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La Municipalidad creará un crematorio de animales

Es una alternativa superadora del proyecto del cementerio de mascotas, que fue sancionado hace 17 años.

El municipio creará un crematorio de animales que ocuparía el lugar del cementerio para mascotas pequeñas que nunca se construyó, a pesar de que existe una ordenanza de 1994 sobre la necesidad de un espacio de entierro en la ciudad para los fieles compañeros del hombre. Así lo confirmó la titular del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), Diana Bonifacio, que indicó que no utilizarán el predio establecido en la norma –ubicado en zona norte– por considerar no ecológica el dispositivo. “En el mundo ya no se utiliza el cementerio para animales sino el crematorio. Ofrecen muchos servicios agregados pero la idea es respetar al animal, al dueño en su dolor y evitar que aparezcan las mascotas en los volquetes o se entierren de forma ilegal en plazas o en la periferia de la ciudad”, explicó la funcionaria.

“No quiero ser enterrado en un cementerio de animales. No vivir mi vida de nuevo”, cantaban los Ramones, mítica banda punk, en referencia a la excelente obra literaria de terror –Pet Semantery (1983) – del inigualable e hiperprolífero escritor estadounidense Stephen King sobre un misterioso campo donde aquello puesto bajo tierra volvía a la vida. Con razones diferentes, desde el Imusa anunciaron que en un año planean instalar un crematorio para mascotas en vez del cementerio de animales, nunca creado a pesar de que existe la ordenanza 5.905 con ese fin de hace más de 17 años. En la norma dictada en noviembre de 1994, se establecía “créase el Cementerio de Animales de Rosario para pequeñas mascotas en el predio municipal ubicado en Cullen y Ugarte al Norte; Ruta Nacional Nº 34 al Sur; Canal Ibarlucea al Este y Pasaje 1327 al Oeste”, espacio ubicado en la zona norte de la ciudad.

En la misma, también se detallan el servicio de entierro –canon anual mediante– y el de cremación “en forma gratuita para animales que mueren en la vía pública, dependencias municipales, casas de familias o veterinarias, en el horno crematorio que dispone la Municipalidad para la cremación de residuos patológicos”. A su vez, se agrega en el último artículo la creación de un servicio de traslado de animales muertos “a pedido del autorizado”.

En la actualidad, no existe un cementerio de estas características en la ciudad, por lo que, según Bonifacio, los rosarinos incurren en prácticas ilegales y que ponen en peligro la salud de la población, como depositar a los animales muertos en bolsas sobre la calle o enterrarlos en plazas y distintos espacios verdes del ejido o las afueras. Según informaron desde el Imusa, entre 2000 y 2002 funcionó un cementerio privado en la zona oeste y el único servicio de entierro vigente en Rosario lo maneja la Protectora de Animales Sarmiento, que tiene un predio en Zavalla.

“Tenemos un plazo de un año en el que el municipio se comprometió a dar cumplimiento a la ordenanza 5.905 del 94 que crea el cementerio para animales y la guardería. Pero ofrecimos al proteccionismo (asociaciones) y municipalidad un proyecto más ecologista y superador de la ordenanza: un crematorio para animales”, explicó en diálogo con El Ciudadano, Diana Bonifacio. De acuerdo con la funcionaria, el crematorio liberaría el predio señalado por la ordenanza del 94 para otros usos municipales. “Es una solución higiénica y organizada mediante un horno exclusivo para animales, ya tengan dueño o hayan fallecido en la vía pública. Esto tendrá un canon, por supuesto. Es una propuesta que le da respeto al perro que muere y a la gente que lo pierde”. Para la directora del Imusa, es corriente que en la actualidad la gente no sepa qué hacer cuando un perro muere. “La iniciativa está en el marco del programa Rosario Más Limpia y de la idea de respeto por el animal”, aseguró Bonifacio aunque adelantó que los detalles de la iniciativa no están armados en su totalidad.

Razón ecológica

“La vieja ordenanza ya prefiguraba un predio pero queremos que lo analice la Secretaría de Medio Ambiente municipal para ver si es una medida antiecológica. Es un lugar que se inundaba por lo que podría generar problemas de salud para la población”, indicó Bonifacio, que no está de acuerdo con “el entierro masivo de animales”. El cementerio de animales, para Bonifacio, representaría un retroceso en materia de ecología. “Los espacios públicos, tal como lo entiende este gobierno, son para los vivos. Por ejemplo, al cementerio El Salvador ya no se les permite edificar”, resumió la titular del Imusa.

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