado, estaban en el lugar del homicidio y creemos que han tenido participación por eso pedimos una condena como lo hicimos”, destacó.

“Se probó el contexto y la situación de vulnerabilidad que vivía la víctima, la relación previa de cómo llegó a ese lugar, el ambiente en donde ocurrió y la violencia sobre su cuerpo que hacen a la figura del femicidio a mi parecer pero el tribunal entendió otra cosa”, finalizó.

Durante el juicio, la fiscalía acusó a los tres imputados de haber atacado a María del Rosario en el interior de una vivienda, propiedad del único condenado, quien admitió que se utilizaba como bunker para la venta de drogas.

Según lo expuesto por la acusación, los imputados utilizaron una soga o cordón grueso con dos piedras atadas en sus extremos para estrangular a la víctima “con la intención de causar su muerte, provocándole el fallecimiento por estrangulación y sofocación”.

Tras darle muerte, “envolvieron el cuerpo en una manta gruesa tipo frazada o alfombra, y lo trasladaron en una carretilla o carro hasta un contenedor de basura ubicado en la esquina de Felipe Moré y Gaboto, donde finalmente lo incineraron”.

Para el fiscal, como parte del móvil del hecho, los acusados tenían el objetivo de “someter sexualmente a María del Rosario, aprovechando su situación de vulnerabilidad producto de su contextura física y su condición de mujer”.

La familia, decepcionada

Luego de conocerse el fallo, una hermana de María del Rosario expresó su decepción. “Estamos mal y decepcionados. Habiendo pruebas quedaron dos acusados libres y cuatro chicos que se quedaron sin madre, que preguntan por ella y hoy no está por culpa de estos asesinos”, dijo.

En tanto, una sobrina contó: “Mi tía antes de morir dejó mensajes de que estaba amenazada por soldaditos de Martín, él lideraba La Banda de los 90, los narcos de zona norte”.

“Ellos vendían drogas, mi tía consumía y la mataron como si fuese un perro, la tiraron a un volquete como si fuese basura”, dijo la joven.

“Por miedo al narcotráfico dejan que las pibas sigan muriendo como si nada y no condenan a los culpables”, finalizó.

Comentarios