Policiales

Violencia de género

Le fracturó la mandíbula y la encerró: se fue a su casa

Un tornero que había golpeado fuerte a su mujer firmó este viernes un abreviado que incluyó una segunda y más grave agresión: salió en libertad tras aceptar tres años de cárcel condicional. Deberá cumplir reglas de conducta


Arte El Ciudadano

Iván Paulo Peirone discutió con V. en su casa de Granadero Baigorria. La golpeó mucho, hasta quebrarle la mandíbula. La dejó tirada en el piso, ensangrentada y le puso llave a la puerta. Este no era el primer hecho de violencia en la pareja: un año antes él ya le había dado una golpiza. Tras el segundo ataque fue detenido. El agresor se encontraba en arresto domiciliario hasta este viernes, cuando aceptó su responsabilidad en un acuerdo que firmó con la Fiscalía. Fue condenado por el juez Hernán Postma a tres años de prisión condicional, por lo que recuperó la libertad al finalizar la audiencia.

Iván Peirone, un tornero, estaba en pareja con V. Vivían en una casa en Granadero Baigorria. El primer hecho de violencia que la víctima denunció en el nuevo sistema ocurrió la madrugada del 28 de octubre de 2016, cuando ambos discutían e Iván desplegó su ira sobre su pareja a golpes. Las heridas que le provocó no tuvieron un tiempo de curación mayor a 30 días, por lo que fueron caratuladas como lesiones dolosas leves.

Un año después, el 17 de noviembre de 2017, otra discusión durante la mañana terminó con V. golpeada y ensangrentada. Peirone la golpeó fuerte, al punto de quebrarle la mandíbula. Ella quedó tirada en el piso, cubierta de sangre sin poder moverse. Peirone tomó las llaves de la casa y la dejó encerrada.

Una vecina que escuchó los gritos de auxilio se asomó a la ventana, vio a la mujer tirada y llamó al 911. Cuando la Policía llegó a la casa tuvo que forzar el cerramiento para poder auxiliarla. Llamaron a la ambulancia y V. debió ser hospitalizada. Esta vez los golpes que le propinó Peirone le dejaron lesiones que llevaron mucho más de un mes para recuperarse.

Ese mismo día, el agresor marchó preso. Luego, logró una morigeración de prisión y se fue a casa, pero con arresto domiciliario. Este viernes su defensora Ana Lucía Vera llegó a un acuerdo con la fiscal María Teresa Granato –aunque en la audiencia fue reemplazada por su par Noelia Ricardi–, donde Peirone reconoció su culpa y aceptó una condena a 3 años de prisión en suspenso por lesiones leves y lesiones graves agravadas por relación preexistente y mediar contexto de violencia de género y privación ilegítima de la libertad.

Este acuerdo fue homologado por el juez Hérnan Postma, quien no tardó más de cinco minutos en dictar sentencia. Además de la condena condicional a tres años, ordenó su inmediata libertad y fijó reglas de conducta que Peirone deberá cumplir durante dos años, entre ellas denunciar un domicilio, someterse al control de la Dirección de Control y Asistencia Pospenitenciaria, abstenerse de consumir estupefacientes y abusar de bebidas alcohólicas. También dispuso una prohibición de acercamiento y de todo tipo de contacto con la víctima en un radio de 300 metros, extensivo a cualquier ámbito dónde la mujer desarrolle actividades laborales, recreativas y educativas. Asimismo, debe abstenerse de realizar actos de hostigamiento o violencia hacia la víctima por cualquier medio. Y deberá concurrir –con asistencia obligatoria– al dispositivo público grupal con varones que ejercen o ejercieron violencia contra las mujeres, que se desarrolla dentro de la órbita del Instituto de la Mujer, dependiente de la Municipalidad de Rosario, con la finalidad de participar de las actividades que allí se desarrollan y así adquirir habilidades necesarias para resolver los problemas de pareja o familiares. Finalmente dispuso la notificación de la sentencia a la víctima.

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