El Hincha, fpt

Sin disfraces

Las mujeres de Irán asistieron a un partido de fútbol después de 40 años

Desde la Revolución Islámica las mujeres no pueden, entre otras cosas, presenciar deportes que son considerados de hombres. Este jueves 3500 pudieron ingresar y presenciar el partido entre su selección y Camboya


Sahar Khodayari tenía 30 años, era activista y amante del fútbol, desafió los mandatos de su país y se vistió de hombre para, el año pasado, presenciar un partido del club que era hincha. La descubrieron, la condenaron y terminaron con su vida.

La joven se enteró que iba a ser condenada a seis meses de prisión y se prendió fuego en el frente del Tribunal Revolucionario de Teherán. En la capital de la República Islámica este jueves, por primera vez en 40 años, las mujeres no tuvieron que disfrazarse para entrar a la cancha.

El estadio Azadi de Teherán, tiene capacidad para 78.000 espectadores y en sus tribunas contó con la presencia de 3.500 mujeres que presenciaron un partido de fútbol del seleccionado iraní sin las restricciones impuestas por el gobierno local desde 1979.

Es que desde la Revolución Islámica las mujeres no pueden, entre otras cosas, presenciar deportes que son considerados de hombres, justificando esa decisión en el hecho de que no pueden ver torsos desnudos.

Las espectadoras que este jueves presenciaron el partido de su selección ante Camboya y que agotaron las entradas en apenas una hora, se ubicaron en un sector separado al resto del público masculino.

Este hecho histórico se produce luego de la muerte de Sahar Khodayari, y la presión de la Fifa que amenazó con sanciones. Así, la federación iraní permitió la venta de entradas para mujeres, que antes solo podían ingresar por invitación o en un número limitado como sucedió en noviembre del año pasado con la presencia de mil hinchas. Además, también el año pasado se las autorizó a ver el partido de vuelta de la Final de la Liga de Campeones de Asia.

in embargo, se les volvió a denegar el acceso a los partidos desde ese momento. Mientras, los clérigos insisten en que no tienen que asistir para estar protegidas del mal lenguaje y de la vista de hombres semi desnudos. Aunque ayer, y por la presión de la Fifa no pudieron mirar para el costado.

La medida tuvo fuerte repercusión en el mundo pero también recibió críticas, principalmente por parte de Amnistía Internacional.

“La decisión de permitir la entrada de un número simbólico de mujeres al estadio Azadi es un cínico ardid publicitario por parte de las autoridades iraníes, que pretenden así lavar su imagen tras el clamor general en todo el mundo por la trágica muerte de Sahar Khodayari”, afirmó Philip Luther, director de Investigación e Incidencia de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África, según consigna un comunicado.

Según la misma entidad, desde principios de 2018, al menos 40 mujeres fueron detenidas y varias de ellas procesadas por intentar entrar en estadios.

La Fifa, por su parte, también se expresó, a través de la directora de educación y responsabilidad social, Joyce Cook: “No se trata solo de un partido. No vamos a apartar la vista de esto. Estamos totalmente enfocados en trabajar de manera pragmática para garantizar que las mujeres también puedan asistir a los partidos locales en la liga de fútbol. La Fifa tiene una posición muy firme: los fanáticos tienen el mismo derecho a asistir a los partidos”.

El partido histórico corresponde a la segunda fase del Grupo C de las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022 y fue un mero trámite para el equipo dirigido por el belga Marc Wilmots que no tuvo piedad con el humilde seleccionado conducido por el argentino Félix González Dalmas, quien a su insólita historia de vida (se fue del país a los 13 años) ahora le puede sumar un nuevo capítulo al ser testigo de un hecho inédito y memorable en Medio Oriente. Este jueves, en el estadio que lleva el nombre Azadi, que significa libertad, ayer las mujeres de Irán fueron un poco más libres.

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