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España y Córdoba

La pintura de un mural incomoda al Arzobispado

El dueño del kiosco, Nélson “Tortuga”, explicó que la idea era pintar su puesto de kiosco de revistas con un motivo mexicano, pero las calaveras y diablitos no fueron bien recibidas en la zona.


Una desopilante polémica se desató en torno a un mural pintado en el kiosco de revistas de España y Córdoba donde se encuentra el Arzobispado.

La pintura realizada por dos artistas de la ciudad, convocados por el dueño dicho puesto, ilustra a un grupo de esqueletos, con calaveras y diablitos. Según los artistas, y el propio dueño creador de la obra, la idea original fue que la pintura evocará al rock, pero los muralistas decidieron aportarle un tono más alegre, con un estilo más mexicano.

Sin embargo, la obra no agradó a sus vecinos del Arzobispado, quienes solicitaron al dueño del puesto que modificara la obra, o según una de las versiones se mudara de esquina.

Sin ánimos de entrar en conflicto, Nelson aceptó las sugerencias y aseguró la semana próxima realizará pequeños cambios a la obra de la discordia.

“Me causa gracia lo que genera el arte urbano, no hay mala intención”, expresó Nelson conocido como “Tortuga”, dueño del kiosco de revistas de España y Córdoba, acerca del mural que mandó a pintar el último domingo de agosto.

Según contó, la idea surgió hace un tiempo y se precipitó luego de encontrar un graffiti en el frente del local. “Acá estás expuesto a que te pinten o te escriban el negocio. Cuando me pintaron el graffiti, hice reciclar el kiosco, lo pinté de nuevo y aceleré el mural. La idea fue hacer algo para evitar el vandalismo”, sostuvo el canillita, quien hace 41 años trabaja en esa esquina.

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