Ciudad, Edición Impresa

Laboratorio de nerds

La Nasa desembarcó en Rosario

El “Hackathon”, una competencia de dos días de duración que se desarrolla anualmente y en forma simultánea en más de 100 ciudades de todo el mundo, llegó por primera vez a la Argentina y apunta a innovaciones de alto vuelo.


Por primera vez Rosario y Argentina son sede del “Hackathon de la Nasa”, una maratón de 48 horas que comenzó ayer a la mañana y concluirá hoy a la medianoche, tiempo en el cual los más de 250 participantes deberán crear proyectos relacionados con las nuevas tecnologías, que aporten innovaciones estratégicas que podrán ser aplicadas en mejoras de trajes espaciales y hasta en aplicaciones para celulares que brinden información sobre las variaciones de las temperaturas de la tierra o de las medidas de los ríos, entre muchas otras. El encuentro, que se lleva adelante en “Zona i” –una de las flamantes naves del Polo Tecnológico, en el ex Batallón 121– se desarrolla en forma simultánea en 193 ciudades del mundo.

Una vez que a las doce de la noche toque la campana que marcará el final de la maratón, mañana por la tarde un jurado integrado por desarrolladores y especialistas de renombre internacional, seleccionará dos proyectos ganadores.

Los equipos que obtengan   los máximos galardones en la competencia, probablemente empiecen la semana próxima con otras expectativas de trabajo y de vida, generando nuevos contactos y también con la posibilidad de viajar a Estados Unidos a mejorar sus conocimientos e innovaciones.

Economía del conocimiento

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la provincia, David Asteggiano, explicó a El Ciudadano  que durante las 48 horas que dura la maratón, los desarrolladores compartirán datos con quienes participan del encuentro en todo el mundo.

“Esa apertura de datos permite aprovechar el gran capital de información que hay actualmente y muestra también lo que es la economía del conocimiento tecnológico”, dio el funcionario mientras acompañaba a este medio en una recorrida por la nave donde funciona “Zona i”.

Respecto de la apertura de datos y conocimientos, Asteggiano señaló que hasta hace poco tiempo las grandes corporaciones contrataban a unos pocos entendidos en la materia para que se pusieran a desarrollar productos. “Si bien esa opción no está descartada, actualmente hay mucha gente compartiendo proyectos y tecnología, lo que permite que la información se reelabore y se aplique a sus proyectos individuales”, agregó.

Un “laboratorio de nerds”

Dos grandes salones de “Zona i” fueron destinados a la labor de los innovadores y se vieron colmados de “nerds” que trabajaban concienzudamente y en silencio en sus singulares iniciativas. Un grupo de diez mujeres decidió emprender el desafío de abordar el diseño y textura de las telas de trajes espaciales. Según aseguraron, “para mejorar la calidad de vida de los astronautas”.

Cristian Cortez, un rosarino que lanzó hace aproximadamente un mes al mercado la aplicación Piropo.club, la cual promueve el contacto entre gente desconocida a través de computadores y celulares, forma parte de la organización del encuentro. El ya consagrado desarrollador aseguró a El Ciudadano que para la ciudad es un orgullo que la Nasa haya venido a Rosario y ponga a disposición numerosos e importantes dispositivos, herramientas y actividades.

En concordancia con lo expuesto por Asteggiano sobre “la apertura de datos” durante la maratón, Cortez aseguró que ello contribuye a reactivar la economía, a generar nuevos puestos de trabajo y mejorar el conocimiento estratégico.

Cabe remarcar que “hackathon” es un término que se usa para combinar los conceptos de “maratón y hacker”, lo que alude también a una experiencia colectiva que brinda la posibilidad llevar adelante una meta con el fin de innovar y transformar.

Según explicaron desde la parte organizadora, la maratón es una competencia abierta y gratuita para todo tipo de desarrolladores, ingenieros, tecnólogos, diseñadores, artistas, educadores, científicos, emprendedores y estudiantes que estén dispuestos a contribuir con las misiones y retos que todos los años plantea la Nasa para ayudar a mejorar la vida en la tierra.

Software de alto vuelo

Uno de los proyectos de alto vuelo fue el de Luciano Carnevalli, de 29 años, un joven ingeniero en Sistemas oriundo de Pujato. Su propuesta es crear un programa de software para extraer muestras de minerales de asteroides. Según explicó, “es un trabajo que puede aportar materiales que quizás se desconozcan actualmente en la Tierra y sirvan para posibles estudios o aplicaciones de distintos tipos”.

Con computadoras, cables, ruedas, luces y herramientas, otros dos jóvenes rosarinos se sumaron a la iniciativa de Carnevalli, con un proyecto de desarrollo de robots que serían los encargados de la extracción física de las muestras de minerales de los asteroides.

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