Ciudad, Edición Impresa

Lanzan salvavidas en el mar de las nuevas tecnologías

Por: Agustín Aranda.- El Social Media Institute se constituyó en la ciudad para asistir a profesionales, docentes y emprendedores.

Rosario ya tiene su Social Media Institute (SMI), que buscará articular desarrolladores, empresas e instituciones educativas para crear sinergia productiva tecnológica. Trabajarán para becar los estudios sobre nuevas tecnologías a profesores y orientarán a emprendedores en cómo conseguir subsidios estatales. Apuntan a forman profesionales y empresas con responsabilidad social. “No podemos considerarnos exitosos si la sociedad fracasa”, aseguraron integrantes del instituto.

El desembarco de SMI se dio la semana pasada en el Polo Tecnológico de Rosario, ubicado en Maipú al 800, cuando distintos referentes de las empresas de software e internet expusieron ante 600 personas sobre las nuevas profesiones. Participaron de las disertaciones Daniel Dron, representante dela ONGde apoyo a emprendedores tecnológicos de Argentina, Red Valleys, Gastón Irigoyen de Youtube, Federico Seineldín de la empresa de software Globant y Silvina Brodsky de Saba, dedicada a Recursos Humanos.

En diálogo con El Ciudadano, uno de los creadores de Red Valleys, Daniel Dron, adelantó que comenzaron gestiones conla Facultadde Ingeniería dela Universidad Nacionalde Rosario (UNR) yla Universidad AbiertaInteramericana (UAI) para poner en funcionamiento dos programas. El primero consiste en becas para que docentes universitarios puedan estudiar los escenarios relativos a las nuevas tecnologías, en particular, las redes sociales. “Lo contradictorio del acortamiento de la brecha digital, en términos de acceso a los aparatos –como el programa del gobierno nacional “Conectar igualdad”– es que es inverso al proceso cultural y de comunicación. Un inmigrante digital, como un profesor de más de 50 años, no podrá efectivamente trabajar para la formación de un alumno si no conoce estos códigos de comunicación. Muchos docentes no cuentan con el ingreso para pagar estos cursos, por lo que se busca que las empresas de la ciudad financien la capacitación”, detalló Dron. Los docentes interesados pueden contactarse con SMI vía Twitter mediante el usuario @danidron, @smilatam o al correo electrónico [email protected] El segundo programa previsto por Dron es el de generar un ecosistema de profesores que trabajen en el SMI.

Emprendedores

“Nuestra misión es promover políticas públicas que permitan articular el talento emprendedor, las nuevas tecnologías y los valores éticos de manera de conformar en Argentina una nueva generación de empresas innovadoras. Además a través de Red Valleys configuramos el mejor canal para que los emprendedores puedan acceder a herramientas de financiamiento a través de los programas de subsidios de los estados nacionales y provinciales que en Argentina están funcionando muy bien, como así también a grupos de inversión que cada vez más tienen la mirada puesta en el talento que surge día a día en nuestro país”, explicó Dron. Los desarrolladores, personas que dedican su tiempo a producir software para computadoras y celulares, que deseen acceder a los distintos financiamientos del Estado nacional y provincial deben contactarse a Red Valleys –nombre elegido en homenaje a Sillicon Valley, espacio estadounidense en la que se ubican las principales empresas de software– por su página web, www.redvalley.org.

 

Acortar la brecha

Tal como refiriera Marc Prensky en un ensayo titulado “La muerte del mando y del control”, existe una taxonomía aplicable a todo ser humano. Por un lado, los nativos digitales, personas menores de 25 años que tienen naturalizada la utilización de dispositivos tecnológicos elaborados desde el estallido de las computadoras personales.  Y por el otro, los inmigrantes digitales, mayores de 30 años por fuera de estas lógicas. “Dentro de este universo, existen 5 grandes públicos que necesitan incorporar competencias ligadas a internet, tarea que mediaría el SMI. En primer lugar, los profesionales que se están por graduar en las facultades del país. Para ellos, la brecha es entre su conocimiento y el mercado laboral”, explicó Dron. El segundo grupo lo constituyen los pequeños y medianos emprendedores, “que promedia los 40 años y debe generar una estrategia para digitalizarse y lograr mayor competitividad en un mundo productivo hiperconectado”. El tercer grupo es el de las corporaciones, quienes requieren para sus áreas de comunicación nuevos conocimientos para sus estrategias comerciales.

