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Labios y glúteos se rellenan con productos de industria nacional

En la Argentina se producen los insumos para implantes y rellenos, de calidad y su precio es un 40% menos que los importados.


Los tratamientos médicos estéticos basados en el uso de implantes y rellenos han crecido de manera notoria gracias a que permiten lograr resultados cada vez mejores y menos invasivos, es decir, sin necesidad de someterse a una cirugía ni de pasar por el quirófano, sino simplemente en una intervención ambulatoria en el consultorio, lo que significa mucho mayor confort y seguridad para el paciente.

Argentina está entre los países de vanguardia en este tipo de intervenciones mínimamente invasivas, tanto por el alto nivel de sus médicos cirujanos plásticos, dermatólogos y esteticistas especializados como por la calidad de los productos que se utilizan.

El país promedia la tabla del top 25 de la Sociedad Internacional de Cirujanos Plásticos Estéticos (Isaps, según sus siglas en inglés) en cuanto a procedimientos estéticos –quirúrgicos y no quirúrgicos– realizados por cirujanos plásticos en todo el mundo: casi 200.000 por año, según la estadística de 2011.

Pero la noticia es que en la actualidad se producen en la Argentina todos los insumos para implantes y rellenos, con la máxima calidad pero a un precio que sólo representa el 40 por ciento del de los productos importados.

“Utilizo desde hace siete años una línea de implantes de origen nacional, cuyos costos accesibles me resultan beneficiosos a mí como profesional, pero sobre todo benefician a los pacientes”, aseguró el cirujano plástico Héctor Gómez, en referencia a los productos de la línea Cientific, producidos en el laboratorio nacional Futerman.

“Es un material muy versátil y seguro, exactamente con las mismas prestaciones que los de origen importado, aunque hay razones de marketing que hacen que estos últimos sean mucho más caros”, señaló el profesional, que también es docente en la Universidad de Buenos Aires.

Esas mismas razones, según añadió, hicieron que “tradicionalmente muchos pacientes demandaran insumo de origen importado para sus tratamientos”.

Sin embargo, el desarrollo de una producción local de alta calidad ha hecho que las cosas empiecen a cambiar en este sentido: “En mi experiencia, hoy confían mucho más en el criterio del médico”.

La tendencia en los países más avanzados indica que los procedimientos médicos no quirúrgicos ganan constantemente terreno sobre los quirúrgicos y más invasivos, y en países como los Estados Unidos, Japón o Italia, ya los han superado.

Los rellenos con ácido hialurónico, con más de 2 millones de aplicaciones anuales en el mundo, están en el segundo lugar en cuanto a tratamientos estéticos mini invasivos y representan el 22,5 por ciento de este tipo de intervenciones.

Hoy son un procedimiento mucho más usual que la cirugía de aumento del busto, de la que se realizan un millón y medio de operaciones en el mundo.

Por su parte, Aldo Minnozzi, otro destacado cirujano plástico argentino dijo que para este tipo de procedimientos, utiliza “desde hace algunos años y con muy buenos resultados un ácido hialurónico nacional, un producto con el que las pacientes quedan muy satisfechas”.

“Estos productos están disponibles en varias concentraciones y densidades que se adaptan a la corrección que el paciente necesite”, dijo Minnozzi.

Los tratamientos mínimamente invasivos han conquistado la preferencia del público en materia de medicina estética.

“Hoy se prefieren los tratamientos basados en prótesis o rellenos, tanto en el rostro como en otras partes del cuerpo, porque se logran excelentes resultados, una apariencia totalmente natural, y permiten retrasar durante mucho tiempo la necesidad de una cirugía”, señaló Marcelo Futerman, gerente general de Futerman International Products, el laboratorio con sede en Rosario que produce insumos de implantes y rellenos para el tratamiento de arrugas, aumento de pómulos y mentón, aumento de glúteos, estrías, depresiones celulitis, flaccidez y otro tipo de afecciones y consecuencias del envejecimiento de la piel.

Su línea Cientific de implantes para relleno de tejidos blandos en tratamientos faciales incluye diferentes materiales, densidades y presentaciones para distintos usos –también para el tratamiento de los glúteos– es conocida por los especialistas desde hace algunos años, y todos sus productos han sido aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Futerman International Products es hoy el único laboratorio en todo el continente americano que elabora todos los tipos de implantes de uso actual para relleno de tejidos blandos y productos dermoestéticos de alta eficacia y calidad, y cuenta con casi dos décadas de experiencia en el mercado de la estética facial y corporal.

El mayor precio de los insumos de origen importado –sin diferencia alguna de calidad– eleva considerablemente el costo de las intervenciones que ofrecen algunos especialistas, más allá de lo que correspondería a la calidad o a la infraestructura con la que trabajan.

“Además, algunos de los implantes hechos con productos importados, aun siendo de excelente calidad, no duran lo que sus fabricantes dicen que duran”, añadió Gómez.

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