Gastón, un ingeniero agrónomo que promueve el uso de agroquímicos, se muda a un pueblo rural de la provincia de Buenos Aires. Su hija y su nuevo novio rapero, luchan contra su empresa y contra el uso de agrotóxicos. Tras la enfermedad de una chica del grupo, el agrónomo se enfrenta a la encrucijada de decidir entre su trabajo o su familia. Ese es el argumento de la película de ficción “El Agrónomo” (Argentina, 2024, 72’), dirigida por Martín Turnes.
Esta noche se proyectará de forma virtual por un costo de 5.000 pesos. Las entradas se pueden adquirir completando el siguiente formulario AQUÍ
El film está protagonizado por Diego Velázquez, Valeria Lois, Ángeles Zapata, Lautaro Zera, Claudio Martínez Bel y Susana Pampín. El guión fue escrito por Turnes y Marcelo Pitrola. La música original fue compuesta por Gustavo Pomeranec.
La película fue producida por Zebra Cine, Aqueronte, Haz Cooperativa Audiovisual y MPazFilmTV. Contó con el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y del municipio bonaerense de Marcos Paz, donde fue filmada.
Turnes es oriundo de la ciudad de Buenos Aires. A lo largo de su carrera ya dirigió El agrónomo (2024), Una noche solos (2019), Pichuco (2014), Boteros (2010), Pasamontañas (2006) y A la orilla (2004).
En diálogo con El Ciudadano, explica que el objetivo de la película es abordar “una temática que puede ser un documental, pero retratarla desde la ficción”. El estreno generó el repudio de sectores vinculados al agronegocio. En diciembre pasado, la Sociedad Rural de San Pedro emitió un comunicado en el que denunció «adoctrinamiento» por pasar el film en una escuela de esa localidad.
La respuesta desde la producción fue contundente: «La afirmación de que la película constituye ‘una acción de adoctrinamiento’ demuestra un claro desconocimiento sobre la trama de esta ficción, que propone todo lo contrario: narra una historia desde el punto de vista de un agrónomo y busca abrir un espacio de reflexión sobre los modos de producir alimentos, las relaciones de género e intergeneracionales, entre otros temas. En contextos educativos, la película se convierte en una herramienta pedagógica que promueve la participación y el pensamiento crítico».
Turnes reflexiona: «No intentamos que sea una película panfletaria, sino que te deje pensando con respecto a esta temática. Creo que las personas que viven en las zonas afectadas por el agronegocio se van a sentir interpeladas, porque trata una problemática de la que nos tenemos que preocupar y ocupar. Y tenemos que reclamar al Estado que deje de avalar este sistema que envenena y mata».
Sobre el proceso de escritura del guión, indica: “Como en cualquier escritura, de un libro o de una película, hay que tomar decisiones narrativas. En mi forma de trabajar primero hago una investigación lo más profunda posible para estar en tema y sentirme cómodo para poder escribir una historia”.
—¿Por qué decidió hacer una película en relación a la problemática de los agrotóxicos?
—Hace unos años empecé con este proyecto, por una preocupación acerca de lo que estábamos comiendo. Me gusta contar historias de mundos que no conozco a la perfección y usar eso como excusa para investigar, aprender e informarme. En esa búsqueda, lo que me pegó más fuerte fue el uso indiscriminado de agrotóxicos. Después de hacer el documental «Pichuco» (sobre Aníbal Troilo), empecé a pensar este proyecto de ficción. Fueron tres o cuatro años de investigación previos. Fue difícil elegir cómo contar la historia y desde qué personaje: quería hacerlo desde un personaje en particular. Y decidí que sea a partir de un ingeniero agrónomo. Eso me dio herramientas para achicar y profundizar la investigación. Luego se sumó Marcelo Pitrola como guionista; trabajamos juntos el guión. Filmamos en 2022 y estrenamos en 2024.
—¿Cuáles fueron las voces o las fuentes para crear ese guión?
—Por un lado, grupos ambientalistas. También personas que dan clase en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. Hablé con varias personas afectadas por los agrotóxicos en distintos lugares del país. Cuando decidí, a nivel de la ficción, que el protagonista sea un ingeniero agrónomo, quería que sea un agrónomo que esté inmiscuido en ese sistema. Si bien hablé con ingenieros que se dedican a la agroecología, mi interés estaba en que el personaje se dedique a lo estandarizado y cuestionarlo desde adentro.
El director explica que el objetivo fue contar una historia cuyo contexto sea el uso indiscriminado de agrotóxicos, pero desde el punto de vista de un ingeniero agrónomo que se muda a un pueblo rural. «Ahí entra a jugar esto del punto de vista único».
—¿Qué implica ese “punto de vista único”?
—En la película están la hija y la mujer del ingeniero agrónomo. Y todo lo que vemos de ellas es a través de él. Ahí está la elección de qué mostrar y qué escuchar, de lo que tiene para ofrecer este personaje. Si él no accede a cierta información, el espectador tampoco. Me interesa ese juego y me gustó para narrar esta película.
—Mencionaba el personaje de la hija del agrónomo. ¿Qué rol juega ese personaje en relación a las problemáticas ambientales y a las nuevas generaciones?
—La nueva generación, como todas las nuevas generaciones, cuestiona el sistema instalado y también a sus padres. Ella está terminando el secundario y es la edad justa en la que pasan este tipo de cosas. También elegimos que se estén mudando a un nuevo lugar en este momento de sus vidas. Y ahí ella conoce a un nuevo grupo de chicos y chicas que hacen rap. A través de la música, de esas nuevas relaciones y de la enfermedad de una chica del grupo, a ella le llega mucha más información que la que tenía antes de mudarse ahí. Conoce el modelo en el que trabaja su padre, lo cuestiona y actúa en relación a eso. Mi interés en contarlo así es que pienso que las nuevas generaciones no solo cuestionan, sino que también luchan.
«El Agrónomo» se estrenó en 2024, en Santa Fe y en Entre Ríos. «Queríamos estrenarla donde pasa lo que pasa en la película: en la zona núcleo. Y las repercusiones que tuvimos fueron muy buenas, se dieron muchos debates interesantes y enriquecedores en las funciones», cuenta el director.
El film fue galardonado en el Festival Internacional de Cine Ambiental de 2024. Allí obtuvo una Mención Especial y otro premio que otorgó el voto del público. También recibió la distinción por “Mejor dirección de ficción” en el Festival Internacional de Cine de la Provincia de Buenos Aires.