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Lo amedrentaban para comprarle la casa y poner un búnker, se negó y lo mataron: inició juicio

Es la teoría del fiscal Adrián Spelta que en la primera jornada de un debate oral y público acusó a un joven de 24 años como partícipe primario del hecho. Según el funcionario, el gatillo lo apretó su padre, quien está prófugo. La defensa deslindó responsabilidades y pidio absolución

Centro de Justicia Penal de Rosario

El objetivo era poner un búnker. La casa de José María Ferreyra estaba ubicada estratégicamente en un pasillo del barrio Tio Rolo. La vìctima se negó todas las veces que vinieron a apretarlo: la última lo mataron a tiros. Por el crimen un joven de 24 años -su padre se mantiene prófugo- comenzó a ser juzgado en el Centro de Justicia Penal; los jueces que llevan adelante el debate son María Trinidad Chiabrera, José Luis Suárez y Facundo Becerra.

Josè María Ferreyra tenía 55 años, se ganaba la vida como albañil y vivía junto a su familia en una casa ubicada un pasillo de calle Vicente Medina al 6800. Venía sufriendo hostigamientos para que vendiera la vivienda que estaba ubicada de manera tal que despertó el interés de personas dedicadas al narcomenudeo y la querían para poner un punto de venta de estupefacientes.

Estar allí permitía escapar facilmente si llegaba la Policía por la parte de atrás del pasillo. Pasaron unos minutos de la medianoche del 27 de octubre del 2019 cuando, según la acusación, llegaron Mauricio Julian Pogonza y su padre Oscar a reclamar que les vendiera la casa. Otra vez José María se negó y los visitantes se fueron pero regresaron poco después armados.

Hubo una discusión, hubo un forcejeo y Oscar le disparó a José María cinco balazos. Los tiros alertaron a los hijos de la víctima, que corrieron a ver qué pasaba y uno de ellos recibió un tiro en el pie. Todo terminó cuando el arma se trabó y los agresores se fueron.

José María y su hijo quedaron tendidos en el piso, llegó personal policial y ante la demora de la ambulancia los familiares de las víctimas los cargaron en la caja de la camioneta policial y los trasladaron al Heca, donde José Luis falleció unas horas más tarde.

Al día siguiente, Mauricio volvió a amenazarlos disparando al aire. El 20 de enero el más joven se entregó y fue acusado como partícpe primario del crimen y la tentativa de homicidio a los dos hijos de Ferreyra. También lo imputaron por un hecho anterior. En 2017 le habían hecho un allanamiento a la casa familiar, ubicada a una cuadra de la de Ferreyra, y le secuestraron una pistola .380, 150 mil pesos y estupefacientes.

Durante los alegatos de apertura el fiscal Adrián Spelta mantuvo la acusación y pidió 21 años y medio de cárcel para Mauricio Pogonza. Su padre se encuentra prófugo de la Justicia.

 

Querían su casa, se negó a venderla y lo mataron de cinco disparos

La otra versión

La defensora pública Adriana Lucero está a cargo de la estrategia defensiva de Pogonza; la letrada remarcó que el principal responsable del crimen está fugado y contó que el joven se presentó espontáneamente y no tuvo la intención de participar en el asesinato.

Pogonza declaró y dijo que esa noche estaba fumando en la calle tras cenar en la casa de su cuñada cuando apreció Ferreyra. Lo saludó dándole la mano, contó una fuente judicial. El acusado recordó que el albañil había tenido un problema con su cuñada y recordó que le había pegado a la pareja de su cuñada y que le iba a hacer lo mismo, porque siempre se hacía el malo. En eso apareció su padre y forcejeó con Ferreyra, escuchó un tiró y quedó shockeado. Contó que los disparos siguieron pero él nunca apretó el gatillo.

La defensora dijo que si bien los testigos podrán acreditr la materialidad del hecho no la participación necesaria de su pupilo y pidió la absolución. El debate continuará el próximo lunes.

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