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La nueva ley de salud es la gran apuesta de Binner

Los consejos de administración de los hospitales salieron a repudiar la iniciativa del gobierno provincial.

“Necesitamos una ley que reasuma la responsabilidad del Estado”, aseguró Binner.
“Necesitamos una ley que reasuma la responsabilidad del Estado”, aseguró Binner.

Ezequiel Nieva

La nueva ley de salud pública que el gobierno de Hermes Binner envió a la Legislatura a fines de 2009 aparece como el próximo tema de relieve que dividirá aguas entre oficialismo y oposición. El proyecto ya se ganó el repudio de los consejos de administración de los hospitales públicos santafesinos, que verán recortadas sus atribuciones si se convierte en ley. Binner es optimista respecto del tratamiento de la iniciativa: “Está planteada para tratarla en extraordinarias”, dijo. Y les respondió a los representantes de los consejos de administración en términos mucho más cordiales que los que había elegido, a principios de la semana, su ministro de Salud. “Valoramos muchísimo a los consejos de administración”, declaró el mandatario apenas unas horas después de que Miguel Ángel Cappiello los acusara de ser un “coto político” que no permite la verdadera participación ciudadana en materia de salud.

“Necesitamos de una ley que permita reasumir la responsabilidad del Estado para con la salud, como pide la Constitución”, definió el gobernador. Consultado por sus expectativas concretas respecto del debate parlamentario y de la postura que asumirá la oposición, Binner contestó: “Nosotros estamos dispuestos a debatir técnicamente el proyecto. Obviamente que cuando se cruzan opiniones políticas desvinculadas de lo técnico, las cosas se dificultan. Aspiramos a que los hospitales funcionen, que tengan medicamentos, a que el personal trabaje y a que las directivas de los hospitales surjan del plan de salud. Una de las grandes necesidades es integrar la provincia. Por eso se están haciendo 80 centros de salud, como base de la atención primaria, pero también los hospitales de alta complejidad. Y también estamos llevando adelante centros de alta complejidad sin internación, porque hoy la tecnología moderna posibilita tener un diagnóstico oportuno y un tratamiento rápido”.

Respecto de las críticas de los representantes de los consejos de administración de los hospitales, que se pusieron a la vanguardia del rechazo, Binner replicó: “Nos interesa que sigan participando. No queremos que dejen de hacerlo. Lo que creemos es que hoy la ausencia del Estado ha hecho que esos consejos tomen decisiones de salud que están al margen de la planificación que está haciendo la provincia. Nosotros creemos que los consejos de administración tienen que seguir participando, lo mismo que los Samcos, porque la participación ciudadana es una las herramientas fundamentales para el cambio. Si no hay participación, el cambio no se produce. Sentados frente al televisor o al margen de la sociedad, las cosas no cambian”.

El gobernador eligió un ejemplo que le calzó justo con la efeméride del día: la batalla de San Lorenzo. Recordó que en el Ejército de San Martín pelearon, junto a los granaderos, los gauchos, los indios e incluso los frailes. “Había una situación dada: era necesario salvar la integridad de la Nación. Por lo tanto, estos son ejemplos que tienen que llegar a nuestros días. La participación y el involucramiento son necesarios. Ser parte de la realidad es imprescindible. Por eso creemos que tenemos que sumar la voluntad de los representantes de los consejos de administración de los hospitales a los planes de salud, que tienen que ver con una atención adecuada de todos los ciudadanos, porque todos tienen derecho a tener una buena atención médica”.

—Pero ellos dicen que se pretende la centralización del sistema de salud.

—Al contrario –respondió Binner–. Se pretende una descentralización. Es absolutamente al revés. Nosotros creemos que los centros de salud que están cerca de los ciudadanos son los que permiten una mejor respuesta. Hay que estar cerca para resolver los problemas; está demostrado que ése es el camino. Nosotros valoramos muchísimo a los consejos de administración, pero el traslado de la responsabilidad no es la salida. El Estado debe ser el responsable de la salud. Y nuestro plan de salud va a permitir organizar y utilizar los recursos conforme a las demandas de la población.

El ministro Cappiello había salido, el lunes, a retrucar las primeras críticas que se hicieron públicas sobre el proyecto: “Los consejos actuales limitan la verdadera participación ciudadana en temas de salud pública. Ellos deberán dar su posición en la Legislatura; estoy convencido que la necesidad de control de las redes deben hacerse entre todos y está explicado en el proyecto de ley. La idea es que se regulen los precios que se pagan, y en esto estamos trabajando con gente del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) que tiene que ver con la economía de escala al momento de comprar insumos, para que el presupuesto rinda lo máximo posible. No significa que se centralicen las compras, sino de mejorarlas. Se van a centralizar sólo las más costosas; ésa va a ser la estrategia para optimizar los recursos que tenemos”.

El ministro de Salud aprovechó  para atacar la forma en que se administran actualmente los hospitales: “Es una versión fragmentada del sentido que nosotros queremos darle a la participación ciudadana en los consejos de salud. Los consejos tienen el manejo total de cada hospital pero hay cosas que no se están discutiendo. La participación de la población debe promoverse con reuniones periódicas entre todos. Si nosotros hacemos este reduccionismo a la elección de representantes que se repiten a través de tiempo, estamos impidiendo que otras personas participen de las discusiones. Nuestra idea es abrir un canal más grande”. Cappiello agregó que por años los consejos de administración han trabajado “con total discrecionalidad”. “Han contratado personal y hasta sancionado a personal de la provincia”, dijo. Y disparó: “Los consejos de administración se transformaron en cotos políticos o de clientelismo”.

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