Ciudad, Edición Impresa

Lento repunte de ventas en comercios minoristas

Si bien el panorama es disímil, algunos cuentapropistas coincidieron en que “se nota una mejora”.

Aunque con altibajos, las ventas en comercios minoristas, en general, vienen en curva ascendente. Claro que depende del rubro que se aborde, pero la mayoría de los cuentapropistas ubicados en el macrocentro rosarino consultados para esta nota coincidieron en que el panorama “viene mejorando” desde el mes pasado. Algunos lo atribuyen al mayor movimiento de personas después de las vacaciones de verano, al comienzo del ciclo lectivo, los buenos augurios para la cosecha de soja que ya arrancó y cierta recuperación del poder de consumo de sectores populares a partir de la asignación universal por hijo.

Desde ya este cuadro de situación no engloba a todos los minoristas. Hay casos donde las ventas se mantienen paralizadas o, incluso, disminuyeron. También se escucharon quejas por la suba de impuestos y del precio de los alquileres. De todos modos, entre los comerciantes minoristas hay perspectivas de que las ventas repunten en los próximos meses. Acá, algunas voces que marcan apenas una tendencia de lo que sucede en el sector.

En la proveeduría Cabaña San José, dedicada básicamente a la venta de carne, sus dueños indicaron que en las últimas semanas “se nota un repunte” en las ventas. “Meses atrás estaba totalmente parado. Y ni hablar desde que aumentó la carne a fines de febrero. Ahora algunos precios bajaron un poco y hay más movimiento”, destacó Alfredo mientras atendía la caja.

“Con la estampida del precio de la carne se frenó el consumo, pero ahora viene mejorando. Nosotros no somos formadores de precios. Los más beneficiados son las cadenas intermedias, como los frigoríficos, que nunca pierden. Nosotros y los productores nos llevamos la peor parte”, señaló el carnicero.      

Delia Centurión es la dueña de la pilchería Ver-Mar, que vende sólo ropa femenina. “Las ventas están planchadas desde hace unos meses. En las fiestas se vendió algo, pero después se frenó. Decí que no tengo que pagar alquiler por el local. Lo poco que se vende alcanza para mantener el comercio y pagar los impuestos”, sostuvo la mujer.

“Encima estamos en un impasse esperando que llegue el frío, ahí capaz que levante un poco. Ahora estamos liquidando las prendas de verano. Esperemos que se controle el tema de la inflación”, agregó. Cabe acotar que el nivel general del índice de precios al consumidor para la provincia de Santa Fe registró en febrero una variación de 3,6 por ciento con relación al mes anterior.

Jardiel es un joven que arrancó hace unos meses con el quiosco Shelby. “Las ventas vienen de menor a mayor. Tuvimos que retocar algunos precios, como bebidas y golosinas, pero la gente sigue comprando. Lo que sí aumentó mucho es el monotributo, además de algunos impuestos”, relató.

Titi Dángelo –“presentame así”, dijo– es el dueño de la verdulería La Esperanza. Indicó que los precios de las frutas y verduras van variando, pero algunos han bajado considerablemente, como la lechuga y la acelga. “Tuvo mucho ver la gran cantidad de lluvia de los últimos meses, que perjudicó a los quinteros y encareció las verduras. Ahora se nota un mayor consumo, y el repunte es porque hay mayor movimiento de gente en la calle. Además, el campo se está recuperando, y si el campo se mueve, se mueve todo lo demás”, evaluó el verdulero.         

Almaceneros algo complicados.

Juan Milito, presidente del Centro Unión de Almaceneros de Rosario, indicó que en los primeros meses del año el sector sintió un incremento importante de precios en el rubro alimentos, “lo que derivó en una retracción en las ventas”.

“Es decir, se nota que hay mayor capacidad de consumo, sobre todo en sectores de bajos recursos beneficiados por la asignación universal por hijo que visitan nuestros comercios en los barrios, pero el proceso inflacionario nos juega en contra. Los precios de los quesos y los fiambres tuvieron una notoria suba. Las ganancias se mantienen, pero el volumen de venta es menor”, sostuvo Milito ante la consulta de este diario.   

Para el referente de los almaceneros, “de sostenerse, este aumento de precios podría complicar la situación. Pero en este sentido hay que apuntarles a las empresas formadoras de precios, culpables de los aumentos desmedidos que perjudican al conjunto de la población. La suba de salarios o la asignación universal se ven licuadas por los niveles de inflación”, indicó Milito, al tiempo que destacó “la importancia” de la asignación por hijo que otorga el gobierno nacional a desocupados o trabajadores informales que vuelcan esos aportes al consumo activando el mercado.

“La asignación trae beneficios para comerciantes de los barrios. Es un dato alentador, pero que se ve amenazado por un proceso inflacionario, ya que lo que más aumentó son los alimentos, y los sectores que cobran la asignación utilizan el 90 por ciento para comprar alimentos”, contrastó Milito.

Y continuó: “Hay que tener en cuenta también una suba en los costos, como impuestos y alquileres. Esta situación genera un estado de alerta entre los almaceneros, ya que el incremento de costos achica los márgenes de ganancias de los pequeños comercios”.

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