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Largó segunda etapa de entrega voluntaria de armas

Por los próximos dos años el Estado nacional pagará entre 200 y 600 pesos a quien se desarme.

Por Santiago Baraldi.

La segunda etapa del Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego se inició ayer en la delegación local del Registro Nacional de Armas (Renar). El gobierno nacional actualizó los valores que se pagan a las personas que entregan voluntariamente las armas y municiones, con retribuciones económicas de hasta 600 pesos, con el fin de reducir el circulante de armas en manos de civiles.

“Este plan es por dos años, la entrega es anónima con un incentivo económico y el arma se destruye delante de quien la entrega, donde queda inutilizada y después va a un horno”, explicó el titular de la delegación local, Raúl Bartolucci. La primera etapa del desarme tuvo lugar entre 2007 y 2009, cuando se entregaron en Rosario casi 5.200, 12 mil en toda la provincia y más de 140 mil en todo el país. A la persona que concurre a la sede del Renar, en 9 de julio 3393, de 8.30 a 13.30, se le realiza un acta y se le asigna un valor al arma de acuerdo con las características, el sistema de disparo y el calibre.

Bartolucci señaló además que la ley Nacional de Armas y Explosivos contempla la figura del abandono voluntario para su redestino, “si se considera que el arma es de colección se la manda a un museo, si es compatible a las fuerzas de seguridad se las entrega a ellas, o si no va a destrucción. Aquí vienen y delante de la persona destruimos el arma en una prensa y se le da un cheque. No alentamos ni estimulamos el uso de armas por parte de la población civil que no sea para uso deportivo, menos la portación con fines de la defensa legítima del bien jurídico”.

Casos que dan  escalofríos

Paradójicamente, la semana pasada se conoció el caso de un vecino del barrio La Florida que mató a un delincuente cuando éste se disponía a robarle la billetera luego de guardar el vehículo. Este sujeto ya había matado en defensa propia en 2008 dentro de su casa. Al respecto, Bartoluci dijo: “Tengo una opinión muy personal sobre el tema: me resisto a que la gente lleve armas. Este hombre ya tenía otro antecedente similar y a mí me da escalofríos cuando ocurren estas cosas y más cuando la gente lo aplaude”.

El Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego tiene como objetivo la disminución del uso y proliferación de armas de fuego y municiones; la reducción de accidentes y hechos de violencia ocasionados por el acceso y uso de armas de fuego. Además Bartolucci agregó que la población debe tener “sensibilización acerca de los riesgos de la tenencia y uso de armas; la promoción de una cultura de no violencia y resolución pacífica de conflictos que desaliente la tenencia y uso de armas de fuego”.

Respecto del incentivo económico, los que entreguen voluntariamente revólveres, pistolas y carabinas calibre 22 y 32, escopetas calibre 36, 32, 28, todos los pistolones y las armas que no están calificadas, recibirán a cambio 200 pesos. Para los revólveres 38, las pistolas 6,35mm y 7,65mm, las escopetas 24, 20 y 16 y las carabinas y fusiles no especificados, el incentivo pasó a 300 pesos. En el caso de los revólveres 357 Magnum y 44 Magnum, las pistolas 380, las escopetas calibre 12 y las carabinas 17, 22 Magnum, 38 y 44-40, pasó a 400 pesos. Por las pistolas 9mm, 10mm, 40 y 45 y las carabinas y fusiles 7,62mm, 7,65mm, 5,56mm y 30, se pagarán 600 pesos. Y por cada munición, 10 centavos.

Sacar de circulación las armas

Por su parte, el Ministro de Seguridad, Álvaro Gaviola, participó ayer en la ciudad de Santa Fe del inicio de la implementación de la segunda etapa del programa. Al ser consultado, manifestó que “el objetivo central del programa es sacar de circulación armas de fuego, no solamente en aquellos barrios donde es más frecuente el uso de la violencia para resolver conflictos de índole interpersonal, sino también se busca sacar de los hogares aquellas armas que están en desuso”.

El titular de la cartera de Seguridad agregó que “no se trata solamente de reducir la tasa de criminalidad en el país, en la provincia, sino también se pretende reducir las lesiones que pueden producir la utilización de armas de fuego”.

“Entendemos que para asegurar el éxito del programa nacional se necesita el consenso político y el compromiso de todas las provincias y la sociedad civil en su conjunto”, subrayó Gaviola.

En tanto, el secretario de Seguridad Comunitaria, Enrique Font, se refirió a los montos ofrecidos por la Nación, resaltando que “son cifras realmente importantes, no es solamente un valor simbólico y esto representa una estrategia fundamental que dará el impulso necesario para el éxito del programa en el ámbito provincial”.

Además, el funcionario provincial expresó que “hemos notado que un alto porcentaje de quienes adhieren al plan nacional es gente que tiene armas de fuego que han recibido por herencia o les fueron regaladas por familiares, y en estos casos no saben o desconocen cómo regularizar su tenencia o entregarlas”.

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