Sociedad

Tradición

Las tradiciones inventadas que fueron nombrando a Rosario

¿Por qué el Día Nacional de la Bandera se conmemora el 20 de junio y no, como muchos creen o querrían, el 27 de febrero? ¿Por qué Rosario es conocida como “Cuna de la Bandera”? Son preguntas que aparecen en estos feriados y efemérides patrias.


Por Paulo Menotti / Especial para El Ciudadano

¿Por qué el Día Nacional de la Bandera se conmemora el 20 de junio y no, como muchos creen o querrían, el 27 de febrero? ¿Por qué Rosario es conocida como “Cuna de la Bandera”? Son preguntas que aparecen en estos feriados y efemérides patrias. “Las fechas patrias, y los onomásticos oficiales cumplen una función de cohesión social y de conexión con el pasado y su creación es el resultado de luchas políticas en las que se disputan valores e imaginarios de los distintos sectores de una sociedad. En este sentido son tradiciones inventadas”, afirma Mario Gluck en el libro Rastrear memorias. Rosario, historia y representaciones sociales (1850 – 1950), que escribió junto a un grupo de historiadores. El trabajo será presentado este viernes 22 de junio, a las 18, en el Espacio Cultural Universitario (ECU), San Martín 750. En el texto, además de esta cuestión, se analizan otros elementos que conformaron el imaginario y la memoria de los rosarinos como la idea de ciudad del progreso, la “Chicago o Barcelona argentina”, además del culto a la Virgen María como patrona de la ciudad, entre otros.

Origen del 20 de Junio

El Día Nacional de la Bandera argentina, que se conmemora el 20 de junio y corresponde con el fallecimiento de Manuel Belgrano, no es más que otra tradición inventada que tuvo como objetivo instaurar el ideal de nación y de ubicar a Rosario en el concierto de las ciudades más importantes de la Argentina. “Un festejo patrio como el Día de la Bandera y los rituales que lo constituyen pueden ser considerados tradiciones inventadas. Esta categoría tiene implícita la idea de que son creaciones de quienes detentan el poder político o la hegemonía social. Sin embargo, en los estudios suelen estar ausentes o en segundo plano los grupos e individuos que se dedicaron a hacer la tarea creativa”, reflexionó Gluck en su texto sobre la fecha patria.

Esto no fue más que la construcción de una memoria que buscó incluir a Rosario en el calendario patrio y ligarla a un prócer, Manuel Belgrano, que forma parte del Panteón nacional y de los héroes de la Revolución de Mayo. Por cierto, en este punto, memoria no es idéntica a Historia.

Un hombre de estirpe

En ese sentido, el historiador rosarino analiza la labor de Calixto Lassaga en la construcción del “20 de Junio” y lo denomina “Emprendedor de la memoria”. Gluck reconstruyó la historia de Lassaga quien, nacido en 1857, descendía de una familia tradicional de funcionarios de la época de la Colonia y debió convivir con una creciente capa de empresarios, la nueva burguesía rosarina de finales del siglo XIX quienes, en su mayoría, eran inmigrantes extranjeros. Primer presidente del Colegio de abogados, Lassaga fue uno de los impulsores de la Liga Patriótica y llegó a ser también intendente. Lassaga fue la persona que, más allá de la historia elaborada por Bartolomé Mitre, indagó en la memoria oral para tratar de establecer el lugar en el que se enarboló “por primera vez” la bandera de Belgrano, y lo hizo en base a testimonios de sus propios antepasados. Más allá de esto, fue durante la década de 1930 que se inició la tarea de buscar un día para celebrar dicha creación.

Junio antes que febrero

¿Por qué el 20 de junio y no el 27 de febrero? Para Gluck, es posible que el 20 de Junio haya sido elegido por Lassaga y por un grupo de interesados en establecer una fecha para la bandera nacional, porque se ubica entre el 25 de Mayo y el 9 de Julio y se correlaciona con estas efemérides. Además, está el homenaje a Belgrano, que es un prócer que tuvo un principal protagonismo en la Revolución de Mayo; el “mito del surgimiento de la patria” –según Tulio Halperín Donghi–, era posicionar a la ciudad de Rosario entre las principales del país. De hecho, desde hace tiempo algunos rosarinos, que no son pocos, reclaman que el feriado del 20 de Junio no sea movido porque consideran que pierde valor.

Representaciones rosarinas

Durante su historia, los rosarinos supieron construir su identidad y así fue que aparecieron denominaciones que presentaron a Rosario como la “Hija de su propio esfuerzo”, lo que resolvía el problema de la ausencia de un fundador y justificaba la anhelada autonomía política. Así se fue llamando sucesivamente “Cuna de la bandera”, asentando un hito fundacional genuino y vinculado con la Patria; ciudad de la “Virgen Fundadora”, destacando la adhesión a la fe católica; “Barcelona Argentina”, “Chicago Argentina” y “Capital del Peronismo” según se la asociase al anarquismo, la mafia o la política; además de otras de menor circulación pública. Buscando indagar en estas cuestiones, el grupo de historiadores y especialistas en el pasado rosarino compuesto por Alicia Megías, Agustina Prieto, Lucio Piccoli, Analía Vanesa Dell’Aquila, María Luisa Múgica, Javier Chapo, María Pía Martín y Mario Gluck se interesaron en verificar la fuerza de las representaciones en tanto construcciones deliberadas, contradictorias y conflictivas, y no se preocuparon por determinar cómo fue realmente la ciudad, ni establecer la verosimilitud de dichas representaciones.

Si te gustó esta nota, compartila

Comentarios