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Llamado a la calma tras la muerte de líder racista

El presidente, Jacob Zuma, convocó a la paz frente a amenazas de venganza de grupo ultraderechista.

El presidente sudafricano, Jacob Zuma, llamó ayer a la calma a los ciudadanos de su país un día después del asesinato  del ultraderechista y xenófobo dirigente blanco Eugene Terreblanche, ante la creciente ola de amenazas de venganza de sus seguidores.

Terreblanche, de 69 años, fundador del Afrikaner Werstandsbeweging (AWB), movimiento de resistencia Afrikaner que tenía una milicia paramilitar, y enemigo acérrimo del fin del régimen segregacionista conocido como “apartheid”, fue asesinado anteayer a golpes de machete en su granja de Ventersdop, a 100 kilómetros de Johannesburgo, por dos empleados, que fueron detenidos. Tras su muerte, decenas de militantes del AWB se reunieron ayer frente a su granja para manifestar contra el crimen, vestidos con ropas paramilitares y muchos armados.

Algunos de los convocados colocaban flores en la entrada del establecimiento rural mientras otros oraban llorando.

El presidente Zuma intentó poner paños fríos a lo que parece la escalada de una reacción ante el crimen, y aclaró que cualquier tipo de provocación no haría otra cosa que “alimentar el odio social”.

Los dos campesinos que lo mataron, de 21 y 15 años, le relataron a la policía que su jefe se negaba a pagarles el sueldo de 300 rand (30 dólares) y que en medio de la discusión, Terreblanche los agredió, y los dos hombres reaccionaron y lo mataron a golpes de machetes.

“Matar a un hombre anciano, mientras dormía. No hay nada por lo cual enorgullecerse”, gritó uno de los manifestantes frente a la granja de Terreblanche.

“No somos racistas –se defendió el líder de AWB, Pieter Steyn– tras intentar una paradójica explicación en la que sostuvo: “Pensamos simplemente que cada uno debe estar con los de su raza”,

“Matad a Malema”, gritó un hombre que pasaba en alusión a Julius Malema, presidente de la Liga de la Juventud del partido en el poder desde 1994, el Congreso Nacional Africano.  El AWB pidió a sus afiliados permanecer en calma, y no reaccionar de manera inmediata, pero anticipó que el 1º de mayo decidirá cómo “vengar” la muerte.

El secretario general del partido, Andre Visagie, dijo que el movimiento, cuyo objetivo es el retorno al régimen del apartheid, se reunirá en esa fecha para “decidir acciones futuras”.

El crimen del dirigente racista se produce en momentos de preocupación por la creciente polarización en el país, donde en junio comenzará el Mundial de Fútbol.

Terreblanche fue condenado en 1997 a seis años de cárcel por haber agredido a un trabajador negro en una estación de servicio y haber molido a palos a otro, campesino, hasta casi matarlo.

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