Edición Impresa, Región

Bajo agua

Lamberto recorrió zona afectada por crecida de La Picasa

El defensor del Pueblo santafesino explicó que el Comité de Cuenca ya ha señalado en el pasado que deben realizarse obras por parte de las tres provincias involucradas para lograr que aguas abajo no se afecte a la población.


El defensor del Pueblo de la provincia de Santa Fe, Raúl Lamberto, el defensor adjunto de Córdoba, Hugo Alberto Pozzi, y el secretario de Servicios Públicos, Obras Públicas, Medio Ambiente y Transporte de la Defensoría de Buenos Aires, Jorge Ruesga, recorrieron sectores desbordados de la laguna La Picasa.

“Nos hemos involucrado en la problemática ya que el tema de La Picasa afecta a las tres provincias, Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, y como Defensorías estamos tratando de lograr que se establezca una mesa de coordinación que nos permita encontrar una solución técnica y tratar que no se siga generando zozobra ante el problema que está afectando no solamente el tránsito, como es el caso de la ruta 7, sino también a las poblaciones cercanas que ven que la crecida de La Picasa pone en peligro a las propias localidades”, explicó Lamberto ante un auditorio en el que se encontraban el senador del Departamento General López, Lisandro Enrico, los presidentes comunales de Aarón Castellanos, Walter Ramanzín, de Christophersen, Salvador Soraide, y de Diego de Alvear, Enrique Saraglia, y productores integrantes del Comité de Cuenca laguna La Picasa, entre otros.

El defensor del Pueblo santafesino explicó que el Comité de Cuenca ya ha señalado en el pasado que deben realizarse obras por parte de las tres provincias involucradas para lograr que aguas abajo no se afecte a la población. “Principalmente, lo que estamos planteando es que entre las tres provincias, cuando no se puede lograr un acuerdo técnico para solucionar el problema, alguien debe interceder y nos parece que la Nación debe ser parte de una solución”, indicó el ombudsman, para finalmente exponer la intención de los defensores de establecer un monitoreo “que permita controlar las obras para que no se perjudique a las provincias, a la producción y también monitorear el escurrimiento de la masa líquida”.

Luego de la charla en el club de Christophersen, Lamberto, Pozzi y Ruesga se dirigieron hasta la ruta nacional 7, donde el desborde de La Picasa ya cubre la calzada. Allí observaron la situación de los campos cercanos, donde la producción ha quedado completamente destruida por la crecida de las aguas.

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