Ciudad, Edición Impresa

Sin techo propio

La pensión es una opción ante la suba del alquiler

Según la Concejalía Popular, cada vez más personas se ven obligadas a rentar habitaciones.


Una encuesta realizada a fines de enero pasado por el Centro de Estudios de la Concejalía Popular mostró que casi el 40 por ciento de las personas que viven en pensiones lo hacen por no poder renovar los contratos de alquiler de sus casas o departamentos, debido a los aumentos excesivos que impactaron en los últimos meses en el valor de las rentas. El informe brindado por la organización que integran Nire Roldán y Ariel D’Orazio, entre otros, tomó como referencia a los 145 hospedajes habilitados de la ciudad que abarcan una población cercana a los 3.200 habitantes.

“Nuestra encuesta se basó en las pensiones que, sabemos, cuentan con la debida habilitación municipal pero no incluyó a aquellos lugares que funcionan de forma ilegal y los cuales son muchos y prácticamente imposibles de cuantificar”, señaló D’Orazio. De hecho, señaló que algunas casas que funcionaban como “hospedajes truchos” tienen personas regenteándolos que cobran a quienes allí viven, cuando son viviendas usurpadas con sentencia judicial firme de desalojo.

Con respecto a los valores de los alquileres, desde la organización indicaron que otro trabajo realizado este año arrojó que el aumento de los cánones locativos se ubicó entre un 30 y 35 por ciento con relación al mismo período de 2015, y cercano al 70 por ciento en comparación con 2014. “Esto hace que la situación sea más delicada para quienes buscan acceder a una vivienda mediante un alquiler”, enfatizaron.

Las pensiones en Rosario

Si bien los precios solicitados para una habitación oscilan entre 1.200 y 4.000 pesos por mes –dependiendo de la categoría, servicios y ubicación del hospedaje–, el valor promedio por una pieza es de 1.600 pesos.

“Al igual que los contratos locativos, los precios de las pensiones también se han disparado en los últimos tiempos, ya que si comparamos este valor promedio con datos del año pasado nos arroja que el aumento es del 67 por ciento, dado que para la misma fecha de 2015 el valor promedio era de 1.000 pesos”, especifica el informe de la Concejalía Popular.

Incluso, D’Orazio sostuvo que algunos valores de habitaciones de pensión se han equiparado con lo que cuesta el alquiler de un monoambiente. pero que “si se le suman las exigencias administrativas para acceder al inmueble mediante un contrato de locación, se termina inclinando la balanza hacia un hospedaje o pensión porque directamente una familia puede acceder a la vivienda a través de un pago inicial”.

Cabe destacar que en todas las pensiones donde se permite el ingreso con niños las vacantes están agotadas, lo que hace más dificultoso el acceso si se trata de una familia numerosa.

Finalmente, el informe señala que a lo largo del relevamiento efectuado en las pensiones de la ciudad, la organización comprobó que “más del 40 por ciento se encuentra en un estado de funcionamiento deficiente”, mientras que otra cifra similar “está en buen estado”, y sólo el 3,7 por ciento se encuentra en ideales condiciones habitacionales.

“A raíz de los aumentos en los alquileres, la población en las pensiones ha crecido en los últimos años, pero también como consecuencia de esto el precio de las habitaciones en pensiones se encuentra en una etapa de aumento constante”, concluye el informe.

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