Policiales

Red de espionaje ilegal

La sombra de los servicios en los ataques contra jueces y fiscales

Es una de las hipótesis que surgen de las investigaciones del juez Alejo Ramos Padilla, que encontró una carpeta que se titula narcotráfico en Rosario entre las pertenencias de D'Alessio


Un día después de que la oposición al gobierno nacional escuchara atentamente y durante cinco horas al juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla en el Congreso, y pusiera en la mira los vínculos de Marcelo D’Alessio con la banda de Los Monos a través de una red de espionaje ilegal que involucra incluso a funcionarios y un fiscal como Carlos Stornelli, desde el entorno del clan de barrio La Granada también apuntaron al falso abogado. Sugirieron que uno de sus líderes, Ramón Machuca (alias Monchi Cantero), analiza denunciarlo por extorsión: en febrero del año pasado el sindicado agente de inteligencia se reunió con Monchi en el Centro de Justicia Penal y le sugirió hacer una cámara oculta para perjudicar al gobierno santafesino a cambio de no armarle una causa federal, según el propio magistrado de Dolores dejó constancia ante los diputados nacionales en la audiencia del último miércoles. Una de las hipótesis que se abren a partir del trabajo de inteligencia del falso abogado tiene que ver con las balaceras que vienen sufriendo las viviendas que alguna vez habitaron jueces y fiscales. Es que estos datos podrían surgir de un trabajo de los “servicios” que ahora parecen al menos en contacto con la banda a través de D’Alessio.

La información del encuentro D’Alessio-Monchi surgió el miércoles pasado por parte del periodista de Radio Dos Agustín Lago. Ayer, fuentes policiales confirmaron las fechas en que ese contacto, al que D’Alessio dijo haber llegado como “mano derecha de Mauricio Macri”, y haciendo gala de su vínculo con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. El encuentro se produjo el 15 de febrero de 2018 a las 15.30, en un cuarto intermedio durante el juicio contra Los Monos por asociación ilícita y homicidios en el Centro de Justicia Penal. Y los voceros añadieron que ya antes, el 26 de diciembre de 2017, D’Alessio había estado en ese mismo edificio judicial acompañando al periodista Rolando Graña, quien dio su testimonio en las audiencias contra la banda de La Granada.

Desde el entorno de Cantero afirman que doce días después del ofrecimiento/apriete de D’Alessio de producir una “cámara oculta” que perjudicara al Ejecutivo del Frente Progresista, el propio Monchi dijo en las audiencias del juicio que le estaban armando una causa federal. Así la versión que trascendió el miércoles, sobre que D’Alessio le prometía mejorarle su situación en algún proceso judicial, se transformó un día después en que el falso abogado en realidad lo extorsionaba.

En tren de especulaciones, desde el Estado provincial tienen también una hipótesis sobre este vínculo: desde el Ejecutivo y la Fiscalía se preguntan si no pudo haber sido D’Alessio quien brindó informaciones a Los Monos para la concreción de ataques contra edificios públicos y viviendas vinculadas con magistrados y funcionarios, una saga que empezó el 29 de mayo del año pasado y por cuya autoría intelectual está imputado un hermano de Monchi, Ariel “Guille” Cantero. Esas balaceras, que parecen una teatralización del terror ya que agreden casas en las que décadas atrás habitaron magistrados, necesitan de datos que no pueden facilitar en forma sencilla policías, como los que ya fueron condenados por connivencia con Los Monos en la asociación ilícita. Y que esos datos, al menos en el análisis e investigadores, pudieron tener detrás la mano de los servicios de inteligencia.

Allegados a la banda de Los Monos dijeron que Monchi tiene intenciones de denunciar también a D’Alessio, en su caso por extorsión, aunque uno de sus abogados consultado por este diario lo relativizó: “Estamos analizando incorporar estos nuevos elementos a la denuncia en trámite que tenemos contra el juez Juan Carlos Vienna –quien instruyó el caso por asociación ilícita que derivó en abril del año pasado en duras condenas para la banda, como por ejemplo 37 años para Monchi–. Nosotros planteamos que ese expediente se armó sobre tareas de inteligencia que nunca se dijo de donde surgían, así que pretendemos saber qué rol tuvo D’Alessio en esto”.

Los nuevos elementos de los que habla este abogado tienen que ver con la prueba que consta en el expediente que instruye Ramos Padilla, en la que figura la reunión D’Alessio-Cantero y también un dossier de inteligencia titulado “Narcotráfico en Rosario”, y la declaración del desplazado fiscal de Mercedes Juan Bidone, sospechado igual que Stornelli de extorsión: según la versión de este funcionario, D’Alessio le comentó que había hecho “trabajos para la causa de Los Monos”.

 

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