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“La primera respuesta frente a alguien que consume no puede ser el castigo”

Cecilia Nieto, la ex directora de la agencia de prevención y tratamiento de adicciones de Santa Fe, advirtió sobre cómo se contiene en la provincia. Uno de cada cuatro espacios de tratamiento excluye a mujeres y a población LGTBIQ


Cecilia Nieto dejó su cargo al frente de la agencia para prevenir y tratar adicciones de Santa Fe. El organismo, conocido por la sigla Aprecod, nació un año después de que Miguel Lifschitz asumiera la gobernación. Apostaban a una nueva forma de trabajar los problemas de usuarios y usuarias de drogas; una que respetara sus derechos, tal como establece la ley de Salud Mental y Adicciones. No la tenían fácil.

Después de hacer un mapeo de los espacios de tratamiento privados en Santa Fe descubrieron que uno de cada cuatro lugares no recibe a mujeres; tampoco a embarazadas o chicas con hijos o hijas a cargo. La población LGTBIQ no es bienvenida. La red pública (formada en parte por 774 centros de salud) acepta a todas las personas, pero según Nieto, todavía necesita ser capacitada para trabajar mejor.

Además de la exclusión basada en sexo o identidad de género, la agencia analizó qué servicios y profesionales ofrecen los 83 espacios privados. Para Nieto, no sobra nadie. Ni quienes trabajan con “los 12 pasos” y la abstinencia, ni quienes lo hacen desde la reducción de daños, donde admite el consumo. “Ya tenemos conocimiento y relación con quienes trabajan. Ahora hay que controlar y capacitar para que los profesionales respeten los derechos de los usuarios y usuarias”, opinó Nieto, quien descartó que en los últimos años llegaran denuncias por violaciones a la ley de Salud Mental y Adicciones.

En diálogo con El Ciudadano la ex funcionaria sí apuntó a un problema de fondo. “La primera respuesta frente a alguien que consume no puede ser castigar”, dijo. Para Nieto, la principal razón es la ley de estupefacientes 23.737, una normativa aún vigente que sanciona a quien consume.

Herramientas

Después de dos años de trabajo en la agencia Nieto reconoció que las organizaciones sociales, los espacios barriales e incluso los centros de salud necesitaban más herramientas para ayudar a personas con consumos problemáticos. También que la gestión de Macri generó más demanda. “No queríamos trabajar sólo desde la medicina. Impulsamos prácticas culturales, deportivas y artísticas. Son tareas de contención que previenen consumos problemáticos”, explicó la ex funcionaria.

Manos a la obra

Aprecod fue planteada como un organismo que tocaba a distintos ministerios. Con el de Educación llevaron a 700 escuelas de los tres niveles a diseñar un proyecto de prevención propio. Mantuvieron más de 40 jornadas de capacitación en 20 localidades para docentes a través del programa Lazos e incorporaron bibliografía para tratar el consumo problemático en la currícula. También apoyaron más de 55 fiestas sin alcohol en 25 ciudades a las que fueron más de 10 mil personas en el acumulado.

Formar

La agencia capacitó a profesionales del Estado para atender a personas con problemas en los centros de salud, escuelas o espacios barriales. También para que puedan prevenir consumos problemáticos puertas adentro. Formaron una red de prevención que tiene 112 localidades.  Entre otras actividades, se sumaron a la diplomatura en abordaje de consumos problemáticos de Sedronar de las que participaron 500 personas. Capacitaron a policías, agentes del servicio penitenciario, a equipos que trabajan en los Centros de Acción Familiar (CAF) y a distintas organizaciones estatales.

A futuro

Nieto deja la agencia con estadísticas disponibles en la página del gobierno santafesino y un mapeo inédito de espacios que ofrecen tratamientos en adicciones o consumos problemáticos. Sabiendo de la tendencia de exclusión a mujeres y población LGTBIQ los esfuerzos e inversión de la provincia fueron a espacios que no discriminen. “La red pública (774 centros de salud) no le cierran las puertas a nadie. Hemos apostado a apoyar a espacios que den acceso igualitario”, explicó Nieto. En dos años la agencia ayudó a crear tres nuevos espacios junto a organizaciones sociales: una casa terapéutica productiva y un hostal de noche con la asociación Communitas; y un centro terapéutico con la Fundación Sedha. “En dos años de trabajo no pudimos revertir una tendencia. Hay que profundizar políticas que lleven a tener espacios inclusivos”, concluyó Nieto.

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