Edición Impresa, Mundo

Libia: rebeldes dicen “no” a Unión Africana

Rechazaron la mediación “porque no incluye que Gaddafi y su familia se vayan”.

Los insurgentes levantados en armas en Libia contra el gobierno de Muamar Gaddafi rechazaron ayer la salida política propuesta por la Unión Africana (UA) y anunciaron que no habrá un alto el fuego y por lo tanto la guerra continuará.

“No hay cese de fuego, la guerra continúa, el plan africano no se acepta porque no incluye que Gaddafi y su familia se vayan del poder”, anunció el líder rebelde Mustafá Abd al Jelil en una conferencia de prensa ofrecida en el hotel Tibisti de la ciudad de Bengasi, según contó desde el lugar, un corresponsal de la agencia Télam.

La delegación de la UA, encabezada por el presidente de Mauritania, Mohamed Ould Abdel Aziz, llegó ayer a la mañana y se reunió en el hotel más importante de Bengasi con los dos principales referentes rebeldes, Fatih al Baja y el ya citado Al Jelil.

La propuesta que elevó la UA y que anteayer aceptó el líder libio Muamar Gaddafi, se basaba en cuatro puntos: cese del fuego, un corredor humanitario, cambios políticos y sociales y la no intervención de las tropas de la  Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otán) en territorio libio.

Si bien la iniciativa no había sido rechazada oficialmente, distintos voceros rebeldes habían hecho saber que la condición innegociable para aceptar un alto el fuego era la salida de Gaddafi del poder.

Por tal razón, desde temprano miles de personas se movilizaron a las inmediaciones del hotel para manifestarse en contra de ese posible acuerdo y exigiendo la renuncia de Gaddafi.

En tanto, poco después, fuerzas leales al gobierno libio bombardearon con artillería la sitiada ciudad de Misurata, un día después de que ataques de aviones de la Otán detuvieran el avance del Ejército hacia zonas controladas por rebeldes armados, informaron voceros de los sublevados y residentes. El sitio y bombardeo causaron más de 200 muertos y una grave escasez de alimentos.

Misurata es la última ciudad de la mitad oeste de Libia que todavía está bajo algo de control, aunque parcial, de los insurgentes alzados contra el gobierno de Gaddafi desde el 15 de febrero pasado.

Residentes, médicos de sus hospitales, activistas de grupos de derechos humanos que operan dentro de Libia y la ONU denunciaron que cientos de civiles murieron en el sitio de más de 45 días a Misurata.

En Ginebra, el organismo de la ONU para la infancia (Unicef) dijo ayer que al menos 20 chicos murieron en la ciudad en las últimas tres semanas por proyectiles de mortero y de tanque y de heridas de bala.

Comentarios