Coronavirus, Región

La segunda ola pega fuerte en Santa Fe: ya no quedan camas ni oxígeno

El director del Cullen de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, señaló que “las camas críticas están entre un 95% y un 100% de ocupación” y advirtió que los contagios de coronavirus afectan a personas cada vez más jóvenes: “Ya no hay camas ni bocas de oxígeno y estamos muy preocupados”.


El director del hospital Cullen de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, señaló este lunes que “las camas críticas están entre un 95% y un 100% de ocupación” y alertó sobre el impacto de la segunda ola de contagios de coronavirus, que afecta a personas cada vez más jóvenes.

En el Cullen, el promedio de edad de los pacientes de 49/50 en las salas Covid y de 52 años en sala general. Poletti advirtió que “hay mucha gente joven en terapia intensiva” y destacó además el acompañamiento mayoritario de la población a las medidas restrictivas para bajar los contagios: el domingo se registró un solo accidente de tránsito (el promedio diario es de 12).

“Desde hace 10 días las camas críticas están entre un 95% y un 100% de ocupación. Todo esto hace que la dinámica de la cama crítica se base en que se desocupan dos o tres camas que quedan libres pero que se ocupan rápidamente”, indicó el médico en una conferencia de prensa realizada este lunes en el hospital Cullen.

“Continuamente se libera la ocupación de camas críticas a partir de derivaciones a sanatorios privados o a sala general por alta epidemiológica o por fallecimientos, lo que hace que siempre haya dos o tres camas libres a cierta hora del día y luego se vuelven a ocupar, y así sucesivamente, pero siempre con un 100% de ocupación”, agregó Poletti.

Además, el director del hospital relató que “han aumentado vertiginosamente los ingresos a sala general, con un promedio de 20 a 25 ingresos diarios y un pico, el viernes, de 27 ingresos. De ese total, el 80% de los internados tienen Covid positivo, mientras que otro 10% permanece internado con un alta epidemiológica por Covid, es decir que el 90% de los internados lo están por la pandemia”.

Otro dato alarmante es la edad de los pacientes. El promedio de edad de los pacientes internados en la terapia intensiva del Cullen es de 49/50 años, cuando en 2020 era de 67 años.

 

Sistema colapsado

“El sector privado ya no tiene camas y deriva al sector público. El fin de semana tuvimos que hacer una medida de urgencia y se abrieron dos salas nuevas Covid, así que ya son siete. De esta forma el Cullen tiene el 70% de camas para Covid y el 30% para el resto, que son entre 65 y 70 pacientes no Covid”, continuó Poletti.

—¿Se llegará a tener que elegir a quien internar y a quien no?

—Estamos haciendo un esfuerzo muy grande. El hospital todavía tiene una mínima capacidad para ampliarse. El fin de semana tuvimos que derivar 11 pacientes no Covid al Cemafe. Al estar suspendidas las cirugías programadas en el sector privado, creemos que podrán a comenzar a atender a los pacientes no Covid para que el Cullen sea todo sólo para Covid. El Iturraspe nuevo está lleno, el viejo también y nosotros también.

En otro tramo de la conferencia, el director del hospital Cullen describió que “el personal de salud está al límite y se está haciendo todo lo que se puede, pero ya no hay camas ni bocas de oxígeno y estamos muy preocupados. Este es un trabajo en equipo y la población también lo está jugando”.

“Junio va a ser un mes muy duro y necesitamos que se cumplan a rajatabla las restricciones, los horarios de circulación y Dios quiera que podamos contener esta pandemia que está azotando con la cantidad de casos y con la gravedad, porque estamos viendo jóvenes en terapia, que era algo que pensábamos que no íbamos a verlo”, acotó Poletti.

 

Impacto de las restricciones

El médico también hizo una evaluación positiva sobre las restricciones a la circulación que se aplicaron en los últimos diez días: “Ha disminuido de forma notable el índice de ingresos por accidentes de tránsito y hechos policiales. Por ello le agradecemos a la población su acompañamiento en estas medidas restrictivas que son incómodas y dolorosas, pero ante un sistema sanitario tan al límite son mismo tiempo sumamente necesarias”.

“Hoy la provincia entera está en rojo por el alerta epidemiológico. Estamos todos los hospitales al máximo, con el personal de salud trabajando al límite. Ahora que se abrieron los bares, espero que no tengamos 12 o 13 ingresos por accidentes de tránsito, porque ahí sí estaremos en un serio problema”, concluyó Poletti.

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