“El cuarto es «lo público», el Estado que debe aggionarse a la nueva forma de participación política que brindan las redes sociales”, aseguró Dron. El último grupo está formado por emprendedores, que necesitan incorporar competencias para sus desarrollos. Cabe destacar que Dron consideró que el vertiginoso cambio de paradigmas tecnológicos hace que el sistema formal no puede comprender a los desarrolladores.

Ética empresaria

Para los responsables dela ONG, los nuevos profesionales deben darse en el marco de nuevas empresas, que lleven en “su ADN” los preceptos de Responsabilidad Social Empresarial. Con un programa llamado “Emprender responsablemente”, Red Valleys trabaja para construir la realidad productiva tras la gran crisis del 2008, signada “por el quiebre entre consumidores y marcas, empresas que nos prometían cuidarnos”. “Nuestro compromiso fue sensibilizar a los emprendedores de todo el país, no sólo sobre el valor económico de la actividad sino también el social y el ambiental. Esa conciencia se hace cada vez más constante y es una luz de aliento para las futuras generaciones productivas. La enseñanza más grande de la crisis argentina del 2001 es que no podemos considerarnos exitosos como empresarios si la sociedad fracasa”, compartió Dron.

En sintonía con el representante de Red Valleys, Federico Seineldin, integrante de la empresa de software Globant, consideró que se debe concientizar a los nuevos profesionales y empresarios sobre un nuevo paradigma productivo. “El modelo empresario de bajar costos, producción de masas y estandarización olvidó que los empleados y consumidores hoy están más informados, que demandan productos y servicios sin explotación tanto de los recursos humanos como de los naturales”, aportó Seineldin.

Tras estos quiebres, las fisuras del capitalismo actual son llenadas por pocas empresas que tratan bien a sus empleados y apuntan a mitigar sufrimientos ocasionados por el sistema productivo global. Un ejemplo es la yerbatera orgánica Guayaki, que opera en la provincia de Misiones con las comunidades de pueblos originarios autóctonas y al cosechar vuelve a montar los bosques para mantener la sustentabilidad y respetar el medio ambiente. “No es que no haya lucro. Facturan 12 millones de dólares y exportan a muchos países. Se trata de negocios de modelos capitalistas con un bien social y ambiental”, agregó el representante de Globant.

La empresa móvil

Consultado por el estado de situación de los desarrolladores tecnológicos en Argentina, Dron explicó que estos profesionales ascienden a más o menos 150 mil en todo el país. Las “vedettes” del mundo productivo, como definiera el emprendedor, son los más buscados por las empresas. “La renovación de los escenarios y las especializaciones generan nuevas variantes. Los escenarios de trabajo proliferan y obliga a las empresas a captar a los desarrolladores más talentosos para que trabajen en sus plataformas y no en la de los competidores”, apuntó Dron.

Cabe destacar que el término desarrollador es muy amplio y está supeditado a la tecnología. El último gran escenario que se abrió y hasta el día de hoy insume la gran parte de los proyectos y conflictos es la denominada “revolución móvil” (desarrollo de “apps”, aplicaciones para los teléfonos celulares). La renovación de los escenarios y las especializaciones generan nuevas variantes.

“Hoy la pelea por los talentos se libra entre Google (con su plataforma Android), Apple, Nokia (con su plataforma MeeGo) y Blackberry con la plataforma BBX. Lejos del antiguo contrato de trabajar para la empresa de manera formal, las empresas buscan capturar a los desarrolladores para que innoven en sus plataformas y no en las de la competencia. El talento es un bien escaso. La pelea de las próximas décadas será entre las empresas por los desarrolladores”, vaticinó Dron.

Según el emprendedor, hoy las empresas con bases tecnológicas fuertes como Techint y Coca Cola empezaron a tener problemas para “reclutar” desarrolladores. “A diferencia del pasado, los chicos de hoy no tienen la ilusión de trabajar para una gran empresa sino que imaginan un trabajo independiente. Estas empresas tienen una forma de trabajo que si bien remunera exageradamente en términos económicos, ocasiona un enorme stress laboral. Hoy Argentina tiene una buena generación de ejecutivos con gran poder adquisitivo para un nivel de vida muy malo”, fundamentó Dron.

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