Espectáculos

Mujeres en pantalla

Las mujeres y la perspectiva de género, presentes en el cine y la televisión

Una joven en una misión personal de venganza contra el machismo, la travesía de una adolescente para realizarse un aborto legal y una mujer que busca procesar un traumático episodio de violencia, son algunas de las historias que abordó la industria audiovisual durante el último año


Una joven en una misión personal de venganza contra el machismo, la travesía de una adolescente para realizarse un aborto legal y una mujer que busca procesar un traumático episodio de violencia, son algunas de las historias que abordaron las industrias del cine y las series durante el último año, en el marco de un incremento en la cantidad de narrativas con perspectiva de género.

La tendencia se inscribe además en un período en el que Hollywood registró un récord en la cifra de mujeres directoras a cargo de las cien películas de mayor recaudación, que según un relevamiento realizado por la Universidad de San Diego, representaron el 16 por ciento del total.

Si bien es un número que aún queda muy relegado en relación al de los directores, el crecimiento es notable en comparación al 4 por ciento del 2018, y muestra los efectos que el movimiento #MeToo, que comenzó con una oleada de denuncias contra el productor Harvey Weinstein, y los cuestionamientos a la desigualdad detrás de cámaras empiezan a tener en los estudios.

Estas demandas, que tuvieron sus propias versiones en decenas de países alrededor del mundo y en Argentina bajo el lema #MiráCómoNosPonemos, también se reflejaron en las historias que se vieron en pantalla grande y chica, y en cómo y por quiénes fueron contadas.

En el rubro del cine, uno de los platos fuertes es la comedia negra Promising young woman, protagonizada por una brillante Carey Mulligan (El Gran Gatsby) en el papel de Cassie Thomas, una ex estudiante de medicina marcada por una tragedia en una misión para desenmascarar -y por qué no educar, a su manera- a los hombres con los que se encuentra.

La producción, por la que la actriz ya reunió cuatro nominaciones en la actual temporada de premios, es el primer largometraje dirigido y escrito por Emerald Fennell, conocida por interpretar a Camilla Parker Bowles en la serie de Netflix The Crown.

Por su parte, Never rarely sometimes always sigue a Autumn Callahan (Sidney Flanigan), una adolescente de 17 años que descubre que está embarazada producto de una relación no consensuada con un compañero de la escuela, y decide realizarse un aborto.

Como en su Pensilvania natal no puede hacerlo sin el acompañamiento de sus padres, viaja de emergencia y a escondidas a Nueva York junto a su prima, Skylar (Talia Ryder), para buscar asistencia en una clínica de Planned Parenthood.

Con tres nominaciones en los Critics Choice Awards que se entregan este domingo, la secuencia del viaje, filmada en registro casi documental por la cineasta Eliza Hittman, es un trabajo delicado y empático, sin ocultar las angustias y los miedos, sobre un tema pocas veces explorado con sensibilidad.

Otro film independiente lanzado a principios del año pasado es La asistente, que aborda la problemática trascendida a partir de las denuncias a Weinstein a través de Jane, una asistente en una productora cinematográfica que sospecha que su jefe mantiene relaciones con distintas jóvenes a las que convoca con promesas de trabajo.

Protagonizada por Julia Garner (Ozark), la asfixiante trama fue dirigida, producida, escrita y editada por Kitty Green, en su primer trabajo de ficción tras realizar tres documentales.

El 2020 también fue el año de las mujeres en el género de acción y superhéroes, en el que no vio la luz ninguna película con estrellas masculinas y en cambio sí lo hizo Aves de presa, dirigida por Cathy Yan y centrada en la villana-ahora-heroína Harley Quinn (Margot Robbie) luego de su ruptura con el Guasón y la formación de un improvisado equipo de puro “girl power” junto a otras cuatro mujeres que pelean contra la mafia.

Luego, bajo la dirección de Patty Jenkins llegó Mujer Maravilla 1984, nuevamente con Gal Gadot como la icónica Diana Prince y lanzada en la plataforma estadounidense HBO Max, que aunque no fue bien recibida por la crítica se transformó en la película estrenada de forma directa en streaming más vista del año.

En tanto, la industria televisiva regaló la poderosa I may destroy you, creada y protagonizada por la actriz, guionista y directora británica Michaela Coel para HBO, inspirada en su propia experiencia tras haber sido abusada sexualmente.

En la tira, Coel es Arabella Essiedu, una escritora que es víctima de una violación en un bar, tras lo cual deberá lidiar con lo sucedido tanto desde lo personal como con el traumático proceso de la investigación policial.

Para sorpresa de miles de espectadores y colegas de la actriz, la miniserie no fue nominada a ningún galardón en la última edición de los Globos de Oro, lo que desató una avalancha de quejas y reconocimientos en las redes sociales para esta producción de altísima calidad que estuvo entre los primeros puestos de los rankings anuales de los sitios especializados.

Remontándose en el tiempo a la década de los 70, Mrs. America, retrata la disputa cultural encabezada por la segunda ola feminista estadounidense que logró reintroducir la Enmienda de Igualdad de Derechos en el Congreso.

Con un elenco liderado por la doble ganadora del Oscar, Cate Blanchett junto a Rose Byrne (La noche del demonio), Sarah Paulson (Ratched) y Uzo Aduba (Orange is the new black), la serie de 9 episodios aporta una mirada moderna, vigente e incluso didáctica que le valió más de 50 nominaciones en distintos premios.

La lista se completa con otras dos miniseries dramáticas de Netflix que, aunque no son explícitas en sus comentarios sobre el patriarcado, cuentan historias de mujeres que alcanzan la independencia y la emancipación en contextos adversos y marcados por la misoginia.

La primera de ellas, Poco ortodoxa, dirigida por Maria Schrader y basada en la novela autobiográfica de Deborah Feldman, sigue a Esty Shapiro (Shira Haas), una joven de 19 años perteneciente a una comunidad judía ortodoxa en Brooklyn que padece su matrimonio por arreglo y escapa a Berlín, donde descubre una vida secular y libre que nunca imaginó.

Tiempo después estrenó Gambito de dama, protagonizada por la británico-argentina Anya Taylor-Joy en el rol de Beth Harmon, una chica prodigio con severos traumas emocionales y una fuerte adicción a las pastillas y al alcohol que, con una tenacidad arrolladora, se abre paso en el mundo del ajedrez -y de los hombres que lo dominan- durante los 60.

En los Globos de Oro entregados el pasado domingo, la aclamada serie ganó las categorías de mejor miniserie y Taylor-Joy como mejor actriz de ese rubro.

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